El presidente de Venezuela, Hugo Chávez,






El tribunal debería aprovechar la sesión en la que juzgará la petición de libertad del ex presidente para dejar claro desde ahora-para el PT y para Brasil- que no será candidato El ministro Edson Fachin, ponente del 'habeas corpus' que pide libertad de Lula, sugirió que el plenario se manifieste también sobre la inelegibilidad del ex presidente
 Carlos Moura / SCO / STF
La ministra Carmen Lúcia, presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF), deberá marcar para la semana que viene el juicio del habeas corpus que pide la libertad del ex presidente Luiz inacio Lula da Silva. La sesión traerá nuevamente la discusión sobre el caso Lula para el centro de la campaña electoral.
Al mismo tiempo, el ministro Luiz Fux, que deja la presidencia del Tribunal Superior Electoral (TSE) el próximo día 14, afirmó ayer en una decisión que, en virtud de la Ley de la Ficha Limpia, la inelegibilidad de Lula es "chapada". Traducción: el TSE no debe aceptar el registro de su candidatura, ya que no puede ser elegido legalmente.
"Aunque la defensa de Lula haya recurrido al STF contestando la sentencia que lo condenó-proferida en enero por el Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4) -, eso no significa que su situación electoral esté indefinida," sub judice "o deba ser evaluada por el TSE. Desde la sentencia del TRF-4, la ley ya determina que Lula es inelegible. "No puede concurrir a un candidato que no puede ser elegido", afirmó Fux, en conclusión algo acacia.
El PT lo sabe. A pesar de todo, insistirá en registrar a Lula como candidato antes del plazo final, el próximo día 15. El TSE tendría entonces hasta el 17 de septiembre para juzgar irregular el registro de la candidatura. En ese tiempo, el 31 de agosto, comienza la propaganda electoral en la radio y la televisión. La intención del tribunal es decidir la cuestión antes de esa fecha, para obligar la presentación al elector del candidato real del PT – no de la candidatura imaginaria de Lula.
El PT puede en tesis recurrir al STF de cualquier decisión del TSE, prolongando aún más la agonía. Ciertamente lo hará, pues tiene interés en transformar la elección en un plebiscito sobre la prisión de Lula – y la campaña, en un enfrentamiento entre los contra ya favor de él. Con el movimiento "Lula libre", los petistas pretenden reeditar, en versión 2018, la vieja táctica del "nosotros contra ellos" con que vencieron las cuatro últimas elecciones presidenciales.
Para todos aquellos que no están interesados ​​en la confusión y sólo quieren una elección democrática, lo más razonable es que la Justicia aplique la ley y rechaza la candidatura de Lula cuanto antes. Incluso para el PT, que necesita conocer a su candidato real a tiempo para preparar una campaña para conquistar la Presidencia, no para soltar un reo condenado e inelegible.
Por eso mismo, el ministro Edson Fachin, relator del habeas corpus que pide la liberación de Lula en el STF, sugirió que el plenario del tribunal anticipe también toda discusión sobre su inelegibilidad y tome una decisión que encierra la cuestión desde el punto de vista electoral. "Toda celeridad en materia electoral es importante", dijo Fachin.
Incluso sabiendo que perderá, la defensa de Lula evita levantar la cuestión electoral ahora. Quiere aplazar al máximo la decisión definitiva sobre la candidatura Lula, que es en última instancia al STF. También cuenta con la posibilidad de nuevas maniobras cuando el ministro Días Toffoli asumir la presidencia de la Corte, también en septiembre. Toffoli votó a favor de los intereses de Lula en los juicios de los que participó en el plenario o en la cuestión del Tribunal.
El objetivo de los abogados de Lula no es sólo jurídico, sino también electoral. Es mantener, como posible, su nombre en evidencia y alimentar la simbiosis entre la campaña electoral petista y el movimiento para sacarlo de la cárcel. Para ello, cuanto más oportunidades de juicio haya, mejor. El país no puede, sin embargo, quedarse en suspenso, sin saber qué nombre aparecerá en la urna electrónica el 7 de octubre.
Aunque la idea de Fachin pueda parecer azotada, ya que anticipa una decisión ni siquiera pensada, respecto a un registro aún ni efectuado, sería lo mejor que hacer en nombre de la democracia y del interés nacional. En principio, bastaría Lula ser consagrado oficialmente como candidato petista en la convención del próximo sábado para que la Justicia pueda pronunciarse al respecto. En cuanto a que el PT sea informado, también oficialmente, de que necesitará lanzar a otro candidato, mejor para todos.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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