El proyecto del museo del dictador es controvertido en Portugal





Patria de Ant√≥nio de Oliveira Salazar (1889-1970), un dictador que durante cuatro d√©cadas dirigi√≥ a Portugal con pu√Īo de hierro, el tranquilo Santa Comba D√£o en el centro del pa√≠s puede ganar un museo con el antiguo aut√≥crata como figura central.





La idea ha generado fuertes reacciones, tanto contrarias como favorables a la propuesta.

El alcalde (equivalente a la alcald√≠a) de la ciudad anunci√≥ recientemente planes para inaugurar, en 2019, un centro interpretativo sobre el Estado Novo, r√©gimen dictatorial que estuvo en vigor en Portugal durante 41 a√Īos y que ten√≠a a Salazar como su figura principal.

Con un presupuesto estimado de 150 mil euros (aproximadamente R $ 688,6 mil), el proyecto debería instalarse en la actual Escuela Salazar Cantina, al lado de la casa donde vivía el político. Inicialmente serán dos salas de exposiciones temporales, además de contenido multimedia y efectos personales de Salazar.

Fue el gobernante con m√°s a√Īos de servicio en la era republicana en Portugal, y gobern√≥ desde 1932 hasta 1968 cuando sufri√≥ un derrame cerebral y fue reemplazado por Marcelo Caetano. De ideolog√≠a fascista, el r√©gimen, llamado Estado Novo, se consolid√≥ con un sistema de partido √ļnico, censura y una polic√≠a pol√≠tica represiva. La dictadura salazarista fue abolida el 25 de abril de 1974 por un movimiento militar pac√≠fico, la Revoluci√≥n de los Claveles.

El alcalde Leonel Gouveia (Partido Socialista) defiende la propuesta como una forma de entender el pasado, no como un culto a la figura del dictador.

‚ÄúEste ser√° un lugar para el estudio del Estado Novo y nunca un santuario para los nacionalistas. Lo que se dar√° a conocer es un per√≠odo de 50 a√Īos en la historia de nuestro pa√≠s, cuya figura clave fue Salazar ‚ÄĚ, dijo en un comunicado.





‚ÄúDe ninguna manera se pretende contribuir a la sacralizaci√≥n o diabolizaci√≥n de la figura del estadista. Se pretende, √ļnica y exclusivamente, hacer un estudio cient√≠fico e hist√≥rico de un r√©gimen pol√≠tico, como un hecho real ‚ÄĚ, agreg√≥.

A pesar de las justificaciones, la reacción comenzó poco después de que se anunciara el proyecto. Muchos críticos están preocupados de que Santa Comba Dão se convierta en un lugar de peregrinación para los neofascistas y nacionalistas de toda Europa.

Esto es lo que sucede hoy, por ejemplo, en Predapio, Italia. La ciudad donde nació y enterró su dictador Benito Mussolini (1883-1945) se convirtió en un lugar de culto para él, e incluso es posible comprar recuerdos de inspiración fascista, como llaveros con la foto de Mussolini.

En una carta abierta, 204 ex presos políticos de la dictadura portuguesa le piden al primer ministro, el socialista António Costa, que prohíba la iniciativa.

Casi 18,000 se unieron a una petición contra el museo. La petición virtual afirma que el proyecto Santa Comba Dão está "lejos de tener como objetivo iluminar a la población y especialmente a las generaciones más jóvenes" y que sería "un instrumento al servicio del blanqueo del régimen fascista (1926-1974) y un centro de peregrinación para la nostalgia del régimen derrocado el 25 de abril ".

Pero hubo quienes se hicieron p√ļblicos para defender la iniciativa como "preservar la memoria de un importante l√≠der portugu√©s". Otra petici√≥n, esta vez a favor del museo, ya ha tenido 10.000 membres√≠as.

‚ÄúLa memoria hist√≥rica de un pueblo no se puede borrar porque una minor√≠a ruidosa lo exige. Apoyando o no el trabajo de Salazar y lo que sucedi√≥ durante el Estado Novo, todos tenemos derecho a conocer los hechos de manera imparcial ‚ÄĚ, dice la petici√≥n.

"No aceptamos que aquellos que evocan constantemente el valor de la libertad resultan ser enemigos de esa libertad cuando no cumple con sus intereses".

La historiadora Raquel Varela, profesora de la Nueva Universidad de Lisboa, llama la atención sobre la necesidad de rigor en la forma en que se cuenta la historia de un período autoritario.

“Creo que tenemos que tener un museo el 25 de abril (Día de la Revolución de los Claveles, que terminó el Estado Novo en 1974). Los museos son espacios de memoria. Una cosa es tener un museo el 25 de abril que cuente la historia del Estado Novo tan fácticamente como lo fue. Otra cosa es un museo Salazar, que es un recuerdo de lo peor de la historia portuguesa en el siglo XX ", dice.

‚ÄúLa diferencia es que cuando tenemos un museo el 25 de abril, estamos honrando la revoluci√≥n. Cuando tenemos un museo de Salazar, estamos honrando a la dictadura. El nombre que le damos a un museo no es casualidad ‚ÄĚ, agrega el historiador.

Aunque todavía no tiene un museo de la Revolución de los Claveles, Portugal está a punto de inaugurar uno sobre los presos políticos del régimen.

El fuerte Peniche, antigua prisión, está en construcción para albergar un espacio en la lucha contra el período autoritario. La apertura está programada para 2020, pero una exposición temporal ya permite verificar parte de la colección.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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