El turismo de vacunas en EE. UU. Suscita un debate ético sobre la desigualdad en la pandemia





La estad√≠a del ingeniero paulista Felipe, de 51 a√Īos, en Punta Cana solo podr√≠a ser parte de un viaje de vacaciones al destino tur√≠stico m√°s visitado de Rep√ļblica Dominicana, de no ser por la pandemia de coronavirus que ha matado a m√°s de 3,2 millones de personas en todo el mundo. .





Felipe, que prefiere no ser identificado por su apellido, cumple este sábado (8) el octavo día de cuarentena antes de ser autorizado para tomar un vuelo a Miami, donde pretende recibir la vacuna contra el Covid-19.

Como √©l, hay otros brasile√Īos que recurren al ritmo avanzado de inmunizaci√≥n en Estados Unidos para tratar de protegerse de la enfermedad que sigue matando a miles en Brasil de cara a un programa de vacunaci√≥n que avanza a paso lento.

¬ęNo se puede confiar en el gobierno y ese calendario de vacunas que ni siquiera sabemos si es sostenible¬Ľ, dice. Su objetivo es tomar la vacuna producida por Janssen, en una sola dosis, para no tener que esperar m√°s tiempo en suelo estadounidense hasta recibir una eventual segunda dosis.

Felipe, reconociendo que es ¬ęs√ļper privilegiado¬Ľ porque puede viajar a Estados Unidos en busca de la vacuna, estima que el costo total del emprendimiento ronda los US $ 12 mil (R $ 67,2 mil), o casi 450 pagos por la vacuna. nuevas ayudas de emergencia para afrontar la crisis.

¬ęNo estoy haciendo nada que considere poco √©tico. Creo que ser√≠a un problema si de alguna manera interrumpiera el horario o tomara dosis de alguien¬Ľ, dice.

La abogada de Curitiba Francisca, de 35 a√Īos -que tambi√©n prefiere no decir su apellido- hizo planes similares a los de Felipe. La idea era aprovechar un viaje de vacaciones a M√©xico para, de ah√≠, embarcarse tambi√©n a Miami, donde tiene un departamento, y recibir la vacuna. Dice conocer a varias personas que hicieron recorridos similares, en itinerarios con valores estimados entre R $ 15 mil y R $ 20 mil.





¬ęAqu√≠ en Brasil estoy en contra de una vacuna privada. Esto genera desigualdad¬Ľ, dice Francisca, quien califica el llamado ¬ęturismo de vacunas¬Ľ como ¬ęuna situaci√≥n muy elitista¬Ľ. Pero la percepci√≥n de que los m√°s j√≥venes, de su grupo de edad, han sido v√≠ctimas cada vez m√°s frecuentes del Covid-19, e incluso el anhelo de viajar les hizo plantearse la opci√≥n.

¬ęFui a escuelas estadounidenses, fui a la universidad all√≠, as√≠ que estoy desesperada por ir a los Estados Unidos¬Ľ, dice. ¬ę¬°Y este pretexto de arriesgarse a vacunarse es el mejor de todos!¬Ľ

La abogada tenía miedo de viajar por el embarazo de 16 semanas, pero solo abandonó los planes de una vez por todas cuando el departamento de salud de Paraná anunció que las mujeres embarazadas también se convertirían en grupos prioritarios para la vacunación; todavía no hay un calendario establecido, pero embarazadas y Se espera que las mujeres en el posparto sean elegibles en las próximas semanas.

La ingeniera de Macei√≥, Fernanda, de 33 a√Īos, le dijo al hoja que ten√≠a burocracias con las que lidiar en Miami y aprovech√≥ el viaje para recibir la vacuna monodosis contra el coronavirus. La doble ciudadan√≠a (estadounidense y brasile√Īa) le permiti√≥ ir a Estados Unidos y regresar a Brasil sin cumplir su cuarentena.

¬ęNo ve√≠a la perspectiva de la vacunaci√≥n, a corto plazo, para las personas de mi edad. Como tuve esta oportunidad, pens√© que era mejor aprovecharla¬Ľ.

Los viajes internacionales, dijo, eran mucho m√°s seguros que los vuelos nacionales en los que se encontraba durante el per√≠odo de la pandemia. Avi√≥n ¬ęcasi vac√≠o¬Ľ, protocolos de seguridad m√°s serios, todo ¬ęmuy silencioso¬Ľ.

Desde el punto de vista legal, no hay irregularidad en ir a Estados Unidos a recibir la vacuna, dicen dos abogados que trabajan en relaciones internacionales consultados por el informe.

‚ÄúLos pa√≠ses, en ejercicio de su soberan√≠a, definen los criterios para el flujo de personas en su territorio. No hay infracci√≥n legal. La pol√≠tica de salud p√ļblica es prerrogativa del Estado, y cada estado hace lo suyo‚ÄĚ, explica Karla Borges, profesora. derecho internacional de ESPM.

