El regreso de los combatientes del Estado Isl√°mico: amenazas, dilemas y posibles soluciones.





Después de la derrota territorial del Estado Islámico (EI), habiendo sido capturados sus combatientes (por las fuerzas kurdas aliadas de los Estados Unidos), se constata que un porcentaje significativo procede de los países europeos, y se plantea ahora la posibilidad de su regreso a sus países países de origen. Ahora bien, este escenario plantea amenazas y dilemas a los responsables políticos. Incluso el Presidente de los Estados Unidos, abogó que Europa debía acoger y juzgar a los combatientes europeos. El presente artículo tiene por objeto analizar las amenazas, dilemas y posibles soluciones a esta problemática.





Comencemos por las amenazas y apuntamos las dos principales: la primera consiste en la hip√≥tesis de estos individuos para promover la radicalizaci√≥n en el extremismo isl√°mico. Incluso si se condenan a cumplir penas de prisi√≥n, existe el riesgo de que puedan radicalizarse otros reclusos. En efecto, los establecimientos penitentes son el escenario ideal para fen√≥menos de radicalizaci√≥n y reclutamiento, ya que facilitan la existencia de una audiencia atenta y cautiva, especialmente si las entidades penitentes est√°n distra√≠das. Por otra parte, se se√Īalan innumerables ejemplos de conocidos terroristas que iniciaron su proceso de radicalizaci√≥n en el cumplimiento de la pena en establecimientos penitenciarios, como fue el caso de Richard Reid o Bouyeri.

La segunda amenaza se consubstancia en la experiencia operativa que estos individuos poseen y la posibilidad de representar un riesgo exponencial en t√©rminos de seguridad. Se apunta el ejemplo del ataque terrorista yihadista que se produjo en el museo jud√≠o en Bruselas (en el que fallecieron 4 personas), el 24 de mayo de 2014, perpetrado por Mehdi Nemmouche, que el a√Īo anterior hab√≠a estado en el Teatro de Operaciones (TO) de Siria.

Por otra parte, la falta de validez operativa as√≠ como de los conocimientos necesarios para fabricar artefactos explosivos, fueron determinantes en diversos atentados (afortunadamente malogrados) que ocurrieron en Europa, como sucedi√≥ con el ataque al aeropuerto de Glasgow en 2007, en un restaurante en Exeter en 2008 , o en el vuelo entre √Āmsterdam y Detroit en 2009.

Además de las amenazas, existen dilemas que se plantean: al final debe impedirse su entrada en los países de origen (incluida la revocación de la nacionalidad) o permitir su regreso?

El que sostiene la hipótesis de negar el regreso apunta dos razones: en primer lugar, como fueron para el TO de Siria, deben ser tratados como potenciales terroristas. En segundo lugar, su regreso, frente a la dificultad de obtención de pruebas probatorias, existe el riesgo elevado de que estos individuos no sean condenados por los tribunales.

En cuanto a la primera argumentaci√≥n, no todos los que regresan van a plantear un problema a la seguridad nacional, ya que algunos s√≥lo est√°n desilusionados, cansados ‚Äč‚Äčo han sido para el TO de Siria por otras razones, por lo que tratar a todos como potenciales terroristas no es la mejor opci√≥n. El supuesto regreso de combatientes posiblemente desilusionados con el EI, si es una situaci√≥n nueva para los pa√≠ses occidentales, esto ya no ocurre con los pa√≠ses de mayor√≠a de creyentes isl√°micos. Despu√©s de 2004, algunos se desplazaron a Irak con el objetivo de combatir las fuerzas de la coalici√≥n, pero fueron instrumentalizados (vg. por la organizaci√≥n terrorista yihadista de al-Zarqaui) pues estaban atacando a otros musulmanes, as√≠ como a asaltar bancos y otras instituciones. Por otra parte, un n√ļmero notable resolvi√≥ regresar a los pa√≠ses de mayor√≠a de creyentes isl√°micos que tuvieron que lidiar con estos antiguos combatientes: incluso algunos proporcionaron informaciones cruciales a los respectivos gobiernos, as√≠ como colaboraron con las autoridades nacionales a rebatir la falacia de la ¬ęnarrativa yihadista¬Ľ, Impidiendo a otros compatriotas de desplazarse al TO de Irak.





En cuanto a la argumentación de la dificultad de obtención de prueba para la condena de los antiguos combatientes, es bueno recordar que se libra un combate a la narrativa extremista de los islamistas en el mercado de las ideas, en favor de la defensa de los principios de Estado de Derecho. Pues bien, no se puede criticar el régimen legal de excepción aplicado a los detenidos en Guantánamo y aplicar la misma filosofía a los individuos que quieren regresar, impidiendo su entrada sin aplicación de la legislación penal vigente. Peor, sería una ironía, si Europa, por acción u omisión, pedía que Estados Unidos llevara a sus ciudadanos a Guantánamo.

