En √Āfrica, & # 039; bloqueo & # 039; riguroso tendr√° un costo dram√°tico





En Brasil, el negacionismo del gobierno federal contribuy√≥ al fracaso de los intentos de ‚Äúencierro‚ÄĚ, lo que provoc√≥ miles de muertes innecesarias.





En √Āfrica subsahariana, muchos gobiernos han seguido las recomendaciones internacionales al pie de la letra y han tratado de aplicar algunos de los ¬ęcierres¬Ľ m√°s estrictos del mundo. Los resultados tambi√©n fueron dram√°ticos, aunque por diferentes razones.

Sin el poder financiero y tecnológico para expandir la red de apoyo social, las autoridades dejaron a la gente varada durante meses. Para mantener esta situación imposible, recurrieron al uso de la fuerza. El control de la salud degeneró rápidamente en violencia gratuita.

En una regi√≥n caracterizada por la informalidad, la pobreza, la urbanizaci√≥n precaria y la dependencia de ferias y mercados p√ļblicos, el bloqueo desestabiliz√≥ la vida de millones de personas en cuesti√≥n de semanas. La ONU ha anunciado que las primeras hambrunas provocadas por la pandemia son inminentes.

En 2019, √Āfrica subsahariana esperaba reducir el n√ļmero de personas en pobreza extrema al 24% para 2030. El objetivo se convirti√≥ en un espejismo.

Ir√≥nicamente, los pa√≠ses industrializados que exigieron el ¬ęcierre¬Ľ fueron los primeros en recortar los recursos que hicieron posible su implementaci√≥n.

Bloquearon cadenas productivas y provocaron un aumento abrupto del precio de los productos b√°sicos. Ordenaron a gestores p√ļblicos y coordinadores de ONG que se dedicaran exclusivamente al coronavirus, dejando atr√°s el seguimiento de muchas otras enfermedades incontroladas.





Estas decisiones se tomaron en un contexto de urgencia e ignorancia de Covid-19. Pero la realidad es que la coordinación internacional prácticamente se suspendió cuando la región más la necesitaba.

Todo ello por una enfermedad que no supone una gran amenaza para la poblaci√≥n del √Āfrica subsahariana, cuya edad media, 19 a√Īos, es casi la mitad que la de Europa. Es probable que la tasa de mortalidad debido a la epidemia en Nigeria sea m√°s baja que la de un pa√≠s como Noruega.

Aunque el bloqueo ha tenido efectos indiscutibles en el control de la enfermedad en Sudáfrica, en muchos otros países el pico fue mucho menor debido a la dinámica demográfica, entre otros factores.

La tendencia de la comunidad internacional a imponer creencias económicas, políticas y, en este caso, sanitarias, en total desprecio por la realidad africana, tiene una profunda dimensión colonial.

√Āfrica siempre ha sido vista como un laboratorio de experimentaci√≥n y redenci√≥n. Al comienzo de la pandemia, los analistas anunciaron que la enfermedad alcanzar√≠a proporciones b√≠blicas. El m√©dico franc√©s Didier Raoult, el curandero de la cloroquina, comenz√≥ sus experimentos en Senegal, donde naci√≥.

Dado el comportamiento indescriptible del gobierno de Bolsonaro, Brasil se excluye de cualquier discusi√≥n seria de pol√≠tica p√ļblica sobre la organizaci√≥n de ¬ęencierros¬Ľ en poblaciones vulnerables. Pero, en los pa√≠ses africanos, la discusi√≥n deber√° entablarse para no repetir los errores que llevaron al desastre.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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