Una vez que el viajero tiene un pasaporte v√°lido y la visa necesaria, no hay obst√°culo √©tico, dice Gisele Mendes, de la oficina de Andersen Ball√£o en Curitiba. ¬ęTodos tienen libre albedr√≠o y todos saben qu√© es lo mejor para su salud. Si la persona tiene la oportunidad de vacunarse sin romper la cola, vaya. Al menos es una persona m√°s la que se vacunar√°¬Ľ.

Para los epidemi√≥logos, sin embargo, la l√≥gica debe ser diferente. ¬ęQuienes pueden salir del pa√≠s para vacunarse en otros pa√≠ses, lo hacen a costa de la gran mayor√≠a que no puede hacerlo. Entonces es m√°s un patr√≥n de desigualdad¬Ľ, dice Ethel Maciel, postdoctoral en epidemiolog√≠a y profesora en la Universidad Federal del Esp√≠ritu Santo.

Seg√ļn el especialista, adem√°s de una mayor exposici√≥n a los riesgos de contaminaci√≥n durante el viaje, la persona que viaja para vacunarse al exterior y regresa a Brasil a√ļn encuentra el mismo escenario epidemiol√≥gico de altas tasas de transmisi√≥n, por lo que, en conjunto, es igualmente sujeto al contagio, incluso si reduce en gran medida sus posibilidades de desarrollar una afecci√≥n grave.

¬ęEs una pr√°ctica que refuerza las desigualdades mientras que deber√≠amos luchar juntos ahora para salir de esta pandemia¬Ľ, dice Maciel. ¬ęLa vacuna es una estrategia colectiva. Necesitamos pensar colectivamente y actuar de la misma manera¬Ľ.

Para Marina Borba, abogada e investigadora en bioética del Centro de Estudios e Investigaciones en Derecho Sanitario de la USP, existe un conflicto jurídico entre lo individual y lo social en lo que respecta al derecho a la salud, previsto en la Constitución.

Mientras que el art√≠culo 196 establece que ¬ęla salud es un derecho de todos y un deber del Estado¬Ľ, el art√≠culo 6 enumera la salud como un ¬ęderecho social¬Ľ. En otras palabras, para el especialista, aunque las personas que van a EE. UU. A vacunarse act√ļan en nombre de un derecho individual a la salud garantizado por la Constituci√≥n, no debe anular el derecho colectivo.

El investigador tambi√©n rechaza el argumento de que vacunar a un brasile√Īo en el exterior ayudar√≠a a aliviar el SUS (Sistema √önico de Salud). El mismo razonamiento se usa com√ļnmente para defender que las empresas privadas pueden negociar la compra de vacunas contra Covid-19 para inmunizar a sus empleados y acelerar la recuperaci√≥n econ√≥mica.

Seg√ļn Borba, cuando las personas que tienen poder adquisitivo son vacunadas fuera del sistema de salud p√ļblica, terminan haciendo del inmunizador un recurso material a√ļn m√°s escaso a nivel mundial. ¬ęSe aumenta el precio, se reduce el acceso para quienes ya no lo tienen y se crea una especie de competencia con el gobierno brasile√Īo en la adquisici√≥n de vacunas¬Ľ.

La conducta de la administraci√≥n federal, considerada silenciosa y negacionista, tampoco debe utilizarse como pretexto para la b√ļsqueda de vacunas por medios privados en Estados Unidos u otros pa√≠ses. ¬ęSi el gobierno se equivoc√≥ y guard√≥ silencio, tenemos que utilizar las medidas √©ticas y legales adecuadas para corregir esta falla, y no buscar otras v√≠as y subterfugios que, desde el punto de vista colectivo y √©tico, son tan cuestionables¬Ľ, dice Borba.

Aunque fue inmunizada contra Covid-19 en un contexto diferente al del ¬ęturismo de vacunas¬Ľ, la m√ļsica Maya Salles, de 26 a√Īos, dice que recibi√≥ las dosis en Trinidad, Colorado, con un sentimiento de culpa.

¬ęEstaba un poco ‘mal’ cuando lo tom√© porque pens√©, ‘oye, hay mucha gente en mi pa√≠s con una inmensa necesidad de vacunas'¬Ľ, dice.

Viaj√≥ a Estados Unidos en 2020, antes de que se cerraran las fronteras y empeorara la crisis sanitaria. Pas√≥ el √ļltimo a√Īo en suelo estadounidense y, trabajando como cuidadora de ni√Īos, se convirti√≥ en elegible para recibir la vacuna en marzo.

Con eso, pas√≥ frente a la familia que se qued√≥ en Brasil, en Guarulhos: la abuela de 83 a√Īos, que reci√©n recibi√≥ sus dosis en abril; la madre, de 59 a√Īos, quien a pesar de ser una profesional de la salud, no recibi√≥ la vacuna por estar ausente del trabajo; y su padre, un conductor de autob√ļs de 57 a√Īos que sigue expuesto al riesgo de contaminaci√≥n.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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