En el futuro posterior al virus, los aislados ricos viven una tregua tensa con masas hambrientas, imagina el escritor





Despu√©s de todo, ¬Ņqu√© demonios va a pasar cuando todo esto termine?





Primero, todos queremos saber cuándo va a terminar esto. Luego, cuando termine, todos queremos saber cómo será el mundo.

Por invitación de Hoja Dos escritores imaginaron el futuro después de la pandemia de coronavirus.

El guionista de São Paulo Chico Mattoso aporta una visión optimista, en la que las corrientes de odio dan lugar a la valorización de la educación.

La escritora de Río de Janeiro, Simone Campos, que ahora vive en California, retrata en el texto debajo de una sociedad cautelosa y violenta, el resultado de la decisión de volver a la rutina normal para salvar la economía.

Es mi turno de quedar embarazada. Es aburrido, pero lo entiendo. Cuando solo hay 21 personas para cuidar una granja, se necesita hacer m√°s.

Pero esta no es la historia de la criada, no. Se respetan las orientaciones y preferencias sexuales, y es perfectamente posible disfrutar en una olla peque√Īa y aplicar despu√©s, si al menos una de las personas no est√° de humor para tener relaciones sexuales con la otra.





Funciona: casi me golpea la escalera de ni√Īos multirraciales que me pasan corriendo, incluyendo un par de gemelos. Sin embargo, si tiene un √ļtero y desea permanecer en la granja, su d√≠a f√©rtil es el d√≠a de la fertilizaci√≥n y eso es todo.

Tuvimos suerte y fui una de las √ļltimas en la rotaci√≥n, porque no puedes quedar embarazada al mismo tiempo. Fue la pareja heterosexual la que se salt√≥ la cola. Embarazada, tiene ciertos privilegios: raci√≥n ilimitada de agua y comida, no necesita patrullar y puede descansar a gusto ¬ędentro de l√≠mites razonables¬Ľ.

Me gusta caminar, incluso cuando estoy pesado, aunque tengo que orinar todo el tiempo. Estoy vestido: agacharse, hacer y dar un peque√Īo batido. No s√© qu√© papel higi√©nico ha sido desde la pandemia.

Noto que los ni√Īos est√°n usando su tiempo libre para jugar demasiado cerca del per√≠metro: el grupo los rega√Īar√° m√°s tarde.

En ese día despejado, aquellos que miran por encima del muro ven hacia el otro lado de la bahía, donde la antigua NASA, ahora F.U.T.U.R.E., está construyendo la plataforma de lanzamiento para Marte. Los multimillonarios todavía están alrededor, en sus bunkers, pero no estarán cerca por mucho tiempo.

Mientras tanto, la plataforma está construida por personas que trabajan casi para el hogar y la alimentación. Todos los programadores que valen lo que comen también están trabajando para el hogar, la comida y la oportunidad de obtener un boleto a Marte. Nosotros? Nosotros plantamos la comida.

Esto deber√≠a ser una utop√≠a poliamorosa, una cooperativa agr√≠cola entre personas que se reunieron por solicitud al final de la primera cuarentena y decidieron tratar de ¬ęvivir de manera diferente¬Ľ.

Después de que la pandemia realmente golpeó el suelo, fue realmente diferente. Todo porque los líderes no querían detener a los países el tiempo suficiente. Presionados por empresarios, pronto anunciaron
la reapertura de las fronteras, el regreso a la vida normal, de lo contrario la economía no perduraría.

Pero la economía se detuvo de todos modos, porque los que se fueron estaban infectados y contaminaron a otros; aquellos que estaban aislados o no podían trabajar, o no podían recibir sus salarios. Nadie tenía dinero; luego, nadie tenía a nadie para pedir dinero.

Y ahórrate si puedes. Las turbas cometieron saqueos y asaltos en medio de pilas de cadáveres en las calles. Escasez de todos los productos debido a la interrupción absoluta de la cadena de producción.

Bueno para la econom√≠a, ¬Ņno es as√≠? Aqu√≠, construimos un muro alto, con alambre de espino, y dejamos vigilantes las 24 horas, que a menudo ten√≠an que disparar para matar. En ese momento todav√≠a ten√≠amos drogas industrializadas, que salvaron la vida de muchos en el colectivo. Pero uno de nosotros no pudo soportarlo, tom√≥ veneno.

Terminamos celebrando un acuerdo con la Nueva Polic√≠a, pagado por multimillonarios tecnol√≥gicos. Vigilan el per√≠metro y hacen gran parte del trabajo sucio por nosotros. El gobierno federal nunca dijo nada sobre la existencia del PN, incluso despu√©s de que se eligi√≥ al dem√≥crata. ¬ŅAlguna vez has pensado en que el Estado se est√° quedando sin sus preciosos dispositivos o el software que los anima?

Paso por el invernadero donde Tomoko mide el pH del sustrato de hongos. Todos han sido una broma durante mucho tiempo, después de todo lo que sucedió, pero ahora se están formando nuevas parejas y tres, a veces improbables. Somos uno de ellos

Mientras Tomoko me chupa laboriosamente detr√°s de los barriles de compost, el n√ļmero exacto de personas hambrientas en las que ya he puesto dulces se disuelve en la memoria, e incluso algunas de sus caras. Pienso en lugares que nunca volver√© a ver en mi vida. Pienso en el mar. Y luego, disfrute.

