El reajuste escandaloso del STF






En el caso de los ministros del Supremo, los ministros del Supremo decidieron reajustar sus propios salarios en un 16,4% en 2019,
Reproducción / JN
De donde menos se espera, decía el Barón de Itararé, de ahí que no viene nada. Nadie ya espera mucho del Supremo Tribunal Federal (STF). Sin embargo, los ministros lograron ayer superarse.
Como disponen de la prerrogativa de determinar los propios salarios en la propuesta de Presupuesto, ellos aprovecharon para concederse un aumento del 16,38%, correspondiente, según el comunicado emitido por la Corte, a la recomposición de los subsidios basados ​​en la inflación apurada entre 2009 y 2014 ".
Mientras que el país acumula más de 12 millones de desempleados, la deuda pública bordea el 80% del Producto Interno Bruto (PIB) y el déficit fiscal previsto para 2018 está alrededor de R $ 160 mil millones, los meritos ministros del Supremo acaban de tomar una decisión una decisión que, aunque no haya cambiado el costo propuesto para el propio tribunal (mantenido en R $ 741,4 millones con recortes de gastos), podría tener un impacto desastroso en el presupuesto del próximo año.
Esto ocurre porque el salario de un ministro del STF es considerado por ley el techo de todos los salarios del funcionalismo público. Con el aumento, él iría de R $ 33,3 mil a R $ 39,3 mil. El efecto inmediato sería el reajuste en los salarios de todos los jueces federales, con un impacto estimado de R $ 717 millones en 2019. Pero el rombo no quedaría por ahí, pues los tribunales estatales y ministerios públicos podrían, en tesis, adoptar el nuevo límite como pretexto para reajustes.
Los ministros que defendieron el aumento afirman que desde 2015, cuando los salarios fueron reajustados por última vez, la inflación acumuló el 24,7%. También se plantean las dificultades enfrentadas por jueces jubilados y pensionistas del Poder Judicial. Ahora bien, tales argumentos son una mezcla de fantasía con irresponsabilidad.
Basta con contrastar la situación del funcionalismo con el sector privado, donde la salud financiera de las corporaciones se mantiene gracias a reajustes que no reponen la inflación y las olas de cortes y despidos. En Brasil, entre 1995 y 2015, el premio salarial pagado a alguien sólo por ser funcionario público creció del 50,7% al 93,5%, según el análisis de los economistas en el mercado Menezes y Gabriel Nemer.
En ese ambiente de privilegios, el Poder Judicial y el Ministerio Público concentran una porción aún más privilegiada. De acuerdo con los últimos datos del CNJ, casi dos tercios de los jueces reciben ingresos por encima del techo, gracias al expediente maroto de extender para mucho más allá de lo razonable los fondos indemnizatorios, excluidos del techo para cálculo del límite.
Es el caso de la familada ayuda-vivienda, pagada a algo como 17 mil jueces y 13 mil fiscales, gracias a una liminar emitida por el ministro Luiz Fux en 2014, hasta hoy a la espera de juicio en el plenario de la Corte. La amplia mayoría de los que ganan vive en la ciudad donde trabaja – e incluso parejas de jueces que viven en el mismo inmueble insisten en mantener la regalia doblada. La mamata del auxilio-vivienda ya superó los R $ 5 mil millones en costo a las arcas públicas.
Los privilegios no paran ahí. En 2015, la revista Época identificó 32 tipos diferentes de benesses usadas para aumentar los contraheques de jueces y fiscales. El economista Nelson Marconi, de la FGV, reveló en estudio de 2016 distorsiones absurdas en la remuneración del Poder Judicial.
De acuerdo con los datos de él, un desembargador recibía R $ 56 mil (líquidos) en Minas Gerais, R $ 52 mil en São Paulo y R $ 38 mil en Río de Janeiro. En el Reino Unido, un juez en esa posición ganaba 29 mil. En Estados Unidos, R $ 43 mil. Las cifras también superaron las ganancias jueces del Tribunal Supremo en países como Bélgica o Portugal – sin tener en cuenta el costo de vida, mucho más alta en los países ricos.
En su tesis de doctorado, la investigadora Luciana Zaffalon Cardoso verificó absurdos semejantes en el Ministerio Público paulista. En 2015, último año para el que había datos disponibles, 1.860 de los 1.920 fiscales del estado recibieron por encima del techo constitucional, un 6% más que el doble.
Jueces y fiscales forman una casta que detenta privilegios injustificables ante la realidad, una élite dentro de la elite del funcionalismo público. En un país en que un salario de R $ 27 mil basta para considerar a alguien rico, pues lo pone entre el 1% más bien remunerado, las ganancias en el Judicario y en el Ministerio Público son escandalosas.
Nadie niega la necesidad de remunerar a jueces y fiscales de modo compatible con sus conocimientos y competencia. Pero el costo del Judicario brasileño, R $ 85 mil millones en 2016, o más del 1,2% del PIB, es simplemente irreal. De acuerdo con datos recopilados por el investigador Luciano da Ros, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, ese nivel es del 0,3% en Alemania, el 0,2% en Italia y el 0,14% en Estados Unidos.
En el marco de la crisis fiscal que amenaza a Brasil, cabría a los ministros del STF entender las distorsiones que los benefician y, como representantes mayores de la justicia en el país, dar el ejemplo. En vez de eso, dieron muestra del corporativismo más mezquino y abyecto.
Con excepción, obviamente, de aquellos que, conscientes de la indecencia que estaban a punto de cometer, votaron contra el disparate. A ellos, los brasileños deben el debido reconocimiento. Muchas gracias por la demostración de carácter y buen sentido, ministros Carmen Lúcia, Rosa Weber, Celso de Mello y Edson Fachin.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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