En la primera reunión, Putin y Zelenski intentan revivir la paz en Ucrania.





En la primera reuni√≥n entre los presidentes ruso y ucraniano desde 2016, Vladimir Putin y Volodimir Zelenski anunciaron la reanudaci√≥n del proceso de paz en la regi√≥n oriental de Ucrania dominada por rebeldes separatistas pro-Mosc√ļ.





Es un anuncio para ser le√≠do con escepticismo, dada la historia de c√ļpulas similares. Se reunieron en Par√≠s bajo los auspicios del grupo llamado Cuatro de Normand√≠a, un nombre tomado de la regi√≥n francesa donde los l√≠deres de los dos pa√≠ses, Francia y Alemania, se reunieron por primera vez para discutir la guerra en 2014.

Seg√ļn el comunicado final del largo d√≠a del lunes (9), en el que una reuni√≥n de 2h20min fue seguida por una reuni√≥n bilateral entre Putin y Zelenski a √ļltima hora de la tarde y luego se reanud√≥ hasta casi la medianoche (20h en Brasilia), habr√° un cese fuego efectivo y el intercambio final de prisioneros entre pa√≠ses para fin de a√Īo.

Adem√°s, las tropas separatistas ser√≠an retiradas de tres √°reas en marzo del pr√≥ximo a√Īo. Por lo tanto, en la pr√°ctica, los puntos del acuerdo de paz anterior, concluido en 2015 en Minsk (Bielorrusia), nunca se implementar√°n.

En septiembre hubo un gran intercambio de prisioneros, que ahora debería estar solo en las decenas, y la lucha es muy esporádica. El Kremlin no admite controlar a los rebeldes pro-rusos, pero de todos modos negocia la paz en su nombre y descarta la participación directa de sus fuerzas en la región, algo que los ucranianos refutan.

La declaración también establece que en cuatro meses habrá una nueva reunión. Para Putin, quien dijo "feliz con el resultado", "es un paso importante". El anfitrión, el presidente francés Emmanuel Macron, dijo que "hay tiempo para negociar más", en la línea de la canciller Angela Merkel.

El ucraniano, presionado en su pa√≠s para no ceder ante Putin, dijo que las diferencias de opini√≥n sobre el conflicto entre pa√≠ses persisten. Para el presidente, ha habido "poco progreso" por ahora. Fue elegido en abril de este a√Īo despu√©s de una sorprendente campa√Īa en la que derrot√≥ abrumadoramente al presidente Petro Porochenko.





El choque entre Putin y Zelenski es desigual. El ucraniano tiene solo 41 a√Īos y es un actor de televisi√≥n famoso por la serie en la que interpret√≥ a un presidente accidental de su pa√≠s, elegido despu√©s de ver un discurso ante los estudiantes contra la corrupci√≥n viral en Internet.

Incluso su partido ficticio se ha convertido en el partido gobernante, algo que genera sospechas sobre su conexi√≥n con el multimillonario propietario de la red de acogida. Zelenski nunca hab√≠a ocupado un cargo p√ļblico.

Putin ha sido sin√≥nimo de Rusia durante 20 a√Īos, habiendo ocupado la Presidencia cuatro veces y dos veces como Primer Ministro. Responsable de reubicar a su pa√≠s en el papel principal en el mundo, despu√©s de perder el estatus de superpotencia con el fin de la Uni√≥n Sovi√©tica en 1991, Putin es visto como un adversario en Occidente y tiene varias cr√≠ticas internas.

Antes de la reunión de este lunes, habían hablado por teléfono después de las elecciones ucranianas.

El conflicto en Ucrania es el m√°s grave en curso en Europa en este momento. Comenz√≥ en 2014, tras el derrocamiento del gobierno pro-Mosc√ļ en Kiev por lo que la narrativa ucraniana actual llama revoluci√≥n, mientras que Rusia y los opositores a la acci√≥n lo llaman un golpe de estado.

Poco después de que el presidente huyera del país, Putin promovió la separación de la mayoría de la península rusa de Crimea. Estimuló un plebiscito local, infiltró a militares encubiertos y, en marzo, anexó el territorio.

Crimea había sido de Rusia durante siglos, habiéndose cedido en 1954 a la Ucrania entonces soviética a gusto del líder Nikita Krushchov en la tierra donde había hecho su carrera. Las Naciones Unidas no reconocen la anexión, tratada como un hecho consumado en la diplomacia mundial.

Despu√©s de este movimiento, se alent√≥ a los separatistas de la regi√≥n de Donbass en torno a dos autoproclamadas rep√ļblicas en Donetsk y Lugansk.

La situación era diferente aquí, ya que la composición étnica es mucho más equilibrada, y la lucha fue feroz: 13,000 muertes hasta el momento, incluidas las 298 víctimas de un Boeing de Malaysia Airlines derribado por error en una acción en la que ambas partes culparse a sí mismos.

En los √ļltimos a√Īos, el conflicto congelado ha servido a ambas partes. Kiev mantuvo el sentimiento nacionalista en llamas mientras buscaba ayuda financiera del FMI para mantener su econom√≠a en declive respirando, y Mosc√ļ no pudo unirse a las estructuras formales de Occidente.

Este es el quid de la discusi√≥n. El Kremlin ve a Ucrania como una barrera necesaria para separar su territorio de los opositores de la OTAN, la alianza militar occidental. Y unirse al grupo y a otros, como la Uni√≥n Europea, es el sue√Īo de los nacionalistas ucranianos.

Por otro lado, la Rusia de Putin ha sufrido las sanciones económicas occidentales que le han cortado severamente su acceso al crédito desde 2014, en represalia por la anexión de Crimea, y le gustaría que se eliminen estas barreras. Sin embargo, las concesiones a Kiev son poco probables.

Con el reci√©n llegado Zelenski en una situaci√≥n fr√°gil, debido a su participaci√≥n involuntaria en la conversaci√≥n con Donald Trump, quien al presionarlo para investigar al hijo de un hombre descontento ha devuelto un proceso de destituci√≥n, Putin puede tratar de arrebatarle alg√ļn tipo de compromiso al ucraniano. comparado con las instituciones europeas con las que sale.

Es por eso que hubo varias protestas en Kiev, con el ex presidente Porochenko llevando a Zelenski a no caer en la conversación del colega ruso mucho más experimentado.

Los simbolismos de estas reuniones son famosos. El lunes, mientras un Putin notablemente aburrido desembarcó de su exagerada limusina rusa Aurus, Serpent Zelenski llegó en un relativamente modesto modelo francés Renault. Angela Merkel, la maltratada líder alemana, parecía estar simplemente averiguando.

Mientras tanto, con la esperanza de tomar el lugar del canciller alemán como líder europeo, Macron era toda la pose y gesto del estadista. No ha tenido mucho éxito. En la cumbre de la OTAN la semana pasada, ya había tratado de apegarse a su tesis de que Putin no debería ser tratado como un enemigo, y se vio obligado a retirarse.

Pero la vida real espera a Macron fuera del magn√≠fico palacio de Eliseo, hogar de la reuni√≥n. Hay huelga de transporte p√ļblico y la promesa de una gran manifestaci√≥n contra el gobierno el martes.

Macron est√° planeando una reforma de la seguridad social, un tema que ha ejercido una gran presi√≥n sobre Putin el a√Īo pasado, y solo el pensamiento ha llevado a los sindicatos a amenazar con detener la capital francesa.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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