El realismo geopolítico habla más fuerte en la relación entre EE. UU. Y Arabia Saudita





Durante la campa√Īa electoral, el entonces candidato Joe Biden prometi√≥ una l√≠nea dura con el gobierno de Arabia Saudita, que era un favorito del entonces presidente Donald Trump. En un gobierno de Biden, dijo el dem√≥crata, los saud√≠es involucrados en el asesinato y desmembramiento del periodista saud√≠ Jamal Khashoggi dentro del consulado saud√≠ en Estambul en 2018 ¬ępagar√≠an por ello¬Ľ y Estados Unidos los convertir√≠a en ¬ęlos marginados que realmente son¬Ľ. .





El viernes (26), la CIA public√≥ un informe que culpa personalmente al pr√≠ncipe Mohammed bin Salman, conocido por el acr√≥nimo MbS, de haber ordenado el asesinato de Khashoggi. ¬ŅQu√© pas√≥? El Departamento del Tesoro impuso sanciones contra el ex subjefe de inteligencia saud√≠ Ahmed al-Asiri y contra la Fuerza de Intervenci√≥n R√°pida de la monarqu√≠a saud√≠, que informaba directamente al pr√≠ncipe y ¬ęse preocupaba¬Ľ por los disidentes. Adem√°s, vetaron las visas a 76 personas que secuestraron a periodistas y disidentes en el extranjero y los llevaron a ser detenidos en suelo saud√≠. MbS sali√≥ ileso y, si lo desea, puede incluso pasar sus vacaciones en Disney.

Frente a la promesa de Biden de dar un giro en la política exterior estadounidense, haciendo de los derechos humanos una prioridad, las imposiciones de la realpolitik hablaron más fuerte.

¬ęCreemos que hay formas m√°s eficientes de asegurarnos de que [assassinato de Khashoggi] No vuelva a suceder, ya que mantenemos el espacio para trabajar junto con los saud√≠es en √°reas donde existe un entendimiento mutuo y hay intereses nacionales para los Estados Unidos. Esto es diplomacia ‚ÄĚ, dijo el domingo (28) la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, despu√©s de una intensa presi√≥n de legisladores y activistas dem√≥cratas para que se tomen medidas m√°s en√©rgicas contra MbS.

El gobierno de Biden cre√≥ expectativas al decir que habr√≠a m√°s anuncios sobre el caso el lunes. Sin embargo, un portavoz del Departamento de Estado se limit√≥ a decir que el gobierno de Estados Unidos est√° ¬ęcentrado en el comportamiento futuro¬Ľ de Arabia Saudita y simplemente inst√≥ a Riad a mejorar su papel en los derechos humanos y acabar con la ¬ęfuerza de √©lite¬Ľ que mat√≥ a Khashoggi.

El presidente Joe Biden hace una apuesta arriesgada: quiere limpiar su bar con la ciudadanía nacional, que exige actitudes contra MbS, sin implosionar la relación con el príncipe saudí, que es quien realmente gobierna la monarquía del Golfo.

En diplomatiques, la Casa Blanca dice que el objetivo sería recalibrar la relación con Arabia Saudita, pero sin provocar una ruptura.





Parte de la recalibraci√≥n ser√≠a la decisi√≥n del gobierno de Biden de vetar la venta de armas por atacar a los saud√≠es en la guerra de Yemen. Arabia Saudita y los Emiratos √Ārabes Unidos mataron a miles de civiles usando armas vendidas por los estadounidenses en un intento de derrocar a los rebeldes hut√≠es, financiado por Ir√°n, el archienemigo de Riad. Biden tambi√©n cancel√≥ las ventas que Trump hab√≠a autorizado. Pero dej√≥ en claro que continuar√° vendiendo armas para que Arabia Saudita pueda defenderse de Ir√°n y los aliados del pa√≠s chi√≠.

En su primera llamada al gobierno saudí, Biden habló con el rey Salman, y el gobierno dijo que era el monarca quien hablaría con el presidente estadounidense, no MbS. Trump le ofreció a MbS una línea directa con la Casa Blanca, a través de su yerno, Jared Kushner. Además, el demócrata ha nombrado a un diplomático como enviado especial para la guerra de Yemen, para intentar poner fin al conflicto que se arrastra desde 2015 y que ya ha cobrado la vida de 230.000 personas.

Organizaciones de derechos humanos, periodistas, legisladores demócratas e incluso John Brennan, ex director de la CIA en la administración Obama, criticaron enérgicamente la decisión de Biden de no imponer sanciones contra MbS.

‚ÄúDecir que el pr√≠ncipe regente MbS fue responsable del horrendo asesinato de Jamal Khashoggi no es suficiente para responsabilizarlo. El gobierno de Biden necesita hacer mucho m√°s. Para empezar, vetar reuniones con funcionarios estadounidenses y visitas a Estados Unidos ‚ÄĚ, escribi√≥ Brennan en Twitter.

En un art√≠culo del lunes, Fred Ryan, editor del Washington Post, quien era empleador de Khashoggi, dijo que Biden le hab√≠a dado ¬ęun pase libre para un asesinato¬Ľ.

Estados Unidos ya ha sancionado a jefes de Estado o de gobierno antes: Nicolás Maduro, dictador de Venezuela; El dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el sirio Bashar al-Assad. Pero ninguno de estos países tiene el poder de estabilizar, o hundirse en el caos, el mercado mundial del petróleo. Por mucho que el aumento de la producción en los Estados Unidos haya reducido en gran medida la dependencia del reino, Arabia Saudita todavía tiene el poder de reducir significativamente su producción, algo que la mayoría de los otros productores no tienen.

Adem√°s, imponer sanciones contra MbS es, en realidad, romper las relaciones con el reino saud√≠ durante mucho tiempo. El rey Salman tiene 85 a√Īos y se encuentra en mal estado de salud. El pr√≠ncipe de 35 a√Īos es el gobernador de facto y debe permanecer en el poder durante muchos a√Īos.

El demócrata quiere preservar la buena voluntad de los saudíes. Biden necesita el apoyo de Arabia Saudita en las operaciones antiterroristas y para gestionar el equilibrio en Oriente Medio. Y ya generará descontento en el reino del Golfo al intentar revivir el acuerdo nuclear con Irán, saboteado por Trump. El gobierno saudí ha sido un fuerte oponente del acuerdo, desde que fue instituido, bajo la administración de Obama. Además, el rey Salman ha estado intensificando los lazos con Rusia y China, los enemigos estratégicos de Estados Unidos.

Trump justificó su insistencia en vender armas a los saudíes, incluso después de la oposición del Congreso, como un problema económico. De hecho, el comercio entre los dos países es significativo: fue de US $ 38 mil millones en 2019 (R $ 214 mil millones este lunes), y los saudíes son los principales compradores de armas.

Pero esto es solo una parte de la historia. La alianza estrat√©gica entre Estados Unidos y Arabia Saudita se remonta a mucho tiempo, se firm√≥ hace 76 a√Īos, entre el presidente Franklin Delano Roosevelt y el abuelo de MbS, el rey Abdulaziz. Estados Unidos garantizar√≠a el acceso al petr√≥leo saud√≠ y, a cambio, proteger√≠a a Arabia Saudita de amenazas extranjeras, como Ir√°n.

Siempre han sido países muy diferentes: una democracia que, al menos en el papel, está comprometida con los derechos humanos y la libertad de expresión, y una monarquía absolutista que reprime a disidentes y opositores. A lo largo de la historia, Estados Unidos a menudo ha tenido que hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos, cuando la geopolítica era más importante. Aparentemente, esto es lo que volverá a pasar.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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