El referéndum que nadie exigía



Era una vez un primer ministro que decidió convocar un referéndum que nadie exigía sobre la permanencia de su país en la Unión Europea. Muchos intentaron desanimarlo, diciéndole que no era necesario y que el riesgo de un resultado contrario a lo pretendido era demasiado elevado porque podría lanzar el caos a nivel político, económico y social. El primer ministro no se impresionó y decidió arriesgarse, convencido que ganaría el referéndum y que sería recordado por haber resuelto un problema aún antes de que éste haya existido. Conocido el resultado, dimitió y abandonó la política.

Otro político, líder de un pequeño partido extremista conservador y euroescéptico, vio en la convocatoria de dicho referendo una oportunidad para dar voz a sus dudas sobre la Unión Europea. Habituado a representar minorías, nunca se convenció de que su voz pudiera tornarse mayoritaria. Cuando, en una madrugada electoral, percibió que había ganado, renunció a su cargo de líder partidista y desapareció.

A este se añadió otro político, con fuertes aspiraciones, que vio en el proceso del referéndum una plataforma para vuelos más altos, asumiendo protagonismo en la defensa de la salida de la Unión Europea. Conocido el resultado, y abierta la vacante para el cargo de liderazgo de su partido al que tanto aspiraba, pareció caer en sí y se retiró discretamente de la carrera, prefiriendo un lugar de mayor recato.



Surgió entonces una nueva primera ministra que asumió la responsabilidad de ejecutar el resultado de un referéndum que aprobó una solución contraria a aquella en que creía. Se apresuró a solicitar formalmente la salida de la Unión Europea, antes de tener un plan sobre cómo y cuándo salir. Vinculó al país a un calendario, contando que obligaría a los diputados a una solución debido a la presión resultante del avance de las agujas del reloj. El día, ya programado, está llegando. ¿Y la solución?

¿Qué hay de común en estos cuatro políticos? Por el momento, es sólo la circunstancia de que todos hayan arriesgado y perdido. Dentro de poco tiempo puede que también estén todos retirados. Hasta los que salieron supuestamente vencedores del referéndum, salieron a perder. Lo que pasó a continuación revela que ni siquiera éstos pretendían verdaderamente ese resultado, sino sólo surfear la oportunidad que el debate representaba. La política británica nos recuerda de un sabio consejo tantas veces repetido: no hagas una pregunta si no sabes cómo manejar la respuesta.


Ana Gomez

Ana Gómez. Nací en Asturias pero llevo varios años afincada en Madrid. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los sucesos económicos, financieros y políticos. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir los sucesos de interés general, tanto económicos como políticos y sociales. Editora experta y colaborara destacada en distintos noticieros online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029 Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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