Por otro lado, permitir su regreso no implica el incumplimiento de la legislaci√≥n penal vigente, independientemente de la dificultad de la obtenci√≥n de pruebas (seguramente es un desaf√≠o). Tambi√©n debe tenerse en cuenta otros mecanismos penales legales seg√ļn el grado de riesgo y de colaboraci√≥n de los individuos (vg. reducciones de pena, estatuto del arrepentido, posibles amnist√≠as). Adem√°s, el combate a grupos terroristas en Europa tambi√©n pas√≥ por la utilizaci√≥n de este tipo de medidas (vg. pentito para algunos miembros de las brigadas rojas en Italia).

Como posibles soluciones, independientemente de la aplicaci√≥n de la ley penal vigente, es obligatorio el cumplimiento de un programa de desradicalizaci√≥n, basado en un an√°lisis del riesgo, pero el enfoque debe basarse simult√°neamente en la defensa de los Principios de Estado de Derecho as√≠ como en la necesidad de rebatir las distorsiones teol√≥gicas (vg rebate el concepto de la jihad). Por ejemplo, en Gran Breta√Īa, el programa de canal, aunque voluntario es obligatoria para todos los que regresan de Siria, es importante que los gobiernos europeos (incluido Portugal) estudiar√° de manera √≥pticos "lecciones aprendidas".

La cuestión de asistir a programas de desradicalización no es una situación nueva: después de la segunda guerra mundial, las fuerzas aliadas se enfrentaron a militares y una población civil alemana que había sido profundamente adoctrinada y radicalizada en el nazismo. Sin perjuicio de que se hayan efectuado miles de juicios (aplicándose todas las garantías legales), también se han implementado programas de desradicalización (obligatorios) tanto a militares oa civiles. Se abandonaron las propuestas ignominias de fusilamiento sumario de miles de oficiales nazis: contra la barbarie no se lucha usando las mismas armas.

Obviamente, un programa de desradicalizaci√≥n no est√° exento de dificultades de evaluaci√≥n de sus resultados, identific√°ndose las siguientes tres situaciones: dificultad de evaluaci√≥n de su √©xito (v.g. no implicaci√≥n en acto terrorista pasado determinado tiempo); la dificultad de colaboraci√≥n por parte del objetivo si no implica beneficios y dificultad de validaci√≥n del resultado final, pues un individuo puede ¬ęsimular¬Ľ que alter√≥ su comportamiento, para dejar de estar bajo vigilancia de las autoridades.

Lo cierto es que, antiguos terroristas yihadistas que abandonaron sus visiones radicales e incluso publicaron sus memorias, destacando Shoebat (2005), Collins (2006) y Sallem (2009). Se se√Īala el ejemplo de Norman Benotman, antiguo comandante del Grupo de Combate Isl√°mico Libio (GCIL), que lo abandon√≥ despu√©s del 11 de septiembre de 2001, y posteriormente conden√≥ las acciones de Al Qaeda en una carta abierta al al-Zawahiri, apuntando las contradicciones desde el punto de vista teol√≥gico. Despu√©s de la solicitud de las autoridades libias, Benotman fue llevado al establecimiento penitente de Abu Salim (en Tr√≠poli) para convencer a sus antiguos camaradas de armas a abandonar la violencia y para desacreditar la ideolog√≠a extremista, y su intervenci√≥n fue considerada fundamental.

Benotman es actualmente miembro de la Quilliam Foundation: Think Tank creado por antiguos islamistas y dedicado al combate al extremismo isl√°mico.

Lo que sucedi√≥ en el TO de Siria no queda ni quedar√° confinado a Siria. Por lo dem√°s, quien est√° detenido por alguno de los grupos que operan en Siria, no lo quedar√° indefinidamente: si se le impide su regreso, ¬Ņqu√© suceder√° a individuos (algunos ap√°tridas), con experiencia operativa? ¬ŅC√≥mo subsistir y sostener a sus familias? ¬ŅEst√°n condenados a ofrecer sus servicios a otros grupos terroristas? ¬ŅSer√°n moneda de cambio de terceros pa√≠ses que, supuestamente, apoyan a grupos terroristas?

A modo de conclusión, el permiso del regreso de individuos radicalizados que tienen experiencia profesional acarrea menos riesgos desde que se asegure su consiguiente escrutinio (siendo obligatorio frecuentar programas de desradicalización). Estamos ante situaciones que cualquier decisor político teme: la elección entre un conjunto de malas decisiones y todas acarreando riesgos elevados para la seguridad.

Cuadro de la Autoridad Nacional de Protección Civil. Investigador de la Universidad Católica Portuguesa

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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