El valle-todo de la resistencia lulopetista





A pocos d√≠as de la posesi√≥n, los primeros movimientos de Jair Bolsonaro y el perfil de su futuro gobierno parecen obligar a los seguidores de la secta lulopetista a revelar qu√© tipo de resistencia promet√≠an la noche en que el capit√°n reformado fue proclamado vencedor de la elecci√≥n. La lucha ahora es sobrevivir al largo desierto que se avecina. Para ello, conservar los privilegios proporcionados por el estamento burocr√°tico en el que se convirti√≥, pero que un d√≠a prometi√≥ destruir, muestra la naturaleza c√≠nica, luego inmoral, de la t√°ctica adoptada por la izquierda brasile√Īa.





En esos casi dos meses, el Estado patrimonial construido por Lula da Silva y sus secuaces ha mostrado una tremenda disposici√≥n para no sucumbir al inquebrantable deseo de cambio expresado en las urnas. En un aut√©ntico vale-todo de blindaje contra futuras limitaciones, no escapa una √ļnica instituci√≥n de la gobernanza del Estado. Sin embargo, de los tres poderes de la Rep√ļblica aparejados por la horda de sabuesos del ex sindicalicalista preso, es en el Judiciario que se erigi√≥ la principal trinchera de ataque a los intereses de la sociedad civil.

Poder que debería primar por la discreción, el Poder Judicial no se cansa de los focos. Una hora gana prominencia por la omisión en responder a las demandas por decisiones rápidas e imparciales, en otra llama la atención por el activismo en defensa de intereses corporativos. No por casualidad, la reputación del Supremo Tribunal Federal (STF) es digna de escarnio. Como una criatura voraz, la Suprema Corte se muestra indomita en la defensa de vicios que mantienen a Brasil cautivo de su pasado claudicante, de golpes y rupturas institucionales.

Para quedarse en el ejemplo m√°s reciente de la perfidia del STF, sus ministros aumentaron su propio salario, determinando un nuevo techo constitucional para el funcionalismo p√ļblico. El reajuste provoc√≥ un efecto cascada monumental en las cuentas p√ļblicas, cuyo d√©ficit no para crecer. En un momento en que el pa√≠s contabiliza a unos 12 millones de desempleados, uno de los magistrados justific√≥ el aumento como necesario para la supervivencia de las excelencias operadoras del Derecho.

La verg√ľenza es una virtud que parece no coincidir con la judicatura m√°s cara del mundo. Sin el reajuste, los ministros del STF ya ganaban m√°s que sus pares europeos. Pero, insuficiente, ahora fueron agraciados con el mantenimiento del auxilio-vivienda. Un regalo de Navidad inimaginable por el ciudadano com√ļn. El beneficio hab√≠a sido suspendido para compensar el gasto con el nuevo salario. La excrescencia inconstitucional, en menos de un mes, la tercera instancia resucit√≥ el colgajo.

La ayuda-vivienda es s√≥lo uno entre tantos privilegios impensables en la iniciativa privada. Una mir√≠ada de otros beneficios exentos de impuestos puede hacer la remuneraci√≥n de un servidor p√ļblico saltar a valores astron√≥micos, cifras superiores a los 25 mil euros mensuales.

Sin embargo, la misma avidez para embolsar el dinero retirado compulsivamente del trabajador no aflora cuando las excelencias son llamadas a pronunciarse sobre materias relativas a la decencia ya la moralidad p√ļblicas, o a√ļn de inter√©s de la sociedad. Especialistas en incendiar el pa√≠s, el cual reiteradamente demuestra no aceptar m√°s el vejatorio estigma de rep√ļblica bananera, los miembros del STF trabajan para la quiebra institucional de Brasil.





La lenidad con pol√≠ticos y empresarios corruptos responde por la prescripci√≥n de procesos que nunca se aprecian. La excusa recae sobre el excesivo volumen de trabajo. Sin embargo, impresiona la agilidad con que los incontables pedidos de habeas corpus de Lula da Silva son apreciados por el atareado STF. Para atender al l√≠der de la secta petista, no hay d√≠a ni hora. En la √ļltima acci√≥n entre amigos, este mi√©rcoles, 19 de diciembre (v√≠spera del receso del Poder Judicial), el ministro Marco Aurelio Mello suspendi√≥ liminar la posibilidad de prisi√≥n en segunda instancia.

