El valiente nuevo mundo en los medios









En la serie ‚ÄúSuccession‚ÄĚ (disponible en Portugal en HBO), el magnate Logan Roy teme que su imperio medi√°tico tenga el destino de Kodak, que en media docena de a√Īos ha sido devorado por la revoluci√≥n digital. Endeudados, sin un sucesor capaz, con ingresos cayendo debido a la presi√≥n de gran tecnolog√≠a y acosado por rivales que intentan arrebatarle el control de la empresa, Logan emprende un vuelo desesperado hacia adelante: sorprendiendo a todos y a todo, decide transformar su grupo en un coloso que es muy grande para fallar, compr√°ndole a un competidor que tiene una cultura muy diferente a la suya. ‚Äú¬ŅDe verdad nos van a dejar comprar un canal que tenga noticias reales?‚ÄĚ, Pregunta uno de los hijos de Logan Roy, cuyo personaje est√° inspirado en figuras como Rupert Murdoch.

‚ÄúSucesi√≥n‚ÄĚ podr√≠a ser una obra m√°s de ficci√≥n, pero tiene el m√©rito de, entre otras cosas, retratar fielmente lo que ocurre en el sector de los medios.

La digitalizaci√≥n ha cambiado para siempre este negocio y tampoco los televisores, que hasta hace unos a√Īos se ve√≠an como vacas de efectivo, escapar de sus efectos. Los h√°bitos de consumo de contenido est√°n cambiando a un ritmo acelerado y los ingresos publicitarios est√°n volando hacia otros formatos. Por ejemplo, las generaciones m√°s j√≥venes pr√°cticamente han dejado de ver la televisi√≥n generalista, como muestran las cifras de audiencia. Los programas matutinos no solo son cada vez m√°s decisivos para las guerras de audiencia entre canales generalistas, sino tambi√©n las llamadas audiencias. hora estelar envejece d√≠a a d√≠a.

El p√ļblico joven, calificado y con mayor poder adquisitivo, busca cada vez m√°s los canales de televisi√≥n de pago o plataformas transmisi√≥n.

Para los grandes grupos de medios, que tienen estructuras pesadas y, en muchos casos, cargos por deudas contraídas para invertir en infraestructura, esta tendencia es preocupante. Menos ingresos publicitarios significa márgenes más estrechos y menos capacidad para remunerar a los inversores, saldar deudas e invertir.

Para hacer frente a esta realidad, los grupos de medios están reduciendo costos, cerrando operaciones deficitarias, fusionando redacciones y otros equipos, refinanciando deuda (en algunos casos con temas dirigidos a inversores minoristas, aprovechando el alcance y la popularidad de las marcas, como hizo Impresa ) y transformar digitalmente sus operaciones. Quienes tienen la capacidad para hacerlo consolidan movimientos como Logan Roy en la serie. En Portugal, lo vimos con el avance de Cofina sobre Media Capital, que fracasó por la intervención de Mário Ferreira.





En definitiva, las empresas del sector afrontan una realidad desafiante y es de esperar que en unos a√Īos la propiedad de los grandes grupos medi√°ticos est√© a√ļn m√°s concentrada, ya sea tras los movimientos de consolidaci√≥n necesarios para generar sinergias o la salida forzada del escenario. de algunas jugadores.

La buena noticia, tanto para el sector como para la propia democracia, es que hoy en d√≠a nunca ha sido m√°s f√°cil crear nuevos medios, ya sea periodismo o producci√≥n de otros contenidos. Con estructuras ligeras y los socios tecnol√≥gicos adecuados, los peque√Īos proyectos de medios pueden llegar a millones de personas y competir directamente con grandes grupos.

A gran tecnología, que tanto han desangrado al sector, son aliados potenciales: iniciativas como Google Newspack, que permite a los medios independientes tener asegurado todo el componente tecnológico y de monetización digital a cambio de tan solo 500 dólares mensuales, son ejemplos de ello. Esto permite que surjan proyectos independientes propiedad de grupos de periodistas u otros productores de contenido, por ejemplo, sin necesidad de grandes inversiones.

Estos nuevos modelos permiten una mayor libertad editorial, diversidad y pluralidad en el sector de los medios, al tiempo que estimulan la competencia, que será positiva. Pero, por supuesto, al final del día, Google y otras empresas de tecnología pueden beneficiarse de este tipo de programas, que se suman al peso creciente que tienen en el mercado publicitario. Los Logan Roy del futuro serán los multimillonarios de Silicon Valley y no los barones de los medios al estilo del siglo XX.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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