En el libro, el investigador defiende la lógica del gasto militar en los planes para combatir las epidemias.





En la década de 1970, la viruela solo podía ser erradicada porque había cooperación entre las dos potencias más importantes en ese momento, los Estados Unidos y la Unión Soviética.





Si un lado no se involucrara, los esfuerzos habr√≠an sido en vano, analiza el epidemi√≥logo estadounidense Michael Osterholm, autor de ¬ęDeadly Enemy¬Ľ.

Escrito junto con el documentalista Mark Olshaker, el libro cuenta historias de lucha contra virus que la humanidad ya ha enfrentado, como el VIH, el √Čbola y el Zika, con un enfoque en la pol√≠tica y las acciones en el campo.

Osterholm, de 67 a√Īos, es director del centro de investigaci√≥n de enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota y ha sido epidemi√≥logo desde la d√©cada de 1980.

Compara la lucha contra las epidemias con el gasto militar: despu√©s del 11 de septiembre, hubo un gran incentivo para fortalecer la defensa nacional, como la creaci√≥n de nuevas armas y equipos para la guerra y el espionaje. Sin embargo, no ocurri√≥ lo mismo despu√©s de los brotes de H1N1 y √Čbola.

¬ęEl sector de defensa est√° acostumbrado a presupuestos de varios a√Īos. No es posible desarrollar un sistema ofensivo en un a√Īo¬Ľ, dice. ¬ęPero casi todo lo que hacemos en t√©rminos de contramedidas m√©dicas tambi√©n lleva m√°s de un a√Īo, y los presupuestos deben renovarse anualmente en el Congreso¬Ľ.

El hecho de no tener compras garantizadas afecta la producción de vacunas. Su costo de creación es alto, especialmente en la fase final, cuando puede superar los US $ 1 mil millones (R $ 5,37 mil millones).





Sin garant√≠a de rentabilidad financiera, las compa√Ī√≠as farmac√©uticas a menudo prefieren no correr riesgos. Depende de los gobiernos y las entidades filantr√≥picas globales ayudar o no a pagar la factura.

Osterholm se√Īala que hay poco esfuerzo para buscar una vacuna contra el √Čbola porque los pa√≠ses de √Āfrica, donde la enfermedad es m√°s activa, no podr√≠an pagar. Sin esta protecci√≥n, una ola del virus en el continente en 2014 mat√≥ a 10,000 personas y gener√≥ al menos US $ 8 mil millones (R $ 43 mil millones) en p√©rdidas.

Otro riesgo es que la vacuna llegue tarde. En la epidemia de H1N1, el pico de casos ocurrió en 2009, pero la inmunización solo apareció a principios de 2010, cuando las infecciones eran bajas.

La enfermedad perdi√≥ fuerza y ‚Äč‚Äčlos gobiernos no compraron las cantidades que las compa√Ī√≠as esperaban vender. Una medicina revolucionaria garantiza d√©cadas de ventas. Una vacuna, no siempre.

El autor también aborda los riesgos del bioterrorismo y la investigación de doble uso: los laboratorios que estudian virus peligrosos, oficialmente en busca de vacunas, pueden estar buscando nuevas armas de guerra.

¬ęActualmente contamos con herramientas microbiol√≥gicas capaces de manipular genes microbianos que, hace 20 a√Īos, podr√≠an haber estado disponibles solo en los laboratorios m√°s avanzados. Hoy, est√°n en las aulas de biolog√≠a de la escuela secundaria y son utilizadas por cient√≠ficos aficionados¬Ľ, advierte.

Por lo tanto, más personas tienen acceso a formas de acelerar la evolución de virus y bacterias. La pregunta es si estas nuevas versiones podrían sobrevivir en el mundo real y extenderse entre los humanos.

En 1977, se produjo un brote de H1N1 en partes de Rusia y China y se relacionó con pruebas militares realizadas con el virus en laboratorios estatales. Este tipo de detección es posible mediante análisis de ADN.

La primera edición del libro se lanzó en 2017, y la edición actual presenta un prefacio, escrito en marzo, sobre la pandemia actual. Osterholm argumenta que Estados Unidos debería liderar la lucha contra las enfermedades mundiales, ya que llegar a un consenso internacional con la Unión Europea, China e India llevaría tiempo.

Los enfrentamientos actuales entre Washington y Beijing durante la crisis del coronavirus muestran que un acuerdo como el que llevó al fin de la viruela parece estar muy lejos.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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