Todav√≠a estoy en ese estancamiento posterior cuando escuchamos el altavoz convocar a todos menos a los ni√Īos a la sala com√ļn. La oradora es Muriel, la mayor del grupo, y escuchamos su voz vacilante mientras repite que los ni√Īos no deben venir a la reuni√≥n, sino esperar juntos en la escuela hasta nuevo aviso. Tomoko y yo nos miramos y comenzamos a caminar hacia all√≠. Desbloqueo mi pistola paralizante.

River, un adolescente nacido antes de la pandemia, re√ļne a los ni√Īos. Cuando nos pasa, se ve asustado.

Tan pronto como entramos en la habitación, un NP confisca mi arma. Cuento 16 NP presentes. El negocio, supongo, es serio.

¬ęAhora que est√°n todos aqu√≠¬Ľ, dice su comandante, con una sonrisa s√°dica en su rostro, mirando uno por uno en su rostro, como si estuviera escaneando tropas.

No se presenta, pero sabemos qui√©n es: Mills, un idiota mercenario que de repente se hizo poderoso y se encuentra invencible. √Čl es responsable de nuestra √°rea, considerada ¬ęsensible¬Ľ porque est√° muy cerca del cuartel general de las empresas de tecnolog√≠a.

Se detiene frente al matem√°tico, que est√° aislado del resto del grupo y esposado, y grita: ‚ÄúNeil do Prado. Has sido condenado a muerte por actividad subversiva ‚ÄĚ. Continuamente, le dispara a Neil en la frente, quien cae donde est√°.

Todos soltamos un grito. Ronnie, el compa√Īero de toda la vida de Neil, comienza a llorar en voz alta. Pero el bastardo Mills contin√ļa diciendo: ‚ÄúEspero que den un ejemplo. El Sr. Ronald Faroukh ahora nos acompa√Īar√° a su habitaci√≥n y nos mostrar√° sus notas ‚ÄĚ.

Ronnie comienza a gritar: ¬ęNo voy a mostrar una mierda¬Ľ. Muriel lidera el camino: ‚ÄúD√©jame llevarte. Tony, abraza a Ron, por el amor de Dios.

Dos policías van con Mills y Muriel a la habitación de Neil en el cuartel, mientras los NP restantes nos vigilan, armados e inmóviles, y Tony consuela a Ronnie. En diez minutos, volverán. Muriel está rígido, pálido; pronto descubrimos por qué cuando el olor a quemado entra por las ventanas. Mills prendió fuego a nuestros cuartos.

¬ęHab√≠a una cosa escrita en todo el muro¬Ľ, dice a sus amigos, con la computadora port√°til de Neil en un brazo y un AK-47 en el otro. ¬ę¬ŅAlguna vez has visto ‘A Brilliant Mind’? Je. Todo se resolvi√≥. Vamos ¬ę, ordena.

Y los NP lo siguen, de perfil, marchando, dejando atrás el cuerpo de Neil. Algunas personas corren para tratar de apagar el fuego, mientras Tony cubre el cuerpo con una manta y Tomoko busca una carretilla. Estoy hiperventilando, sentada en un puf, con las manos sobre el estómago. Creo que estoy teniendo una contracción.

De vez en cuando, los que viven en la granja tienen reuniones con extra√Īos. Hoy en d√≠a los lugares para esto son limitados, pero todav√≠a los hay.

Ahora que me he ido, y que la protección ha pasado, y que mi hijo está vacunado contra el coronavirus, entro en el bar frecuentado por programadores y busco al hombre de la camisa roja sentado en el mostrador.

√Čl piensa que esta es una cita normal. No pod√≠a arriesgarme: ten√≠a que atraerlo fuera del campus de su compa√Ī√≠a. Con la Internet hipervigilada y restringida que nos permite, se descubri√≥ y elimin√≥ toda la red de Neil. Pero este tipo, un amigo suyo que dej√≥ el mundo acad√©mico para trabajar para una empresa de tecnolog√≠a, escap√≥ de su radar.

Garabatear en una servilleta: ‚ÄúApaga el tel√©fono. Neil do Prado me envi√≥ aqu√≠ ‚ÄĚ.

√Čl obedece, medio molesto, porque pens√≥ que iba a follar, y no lo har√°. Tomamos las bebidas y nos sentamos en el lugar m√°s aislado posible. Me veo coqueta, pero lo que digo es:

‚ÄúViv√≠a en una granja con 20 personas, cont√°ndome. Neil nos hizo aprender un teorema dividido en 20 partes, en caso de que le pase algo. Y sucedi√≥ El NP fue all√≠ y le dispar√≥ en la cabeza. Seg√ļn √©l, en ese caso deber√≠amos acudir a usted. Sabr√≠as las implicaciones de esto para el cifrado y har√≠as lo correcto ‚ÄĚ.

Me mira, estudiando mi rostro: ¬ę¬ŅLo decoraste bien?¬Ľ. ¬ęNeil nos hizo aprender tres partes cada uno¬Ľ, respondo. ‚ÄúEntonces, cada persona verific√≥ con otras dos si ten√≠an raz√≥n. Como una cadena.

¬ęComo CRC¬Ľ, sonr√≠e con tristeza. ¬ęEst√° bueno. ¬ŅC√≥mo me lo vas a pasar? Paso mi mano sobre sus jeans: ‚ÄúVamos a terminar la bebida e ir a tu casa. El papel est√° en mi sost√©n.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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