El triciclo de Julen todavía está a la puerta de la casa. Los vecinos rezan para que lo venga a buscar





Está allí, parado, hace demasiado tiempo. Nadie quiso sacarlo del lugar donde Julen lo dejó. Es un símbolo de la esperanza. El Observador estuvo en el barrio de la familia del niño que cayó en un pozo en Málaga.





Es a la Virgen del Carmen que los vecinos del pequeño Julen piden que "saque al niño de allí"en las palabras de uno de ellos. Es la patrona de los marineros, conocida como la "estrella de los mares" – aunque El Palo, el barrio donde vive la familia de Julen, sea estandarizado por Nuestra Señora del Rosario. Tal vez sea por las fuertes tradiciones pesqueras de aquel barrio. Tal vez sea porque muchos de ellos son nietos e hijos de pescadores. No consiguen bien explicar por qué, pero es a la Virgen del Carmen que imploran que el niño de dos años que cayó en un pozo de 100 metros el pasado domingo salga de allí sano y salvo.

Saben que se necesita un "milagro". "Pido a la Virgen que mire por él. ¡Dios quiera que haya un milagro! ", dice una de las vecinas, Victoria, al Observador. Cabellos cortos y blancos, arrugas arrugadas, ojos azules y llorosos, posa la escoba con que barre el patio para llevar las manos a la cima. Pide a la patrona ya Dios y nuevamente a la patrona por ese milagro. Los habitantes quieren que sus oraciones sean escuchadas, sea por quien sea. En la actualidad, se reunieron en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, allí, para rezar por Julen.

El Palo es un barrio en el extremo este de la ciudad de Málaga, con fuertes tradiciones pesqueras (Foto: OBSERVADOR)

En un momento en que son cada vez más las evidencias de que todo puede acabar de la peor forma, los vecinos repiten insistentemente la palabra esperanza. No les es robada ni por el telón de fondo de aquel barrio: la sierra donde se encuentra Totalán, donde pequeño Julen está desaparecido, en un pozo, hace cuatro días. "Todos, aquí en el barrio, tenemos esperanza. Sentimos que está vivo. Julen está vivo y está luchando con toda la fuerza que tiene", Cuenta María, la vecina de la puerta al lado de la de José y Vicky, padres de Julen.





"Todos, aquí en el barrio, tenemos esperanza, sentimos que está vivo, Julen está vivo y está luchando con toda la fuerza que tiene"

Vizinha de Julen

En los primeros minutos de conversación, María invita al Observador a entrar en la casa. Explica que allí es así. El barrio está lleno de vida, garantizan a los residentes, aunque ahora reconocen que no es lo mismo. "Por la mañana, pasamos por el barrio y las personas están todas apagadas", Cuenta Lleliam, la nuera de María. Julen, descrito como un niño "encantador", era uno de los que más contribuía a esa vida. En el verano, con el calor, "siempre estaba en la calle, jugando con los primos, jugando con la pelota " – cuenta María que el pequeño Julen es un fanático del fútbol – "O con el triciclo, ese verde", Agrega Lleliam.

Este triciclo aún continúa a la puerta del número 44 de la calle Almagro y Cardenas: la casa de José y Vicky – que también crecieron y se conocieron en aquel barrio. Es allí donde Julen suele guardar su triciclo o su moto, como el apodo. Queda siempre allí parado. Ahora, está parado hace demasiado tiempo. Continúa allí. Nadie lo quiso retirar. Los vecinos miran al triciclo y sonríen, como si Julen allí estuviera en posada. Se apuntan al juguete y se dice que es de él. El triciclo casi se convirtió en un símbolo de esperanza. "En El Palo, está todo cabizbajo, pero hay tanta esperanza", dice Lleiliam al Observador.

Decenas de personas se reunieron en el centro de Totalán para hacer una vigilia de apoyo a la familia (Foto: JORGE GUERRERO / AFP / Getty Images)

Fue de aquel barrio que este miércoles partieron juntos varios vecinos rumbo a Totalán, donde transcurren las operaciones de búsqueda y rescate de Julen, para hacer una visita vigilia de apoyo a la familia ya los profesionales involucrados. Decenas de personas se reunieron en el centro de la localidad-algunas impulsadas con la ayuda de las redes sociales- para luego caminar cerca del lugar de las búsquedas. De niños a ancianos, varias personas sostenían carteles con mensajes de fuerza, que luego fueron entregados al padre de Julen.

A proteger a Julen no sólo está la patrona, sino también a Óliver, el hermano que murió a los tres años, cuando Julen todavía tenía pocos meses de vida, con un infarto fulminante. Es al menos en eso que cree el padre de ambos, José. "El amor es el amor, el amor y el amor." gritó a Julien el día del accidente, cuando aún podía oírlo a llorar del pozo, según contó en una entrevista con el diario Sur.

En el barrio, nadie extraña – porque Óliver era un "protector" de Julen. "Cuando un niño se acercaba al hermano, iba a correr a ver lo que pasaba", cuenta María, al Observador. "Julien no se acuerda de Óliver, pero Óliver está presente", cree Lleiliam.

El hermano de Julen murió en la primavera de 2017. La familia había ido a dar un paseo a la playa y Óliver, que estaba jugando con la prima, comenzó a ralentizar el ritmo. "Mamá, ayúdame que estoy cansado", pidió. Se sentó en el suelo. La madre vio los ojos del hijo a cerrarse, juzgando ella, de sueño. El niño acabó por caer, por completo, en el suelo. No era la primera vez que algo de este género había ocurrido: Óliver ya había caído algunas veces, llegando hasta golpear con la cabeza, pero los médicos nunca diagnosticaron ningún problema. "Pensaba que estaba vivo. "Llamaron a la ambulancia, asistieron a Óliver, pero él ya estaba muerto", recuerda Lleliam al Observador.

La mayoría de los vecinos no cree que los padres alguna vez hayan superado – o que alguna vez puedan conseguirlo – la muerte de aquel hijo. Lleiliam, sin embargo, cree que pueden haber logrado por una razón: "Por Julen". Ahora estaban "aprendiendo a vivir con eso", resume María. La pareja estaba, según reveló José, la "tratar de dar un hermanito a Julen porque la vida le quitó al otro. "Tenía mi corazón partido en mil pedazos por la pérdida del Óliver. Y ahora lo he partido en tres mil porque dentro de un día o dos puedo quedarme sin él ", agregó. Algunos periódicos empezaron a apodarlos "Familia maldita". Los vecinos no les gusta la expresión y prefieren llamarlos "Familia destrozada".

El padre y la madre no pierden la "esperanza de que [Julen] no está muerto ". Esta mañana del miércoles, en declaraciones a los periodistas, José dijo creer que un ángel les ayudaría a que el pequeño Julen "salga de aquí lo más rápido posible". Victoria continúa en el patio, donde tantas veces Julen pasaba algún tiempo, pidiendo un milagro. Sabe que sólo un milagro lo puede traer de vuelta. "Si ha muerto, lo que era un enorme azar, que lo sacan de allí. Sólo tiene dos anillos", Lamenta.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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