El terrorismo es hediondo, sea racista o isl√°mico





No, el terrorismo racista no es peor que el terrorismo islamista o que el terrorismo de la extrema izquierda. Todos los terrorismos son hediondos, aunque hay mucha gente para quien parece ser m√°s f√°cil condenar unos que otros. Pero el terrorismo es siempre lo que vimos en Nueva Zelanda la semana pasada o en Par√≠s en 2015: asesinos cobardes a matar a personas indefensas. Dostoievsky, en Los Posesos, o Conrad, en El Agente Secreto, describieron estos personajes y sus respectivos √©xitos de delirio y de manipulaci√≥n pol√≠tica, y desde entonces nadie invent√≥ nada m√°s. Los racistas, los islamistas o, como todav√≠a era costumbre en los a√Īos 70, marxistas-leninistas, son siempre los mismos autodidactas que leyeron un libro o que, en los d√≠as que corrieron, vieron un v√≠deo de Internet, y se convencieron de que hab√≠an percibido todo, punto de tener el derecho de precipitar el apocalipsis. El terrorismo, antes de ser utilizado en estrategias pol√≠ticas, comienza siempre por ser un ejercicio de narcisismo para fallidos.





No por casualidad, el ataque racista de Nueva Zelanda recuerda los ataques islamistas de Par√≠s. Los racistas y los islamistas pueden distinguirse en muchas cosas, que sus m√©todos son los mismos, y el objetivo tambi√©n es com√ļn: separar las sociedades occidentales en comunidades definidas por el miedo y la hostilidad, como preparaci√≥n para una guerra civil. Racista, islamista o izquierdista, el terrorismo, lo llaman "jihad" o "lucha armada", es fundamentalmente s√≥lo uno.

¬ŅQu√© hacer? Tres cosas, por lo menos.

En primer lugar, nunca tratar a los terroristas como representantes de quien sea, como si la violencia fuera el origen de un mandato, seg√ļn el mal h√°bito adquirido en las "luchas de liberaci√≥n" de la posguerra. No, los terroristas isl√°micos no representan el Islam, pero los terroristas racistas tampoco representan el nacionalismo occidental. En una sociedad libre y plural, el terrorismo no tiene raz√≥n de ser, a no ser precisamente la falta de representatividad y de argumentos de quien a √©l recurre. Por eso, al terrorismo se resiste, ante todo, con vigilancia y represi√≥n. No debe haber ninguna duda al respecto. Fue as√≠ que se destruy√≥ el terrorismo de la extrema izquierda en los a√Īos 70: enfrent√°ndose a sus protagonistas, hasta estar presos o muertos. Es as√≠ como el terrorismo isl√°mico ha retrocedido tras la derrota del ISIS en Siria. Es as√≠ que se debe lidiar con racistas como el asesino de Christchurch. Los terroristas no se convencen: vencen.

En segundo lugar, nunca dejar a los terroristas apropiarse de problemas y convertirse en temas de apocalipsis. Occidente, especialmente en Europa y Norteam√©rica, est√° en transformaci√≥n: la poblaci√≥n a la que, desde un punto de vista a mediados del siglo XX, podemos llamar "nativa" envejece y disminuye, al mismo tiempo que las migraciones a menudo desordenadas originan nuevas comunidades, j√≥venes y en crecimiento, cuya probabilidad de simplemente diluirse en las culturas anfitrionas, como en el pasado, es baja. M√°s: mientras las identidades de los "nativos" est√°n sujetas al repudio ya la deconstrucci√≥n, las de los reci√©n llegados parecen protegidas por viejas culpas coloniales. Es f√°cil, en este ambiente, hacer de la pluralidad una fuente de desconfianza y del cambio un factor de resentimiento. Discutir estas cuestiones, de modo que no sean debatidas √ļnicamente en t√©rminos de racistas y de islamistas, no es servir a los extremismos, sino precisamente lo contrario.

En tercer lugar, nunca dejar que las v√≠ctimas del terrorismo se reduzcan, a trav√©s de los informes y de los an√°lisis, al polvo indiferente de las estad√≠sticas. Es importante contar sus historias personales, porque eso es lo que el terrorista niega: que el otro sea una persona, con una historia que es s√≥lo su √ļnica, irrepetible. Al final, es tal vez ah√≠, en el hecho de no ser todos iguales, una masa an√≥nima meramente definida por identidades colectivas, que est√© el √ļnico motivo de esperanza para la humanidad.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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