"Muy probablemente una trama reparada con la defensa de Lula da Silva, que, en escasos 48 minutos, entró con solicitud de liberación del encarcelado más famoso de Brasil.

Sin riesgo de exageraciones, la decisi√≥n puede ser vista como un golpe en el propio STF. El presidente de la Corte Suprema ya hab√≠a marcado para el 10 de abril el juicio de Acci√≥n Declaratoria de Constitucionalidad (ADC) sobre la ejecuci√≥n provisional de la pena, antes de agotados todos los recursos en los tribunales superiores. En el momento en que el presidente de la Rep√ļblica, Jos√© Luis Rodr√≠guez,

Adem√°s de Lula da Silva, la decisi√≥n del intr√©pido ministro colocaba en la calle a m√°s de 170 mil otros criminales, cerca de ¬ľ de la poblaci√≥n carcelaria del pa√≠s. Hasta el presidente del STF suspendi√≥ la decisi√≥n, el pa√≠s vivi√≥ horas de incertidumbre, en una cuerda floja propicia a la radicalizaci√≥n.

No cabe duda, Brasil tiene una Suprema Corte formada a medida para desestabilizar la democracia. Responsables de la inseguridad jur√≠dica nacional, sus ministros parecen no pisar el mismo suelo del brasile√Īo com√ļn.

Después de la transformación del país en un infierno, entra en receso "retorno" a Europa (al menos uno de ellos es residente y de negocios en Lisboa) u otro destino mínimamente civilizada para disfrutar de casi dos meses merecida vacaciones. Pero las excelencias merecen, son arduamente exigidas por los políticos encallados con la Justicia. Al fin y al cabo, fueron catapultados de sus carreras mediocres para el golpe de la máxima corte del país por aquellos a quienes hoy están obligados a prestar vasallaje.

Es importante resaltar que el STF tiene 11 ministros, con los debidos vicios de origen, cada uno tiene su propia interpretaci√≥n de la Constituci√≥n. La composici√≥n del pleno actual resulta de la indicaci√≥n de los √ļltimos cinco presidentes, de los cuales, a excepci√≥n de Fernando Henrique Cardoso, todos son reos en el Supremo. Dos de sus magistrados se notaron por la hoja de servicios prestados al PT (el actual presidente de la corte fue abogado del partido de Lula da Silva). Sin competencia m√≠nima para pasar en el concurso de juez de primer grado, plumbados varias veces, fueron nombrados por el petista para el STF.

La renovaci√≥n llevar√° a√Īos. Hasta entonces, por desgracia, no habr√° democracia estable en Brasil. El activismo de un Tribunal Supremo movido la predilecci√≥n pol√≠tico-ideol√≥gica e intereses corporativos es una amenaza al orden jur√≠dico ya la paz social. S√≥lo la presi√≥n del ciudadano vigilante puede contener los instintos obscenos de magistrados malintencionados. La resistencia del brasile√Īo de bien vendr√° en la forma de marcha contra la bandallera de toga. Adem√°s, una operaci√≥n Lava Toga cumpler√≠a una necesaria funci√≥n higienizadora.

Desde las grandes manifestaciones de 2013, la ciudadan√≠a ha ganado un nuevo impulso. El brasile√Īo parece poco a poco aprender que los derechos sociales no se sostienen sin derechos civiles y pol√≠ticos. De nada adelantan los aclamados programas de distribuci√≥n de la renta y las pol√≠ticas de inclusi√≥n social, de resultados dudosos, si los magistrados se unen a los due√Īos del poder para demoler a las instituciones de la Rep√ļblica. De la misma forma, fracasa el pa√≠s, si el imperio de la ley es un instrumento selectivo para castigar a los que no disponen de recursos para tener un Supremo para llamar el suyo.

Preocupado por la estabilidad de las instituciones, Montesquieu, este s√≠ digno representante noblesse de robe (nobleza de toga), anticip√≥ uno de los principios del pensamiento liberal: la virtud c√≠vica como valor central de la Rep√ļblica. La receta est√° disponible desde hace siglos. Cabe a Brasil abrazar por completo el gobierno de la ley y las pr√°cticas de la buena gobernanza. La malandragem ha de ceder lugar a la decencia. As√≠, el futuro finalmente llegar√° al pa√≠s.

Periodista y doctorado candidato en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Católica Portuguesa. Busca los desafíos del multilateralismo liberal en el presente contexto de transformación del orden mundial.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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