En un debate civilizado, el ganador es el votante, que logró escuchar a los candidatos.





Todos se sintieron tan aliviados al ver que el √ļltimo debate presidencial estadounidense fue realmente un debate, en el que el moderador logr√≥ moderar y los espectadores pudieron escuchar las respuestas de los candidatos, que la gigantesca diferencia entre las opiniones del presidente Donald Trump y del ex vicepresidente Joe Biden a los Estados Unidos.





El momento en que esta discrepancia se hizo m√°s clara fue cuando la moderadora Kristen Welker hizo la pregunta final a los candidatos: ‚ÄúImaginen que ganaron las elecciones y dar√°n su discurso inaugural, ¬Ņqu√© les van a decir a los estadounidenses que no votaron por ustedes? ¬ę

El republicano Trump dijo que con el √©xito que trajo a la econom√≠a estadounidense ¬ęantes de que la plaga viniera de China¬Ľ, el ¬ęotro lado¬Ľ ya quer√≠a unirse a √©l, y que Estados Unidos est√° en el camino del √©xito, el que unir√° al pa√≠s. Trump concluy√≥ su discurso sindical atacando a Biden, diciendo que el dem√≥crata aumentar√° los impuestos de todos si es elegido y que el pa√≠s experimentar√° una depresi√≥n econ√≥mica sin precedentes.

Biden, en su respuesta, dijo que le dir√≠a a los votantes de Trump: ¬ęSoy un presidente estadounidense, los representar√© a todos ustedes, a los que votaron y a los que no votaron por m√≠¬Ľ. El dem√≥crata continu√≥ diciendo que habr√° grandes oportunidades para hacer crecer la econom√≠a, abordar el problema del racismo sist√©mico y fomentar la energ√≠a limpia. ‚ÄúLo que est√° en la boleta es el car√°cter de este pa√≠s. Decencia, honor, respeto, tratar a las personas con dignidad, garantizar que todos tengan las mismas oportunidades ‚ÄĚ.

Biden intentó cristalizar el mensaje de que representa la unión de un país polarizado y el regreso de la dignidad y la decencia, además de una lucha más efectiva contra la pandemia de coronavirus. Trump, además de intentar pegar a Biden al lado de la corrupción, apostó por su activo prepandémico, la economía próspera. Y los dos candidatos tienen algo que celebrar.

Luego de un primer debate desastroso, en el que su comportamiento agresivo fue rechazado por los votantes, Trump obedeci√≥ las pautas de sus asesores y no interrumpi√≥ constantemente a su oponente. No fue grosero con Biden, ni con el moderador, incluso la elogi√≥. El presidente estadounidense pudo hacer cr√≠ticas efectivas a su oponente: insisti√≥ en el hecho de que Biden estuvo en el gobierno durante 8 a√Īos y no hab√≠a implementado varias de las pol√≠ticas que promet√≠a.

También atacó el apoyo de Biden a la legislación que contribuyó al encarcelamiento masivo del país, otra crítica relevante. Sin embargo, su intento de convertir la computadora portátil de Hunter Biden en el escándalo del correo electrónico de Hillary, que secuestró la atención de los medios y el electorado en 2016, no ha despegado, al menos todavía no.





Y Trump volvió a llenar sus líneas con un torrente de mentiras, incluso más que en el primer debate. El republicano dijo que su cuenta secreta en China se cerró en 2015, todavía está abierta. Dijo, como viene diciendo desde que asumió el cargo, que divulgará sus declaraciones de impuestos sobre la renta, una tradición de todos los presidentes estadounidenses, tan pronto como finalice la auditoría del Servicio de Impuestos Internos de EE. Es mentira, no hay restricción de ingresos, podría revelar.

Biden logr√≥ pasar los 90 minutos de debate sin los errores habituales y sin estar tan envuelto en medio de las oraciones. De hecho, hab√≠a un Biden mucho m√°s en√©rgico en la escena que en el primer debate, y el dem√≥crata estaba a√ļn m√°s sonrojado, en comparaci√≥n con el aspecto de museo de cera del otro choque. Es un buen ant√≠doto para la campa√Īa negativa de Trump, que acusa al dem√≥crata de 78 a√Īos de senil (el republicano tiene 74 a√Īos).

Algunas de sus declaraciones fueron precisas. Cuando Trump dijo que la situaci√≥n de la pandemia de Covid-19 se estaba estabilizando en el pa√≠s y que los estadounidenses estaban aprendiendo a vivir con la enfermedad, respondi√≥ Biden. ‚ÄúLa gente no est√° aprendiendo a vivir con el coronavirus. La gente est√° aprendiendo a morir por el coronavirus ‚ÄĚ.

Y despu√©s de que Trump dijera que Estados Unidos tiene una buena relaci√≥n con el dictador norcoreano Kim Jong Un, Biden dijo: ¬ęesto es como decir que ten√≠amos una buena relaci√≥n con Hitler antes de que invadiera el resto de Europa¬Ľ.

Sin embargo, el dem√≥crata cay√≥ sobre unas c√°scaras de pl√°tano. Cuando Trump le pregunt√≥ si pondr√≠a fin a la industria petrolera, b√°sicamente lo confirm√≥, diciendo que ¬ęhar√≠a una transici√≥n¬Ľ para reducir la contaminaci√≥n, lo que deber√≠a asustar a los votantes de los estados que dependen de esa industria. Al criticar la decisi√≥n de la administraci√≥n Trump de separar a los ni√Īos migrantes (el informe de esta semana revel√≥ que el gobierno a√ļn no ha localizado a los padres de 545 ni√Īos separados en la frontera), Trump replic√≥: ¬ę¬ŅQui√©n construy√≥ las jaulas, Joe?¬Ľ Los centros de detenci√≥n fueron construidos bajo la administraci√≥n Obama, que fue campeona en n√ļmero de deportaciones.

El espectador puede agradecer al moderador Welker por reducir el nivel de estr√©s del debate. Hizo un excelente trabajo al cuestionar las inexactitudes en las respuestas y logr√≥ mantener a los candidatos razonablemente disciplinados. ¬ęEstoy celoso¬Ľ, dijo Chris Wallace, moderador del ca√≥tico primer debate.

En general, fue un enfrentamiento mucho más equilibrado que el primero. Sin embargo, un empate no es una buena noticia para Trump, quien se encuentra en una desventaja razonable en cuanto a las intenciones de voto, a menos de dos semanas de la elección.

Seg√ļn el promedio de la encuesta calculado por el sitio web FiveThirtyEight, Biden tiene el 52,1% de las intenciones de voto y Trump el 42,2%. El dem√≥crata lidera estados pendulares como Florida, Michigan, Arizona, Pensilvania y Wisconsin. Alrededor de 47 millones de personas ya han votado y solo entre el 2% y el 5% de los votantes dicen que est√°n indecisos, es decir, el espacio para girar los votos es peque√Īo.

A√ļn as√≠, vale la pena una dosis extra de escepticismo. En la ma√Īana del 8 de noviembre de 2016, numerosas encuestas se√Īalaron que la candidata dem√≥crata Hillary Clinton ten√≠a m√°s del 80% de probabilidades de derrotar a Trump en las elecciones. Los institutos de investigaci√≥n juran que han ajustado sus modelos y corregido los errores de las √ļltimas elecciones. Pero lo sabr√°s.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *