El rechazo del caos





Hoy comienza un nuevo encierro dif√≠cil. Estaremos nuevamente cerrados, limitados en nuestra libertad de acci√≥n y movimiento, privados de la normalidad que conoc√≠amos. Si todo esto es extra√Īo e inusual, la situaci√≥n se vuelve a√ļn m√°s superlativa, si sumamos una campa√Īa electoral y una elecci√≥n de gran trascendencia.





No, no hay una nueva normalidad; está la fatalidad de la vulgarización de lo anormal. Hay un pantano enorme donde nos arrastramos sin tener idea de un final que nos dé el aliento que necesitamos con urgencia. Sólo la perspectiva concreta de una idea de normalidad alcanzable puede rescatarnos de la normalización de lo impensable, de la contemporización con las aberraciones que se han afirmado.

Donald Trump, al protagonizar el acto de terrorismo interno m√°s impactante de la historia de Estados Unidos, es se√Īal y s√≠ntoma del pantano en el que nos encontramos. En todo el mundo, no faltan personas capaces de defender a Trump incluso hoy, a veces mintiendo, a veces relativizando lo injustificable, a veces record√°ndonos a los siniestros personajes de las pel√≠culas de Hammer, donde alguien en trance hablaba las lenguas de los demonios que lo ten√≠an. pose√≠do.

El pensamiento lógico y racional no es compatible con esta actitud de secta. Lo que ha servido hasta hoy como una caricatura comunista, con los intentos de blanquear los innumerables males rojos del mundo, es hoy superado en gran medida por esta horda alienada que se ha instalado en una loca realidad alternativa.

Creo que la expansi√≥n de esta mega alienaci√≥n colectiva prospera con condiciones √ļnicas en tiempos de caos, como los que vivimos. El sistema tiembla, cuando no colapsa, y los agentes oportunistas se aprovechan. Los peores momentos de la historia de la humanidad han prosperado en tiempos de crisis, necesidad e insatisfacci√≥n. Las sectas ofrecen un sentido de pertenencia y una idea de seguridad por la certeza que proclaman; como no hay lugar para la verdad, todo es posible.

El m√°s grande de los corruptos puede ser el campe√≥n de la lucha contra la corrupci√≥n, porque est√° exento del escrutinio de los seguidores de la secta. Puede violar todos los principios morales y √©ticos, porque, en la realidad alternativa, est√° a cargo de un bien mayor que lo legitima. Puede estar disponible para violar la ley fundamental sin pesta√Īear, porque siempre lo har√° por una gran causa. As√≠ es con Trump. Lo mismo ocurre con todos los populistas inspirados por Trump.

El mimetismo, la internacionalización de una agenda de terrorismo institucional y político, es el más conocido hasta la fecha. La red mundial soviética, a la que se enfrentó Occidente, y los valores de libertad y democracia derrotados, se regían por la lógica de poder clásica y las reglas conocidas; no era un caos contra el orden, era un conflicto entre órdenes opuestas.





Lo que estamos viviendo actualmente, tambi√©n originario de Mosc√ļ, apunta al mayor caos posible y es m√°s destructivo que todo el terrorismo isl√°mico combinado, porque el nuevo yihadista es nuestro vecino habitual, hasta ayer. Como ejemplo muy claro, sabemos que en Portugal no hay duda de la fiabilidad de los procesos electorales desde 1958. Aun as√≠, el mini Trump portugu√©s, a imagen de lo que hizo su imagen paterna en Am√©rica, arrojando la democracia al caos, no Dud√≥ en intentar desacreditar el actual proceso electoral, siguiendo exactamente la misma l√≠nea argumental. Si lo que pide el pastor de la secta no sucede, ¬°hay fraude!

La semana pasada tuvimos el vergonzoso desfile por Lisboa de uno de los mayores enemigos de portugueses y portugueses. A√Ī√°dase a eso el mayor desprecio por la democracia, por los Derechos Humanos, por todo lo que hizo grande y digna a Europa. Lo que racionalmente se ver√≠a como una traici√≥n, fue motivo de alegr√≠a, alegr√≠a y, peor a√ļn, inspiraci√≥n. No faltaron fieles portugueses de la secta para defender el fin del estatus que hoy tiene la lengua portuguesa en la escuela p√ļblica francesa, para aplaudir a la heredera de Vichy por decir que su humanismo est√° reservado solo para los franceses.

Los millones de emigrantes portugueses que ayudaron a otros pa√≠ses a crecer, mientras ayudaban a Portugal, ¬°que se jodan! No forman parte de tan ‚Äúbuen portugu√©s‚ÄĚ. La obediencia ciega al s√≠mbolo del fascismo franc√©s bien merece la ofensa y la traici√≥n de Portugal y los portugueses. Lo siento, ¬°pero no es normal! Como no es normal, ni digno, nada del resto que pasa all√≠.

Es cierto que, en un período de enorme desafío y dificultad de nuestra historia, tenemos uno de los peores gobiernos de la democracia. Es cierto que los ministros de Costa se encuentran a una distancia del mínimo requerido de dignidad política para el ejercicio de los cargos que ocupan, y que Costa vive bien con esta indignidad, prefiriendo la complicidad a la decencia que exige el Estado. Continuar en los puestos de Francisca Van Dunem o Eduardo Cabrita es degradante hasta el más elemental sentido de dignidad política.

Pedro Nuno Santos es la personificaci√≥n de la soberbia sectaria, de la absoluta falta de respeto al dinero de los contribuyentes, de un incapacitado en un lugar de riesgo. Estaba la verg√ľenza de Tancos y la incapacidad de un ministro para explicarlo, o incluso para explicar su distancia. Hay nepotismo y amiguismo, como nunca antes. Hay una aterradora banalizaci√≥n de la peque√Īa estafa, con el interminable desfile de falsos curr√≠culos de Ni√Īos fiesta. Hay una falla flagrante en la direcci√≥n pol√≠tica de la crisis pand√©mica, con resultados catastr√≥ficos en busca de una responsable. Es el pantano del que estaba hablando.

Pero ¬Ņdesde cu√°ndo, ante la adversidad, hemos dejado de buscar una salida a una vida mejor? ¬ŅDesde cu√°ndo algunos de nosotros empezamos a buscar la respuesta al pantano en el caos? ¬ŅDesde cu√°ndo estamos dispuestos a dejar de ser quienes somos, a encarnar una caricatura grotesca de nosotros mismos?

Como se dijo en una famosa emisora ‚Äč‚Äčde radio, por cierto, vali√≥ la pena pensarlo.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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