Elección en Guatemala pone en juego futuro de órgano anticorrupción en el país

Las elecciones presidenciales en Guatemala, cuyo primer turno ocurrió el domingo, despiertan el interés de la comunidad internacional por algunos temas.

El principal de ellos es la inmensa cantidad de guatemaltecos que han dejado el país para intentar entrar en Estados Unidos.

Esto ocurre porque la nación centroamericana integra, junto a El Salvador y Honduras, el Triángulo del Norte, franja territorial marcada por la violencia de facciones criminales -las llamadas "maras".

Estos grupos, que ya cuentan con más de 80 mil miembros en los tres países, obligan a gran parte de la población campesina, víctima de extorsiones, asesinatos y reclutamientos de menores, a huir, colaborando para la crisis de la migración ilegal que afecta a México y EEUU.

Otro tema en juego en los comicios de este año, que se decidirá entre el centroderechista Sandra Torres y el derechista Alejandro Giammattei, es menos mediático.

Guatemala es un país con altos niveles de corrupción. Y fue allí donde, en 2007, con la aprobación del Congreso, se instaló la Cicig (Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala), órgano independiente, apoyado por la ONU, compuesto por colaboradores y magistrados guatemaltecos y extranjeros para investigar casos de corrupción en el país país.

La Cicig no hace justicia por su cuenta -suestras denuncias son llevadas a la Fiscalía guatemalteca.

La propaganda que traía para las causas, sin embargo, llamó la atención de la población hacia el problema, y, a partir de 2015, cuando el órgano reveló sus casos más importantes, hizo estallar una especie de "primavera guatemalteca", llevando a manifestantes, principalmente jóvenes a las calles.

En ese año, Cicig reveló un complejo sistema de corrupción que involucra al entonces presidente del país, Otto Pérez Molina, y varios de sus partidarios.

El Congreso sacó la inmunidad del presidente, y un juicio comenzó a armarse. El impeachment estaba en vísperas de ser votado, pero Molina decidió renunciar antes, entre otros motivos porque la presión de las calles era enorme. Sin embargo, fue juzgado, condenado y hoy cumple el arresto domiciliario.

Así, la Cicig ganó prestigio, y el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, la definió como un mecanismo eficaz de cooperación internacional. Se empezó a estudiar su implementación en otros países de Centroamérica.

Sin embargo, cuando Jimmy Morales fue elegido presidente de Guatemala en 2015, la comisión comenzó a enfrentarse a obstáculos. En principio, el nuevo mandatario estaba a favor del trabajo de la comisión, no sólo porque su bandera durante la campaña era atacar la corrupción, sino porque su victoria se debió en parte a las investigaciones promovidas por el órgano contra el candidato oficialista.

En 2017, sin embargo, Cicig comenzó a señalar irregularidades cometidas por familiares de Morales, además de supuestas contribuciones ilícitas durante la campaña electoral del presidente.

Morales, entonces, pasó a trabar el trabajo del grupo ya sugerir que la comisión estaba invadiendo la soberanía jurídica de Guatemala. A continuación, expulsó a magistrados extranjeros del país y confiscó visados. A principios de 2019, fijó el fin de las actividades del órgano para septiembre.

Los debates electorales han incluido la continuidad del trabajo de Cicig, y muchos guatemaltecos acudieron a las calles para pedir que el órgano permaneciera en el país. La investigación reciente indica que más del 70% apoya la continuidad del trabajo del órgano.

Tanto Torres como Giammattei, sin embargo, no ofrecen buenas perspectivas para que la comisión vuelva a actuar después de septiembre.

Giammattei ya se pronunció favorablemente a la extinción de la comisión. "La Cicig ya hizo su trabajo y su mandato ya terminó, combatió la corrupción colocando gente en la cárcel, pero la corrupción no se combate sólo poniendo criminales detrás de las rejas, hay que corregir el sistema", dijo en uno de los discursos de campaña .

Él afirma que la corrupción "tiene que ser combatida por guatemaltecos y de modo sistémico", sin embargo, no presentó un proyecto claro para ello.

Torres no definió claramente su posición sobre Cicig, y esa vacilación puede costar votos en la segunda vuelta, a realizarse el 11 de agosto.

El equipo de la ex primera dama del país durante el gobierno de Álvaro Colom (2008-2012), de quien se separó en 2011, evalúa la mejor estrategia y promete estudios sobre el órgano si es elegida.

A pesar de que el apoyo a la comisión parece favorable a la campaña de Torres, la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza enfrenta investigaciones por supuesto cuadro 2.

Torres, 63, del partido Vamos, concurre por segunda vez al puesto. Empresaria que dirige un grupo de industrias "maquiladoras" -que montan productos con base en elementos importados-, es una candidata de centro derecha, con posiciones contrarias al aborto y al matrimonio igualitario.

Por otro lado, entre sus propuestas para interrumpir el flujo migratorio hacia el norte no está el uso de la fuerza ni el refuerzo de controles en la frontera, sino más inversión en salud, educación y creación de empleos, además de proyectos en regiones donde hay más violencia .

Torres también promete ampliar los sistemas de asistencia social y crear nuevos, como el Mi Familia Progresa, que entregaría cestas básicas para familias en el campo desde que matricule a sus niños en la escuela. La propuesta también propone inversiones en comedores gratuitos en las ciudades.

Tiene, a su favor, el hecho de ser conocida nacionalmente y haber recorrido buena parte del país durante el período en que el ex marido fue presidente.

El ultraderechista Alejandro Giammattei, 63, que actuó como jefe del sistema penitenciario guatemalteco en 2006, es conocido por la actuación violenta en la represión a motines en cadenas.

Algunos de los episodios encabezados por el candidato dejaron decenas de muertos, por los que es investigado. Es la cuarta vez que concurre a la Presidencia.

Su discurso, además de conservador en las costumbres, está basado en el aumento de la represión en el área de seguridad y en el combate a las "maras" por medio de la fuerza -Giammattei quiere introducir a aplicar la pena de muerte sólo para integrantes de esas facciones.

En un país que vive una crisis humanitaria debido al enfrentamiento de esas facciones, el discurso de Giammattei tiene fuerza junto a una parte de la población que no cree en acuerdos de paz o treguas con las "maras" y quiere los miembros de los grupos en la cárcel.

La elección fragmentada en 19 candidaturas explica, en parte, el número relativamente bajo de votos que cada uno de los finalistas ha alcanzado. Torres obtuvo el 25,6% de los votos, mientras que Giammattei conquistó el 13,9%. Hubo un 56% de participación.

En 12 años de actuación en Guatemala, Cicig llevó adelante más de cien investigaciones que terminaron en 60 denuncias de corrupción entregadas a la Fiscalía local.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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