El secuestro de la Academia por licenciados en sensibilidad









Reproduciendo algunas de las peores tendencias que nos llegan del mundo anglosaj贸n, los estudiantes que ingresan hoy a la educaci贸n superior revelan animosidad y disgusto ante la presentaci贸n de hechos cient铆ficos y ante la diversidad de ideas.

El predominio de esta actitud inadecuada para el dominio cient铆fico se revela de varias formas. En primer lugar, en una notable incapacidad para distinguir entre el 谩mbito de la condici贸n y los intereses personales y el 谩mbito de la discusi贸n de ideas abstractas, argumentos cient铆ficos o presentaci贸n de hechos hist贸ricos. Cuando un auditorio est谩 ocupado por decenas o cientos de estudiantes que en cualquier momento pueden extraer y extrapolar un enunciado dicho en clase para afirmar que se sintieron ofendidos o provocados, la actividad docente se vuelve dolorosa o incluso impr谩ctica. Es entonces cuando no se declaran ofendidos por la asociaci贸n del nombre de los auditorios o edificios de las Universidades con personajes o hechos hist贸ricos de relevancia porque hieren su sensibilidad.

En segundo lugar, en la falta de reverencia hacia las jerarqu铆as y en el desprecio por el rigor metodol贸gico y las autoridades cient铆ficas. Esta falta de reverencia o, si lo deseamos, esta presunci贸n ante los conocimientos y ante los dem谩s, no es exclusiva de la relaci贸n entre alumnos y profesores. Sus primeros indicios se manifiestan en un entorno familiar, generalmente tras una educaci贸n excesivamente permisiva, la falta de responsabilidad y una relaci贸n igualitaria entre los miembros de la familia que muchas veces favorece la falta de respeto y la indisciplina.

En tercer lugar, la animosidad de los estudiantes se da cuando aplican al contexto acad茅mico, las polarizaciones que luchan en la sociedad, con especial fuerza en las redes sociales. La superficialidad de las discusiones que se estimula en esta l铆nea no solo contribuye a rebajar los exigentes est谩ndares del campo de la argumentaci贸n, sino que tambi茅n legitima una visi贸n maniquea de la realidad, en la que no se conciben posiciones intermedias, sino 煤nicamente el conflicto entre el bien y el mal absolutos. .

Todas estas formas derivan en una preocupante aversi贸n a lo contradictorio y al pluralismo y una inminente motivaci贸n de denuncia entre los estudiantes y la comunidad acad茅mica en general.

Adem谩s de estos s铆ntomas de inmadurez intelectual en un entorno acad茅mico, la Universidad ve ahora su vocaci贸n – la b煤squeda del conocimiento cient铆fico y la distinci贸n del m茅rito – restringida por el poder abrumador de dos fuerzas: las necesidades financieras y el predominio expl铆cito y represivo de ideolog铆as. intereses (Jonathan Haidt y Greg Lukianoff, 鈥淭he Coddling of the American Mind鈥, Penguin Press, 2018). Cuando los estudiantes son vistos principalmente como consumidores, obtienen poder de negociaci贸n, independientemente de que sus quejas sean razonables o genuinas.





La Universidad siempre se distorsiona cuando pretende ser su misi贸n abogar por una ret贸rica particular de justicia social en lugar de dedicarse a la b煤squeda continua del conocimiento cient铆fico. Tambi茅n se tergiversa cuando prioriza dar consuelo emocional a las sensibilidades personales, cambiar los programas curriculares, despedir o suspender a los Maestros y cancelar oradores, eventos y discusiones libres en el aula. Y, finalmente, la Universidad se distorsiona cuando se une a un clima combativo de animosidad, dureza e intolerancia en el aula, en lugar de promover la humildad intelectual y la receptividad de los estudiantes a argumentos diversos y desafiantes en un contexto civilizado de libre discusi贸n de ideas. .

La Universidad no existe para construir un entorno completamente 芦seguro禄 para sus estudiantes, ni existe para ser un medio de validaci贸n sesgada de nuestras creencias y valores. Por ello, nunca debe servir para intimidar a quienes se expresan libremente, confiando en que la Universidad es un espacio por excelencia de reflexi贸n y conversaci贸n entre mentes curiosas y comprometidas con el rigor. Sin embargo, solitario es el camino de quienes se enfrentan al fanatismo t贸xico y la tiran铆a de los sensibles.

El autor escribe seg煤n la ortograf铆a antigua.

Ana Gomez

Ana G贸mez. Naci贸 en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a帽os. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi茅n me considero una Geek, amante de la tecnolog铆a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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