En #MeToo, mujeres danesas denuncian acoso y derrocar a alcalde





En 2012, Maria Gudme sali√≥ a beber con compa√Īeros del Partido Socialdem√≥crata de Dinamarca, y las repercusiones de esto solo se sienten ahora.





En un bar de Copenhague, el joven de 23 a√Īos se sent√≥ junto a Frank Jensen, el poderoso alcalde de centro izquierda de la ciudad. ¬ęDe repente, puso su mano en la parte interior de mi muslo. Me qued√© paralizado. No pude hacer nada¬Ľ, dijo Gudme al Financial Times, y agreg√≥ que r√°pidamente inform√≥ del incidente a su jefe.

No le pasó nada a Jensen, quien permaneció como alcalde durante el resto de la década. Hasta esta semana, cuando se vio obligado a dimitir por este y otros incidentes, mientras que Dinamarca atraviesa tardíamente su propio momento #MeToo.

Hace tres a√Īos, cuando el movimiento #MeToo original llev√≥ a mujeres de todo el mundo a contar las historias de acoso que sufrieron, y hombres poderosos en la pol√≠tica y la cultura enfrentaron juicios por su comportamiento, Dinamarca en general se resisti√≥.

Los daneses tienen medidas de licencia parental entre las m√°s generosas del mundo, guarder√≠as baratas y una baja brecha salarial de g√©nero, lo que lleva al pa√≠s a ser clasificado este a√Īo como el mejor lugar para vivir para las mujeres. Pero a pesar de su reputaci√≥n de igualdad de g√©nero, los daneses ten√≠an algunas de las actitudes m√°s esc√©pticas sobre #MeToo en el mundo desarrollado, seg√ļn una investigaci√≥n. Una de ellas demostr√≥ que las danesas estaban m√°s felices de escuchar coqueteos masculinos silbando que de ser llamadas feministas.

El repentino cambio en las actitudes del p√ļblico comenz√≥ el mes pasado cuando Sofie Linde, ahora una popular presentadora de televisi√≥n, dijo en una ceremonia de premiaci√≥n que cuando ten√≠a 18 a√Īos y estaba comenzando a trabajar en la industria, una celebridad muy conocida, cuyo nombre no mencion√≥. – Le dije que tuviera sexo con √©l, o ¬ęMatar√© tu carrera. Te destruir√©¬Ľ.

El efecto fue inmediato: en solo unos d√≠as, cientos de daneses en la pol√≠tica, la cultura y las universidades se dieron a conocer, diciendo que hab√≠an sido acosados ‚Äč‚Äčsexualmente en el pasado, de una manera que no sucedi√≥ en 2017. Gudme dijo: ¬ęEl discurso de Sofie Linde definitivamente convert√≠ mi verg√ľenza en el coraje que necesitaba para actuar ¬ę.





Esto provoc√≥ la dimisi√≥n de Morten Ostergaard como jefe del Partido Social Liberal tras admitir varios casos de acoso sexual. Tambi√©n hubo una renovada presi√≥n contra Jeppe Kofod, el ministro de Relaciones Exteriores dan√©s, quien se vio obligado a renunciar como portavoz de los socialdem√≥cratas para la pol√≠tica exterior en 2008 despu√©s de que admitiera haber tenido relaciones sexuales con una ni√Īa de 15 a√Īos. La edad de consentimiento en Dinamarca es de 15 a√Īos, y Kofod, quien volvi√≥ a ser ministro de Relaciones Exteriores el a√Īo pasado, dijo que lamenta profundamente su conducta.

Los activistas dijeron que el pa√≠s escandinavo est√° experimentando un cambio desde hace mucho tiempo. ¬ęEsta es solo la primera fase. Este es el tema m√°s importante que se est√° discutiendo en Dinamarca¬Ľ, dijo Camilla Soe, miembro del Partido Liberal de centro derecha, que ayud√≥ a Gudme a recolectar cientos de firmas de todo el espectro pol√≠tico del pa√≠s. de mujeres que dijeron haber sido acosadas sexualmente.

En el pasado, los medios daneses no estaban interesados ‚Äč‚Äčen lo que hac√≠an los pol√≠ticos en su vida privada. ¬ęLo que vemos hoy no es una ola #MeToo, es un tsunami¬Ľ, dijo. En su propio caso, dice que un antiguo jefe le dijo una vez: ¬ęDebes desabrocharte la camisa cuando me prepares caf√©¬Ľ.

Hubo cierta resistencia al movimiento, especialmente por parte de pol√≠ticos de mayor edad. Pernille Vermund, l√≠der del populista Partido Nueva Derecha, dijo en un debate en la televisi√≥n que ¬ęa menos que los matrimonios arreglados sean el camino a seguir, el coqueteo f√≠sico es un requisito previo para la supervivencia de la especie¬Ľ.

Inger Stojberg, l√≠der adjunto de los liberales de Soe, escribi√≥ en Facebook que la conversaci√≥n sobre #MeToo hab√≠a ido demasiado lejos y que todos los hombres est√°n siendo retratados como ¬ęmonstruos abusivos y sedientos de sexo¬Ľ.

En cambio, es la generaci√≥n m√°s joven la que lidera el ataque. Gudme, de 31 a√Īos, candidato socialdem√≥crata al parlamento el a√Īo pasado, dijo que su generaci√≥n est√° cansada de ser acusada de ser demasiado sensible. ¬ęMi generaci√≥n escuch√≥: ‘Tienes que ser m√°s fuerte. Ya no queremos hacer esto, solo queremos ser las mujeres que somos¬Ľ, dijo.

Rikke Andreassen, profesor asociado de comunicaci√≥n en la Universidad de Roskilde, defendi√≥ la tesis de que ¬ęfeminismo¬Ľ sigue siendo casi una mala palabra en Dinamarca. Varios ministros de igualdad daneses, de izquierda y derecha, hombres y mujeres, insistieron en que no eran feministas.

¬ęEn un contexto dan√©s, decir que eres feminista a menudo te da una etiqueta negativa. Cuando una de las presentadoras m√°s queridas de la televisi√≥n habl√≥, realmente abri√≥ la puerta para que otras personas hablaran sobre feminismo¬Ľ, dijo.

Gudme dijo que muchos daneses considerar√≠an a una mujer ¬ęextremista¬Ľ si se declarara feminista. Solo una de cada cinco personas en el pa√≠s se etiquetar√≠a a s√≠ misma como feminista, seg√ļn una encuesta de YouGov, la mitad del nivel en Suecia, un pa√≠s cercano.

Andreassen admitió que los investigadores nunca explicaron completamente por qué los daneses parecen tener diferentes actitudes hacia el feminismo incluso de sus vecinos nórdicos, a pesar de tener el mismo enfoque en la igualdad de género.

Ella sugiri√≥ que una posibilidad es que las feministas de la d√©cada de 1970 ingresaron a la pol√≠tica y al parlamento en Suecia, pero menos en Dinamarca, lo que llev√≥ a los daneses a ver el debate sueco como ¬ępol√≠ticamente correcto¬Ľ.

El alcalde Jensen se disculpó por su comportamiento y dijo que apoya el #MeToo, pero se quejó de que era difícil defenderse de varias acusaciones en los medios.

Para las j√≥venes danesas, continuar√° la campa√Īa contra el acoso sexual. Incluso crearon su propio hashtag para reemplazar al estadounidense #MeToo: #EnBlandtOs, que significa ¬ęuno entre nosotros¬Ľ.

¬ęNunca es el problema de una sola persona¬Ľ, dijo Gudme. ¬ęTodos tenemos que actuar. Esto es una amenaza para la democracia¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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