El Premio Nobel de la Paz instó al primer ministro de Etiopía a hacer la guerra, dicen ex simpatizantes





Reuniones secretas con un dictador. Desplazamiento clandestino de tropas. Meses de preparativos silenciosos para una guerra que estaba destinada a ser r√°pida y sin sangre.





La evidencia que ha surgido recientemente indica que el primer ministro de Etiop√≠a, Abiy Ahmed, ya hab√≠a estado planeando una campa√Īa militar en la regi√≥n norte√Īa de Tigre del pa√≠s, meses antes de que estallara la guerra hace un a√Īo, desatando una avalancha de destrucci√≥n y violencia que se apoder√≥ de la regi√≥n. pa√≠s que tiene la segunda poblaci√≥n m√°s grande de √Āfrica.

Ahmed, ganador del Premio Nobel de la Paz que fue visto recientemente con uniforme militar al mando de tropas en el frente, insiste en que la guerra le fue impuesta, que los insurgentes dispararon los primeros tiros en noviembre de 2020 cuando atacaron una base militar federal en Tigre, masacrando a los soldados en su interior. dormir. Este relato se convirtió en un artículo de fe para el primer ministro y sus seguidores.

En realidad, fue una guerra que Abiy Ahmed eligi√≥ librar y que comenz√≥ a planificarse incluso antes del Premio Nobel en 2019, un premio que transform√≥ al primer ministro durante alg√ļn tiempo en un √≠cono global de la no violencia.

El logro fue en gran parte resultado del improbable acuerdo de paz alcanzado con Isaias Afwerki, el líder autoritario de Eritrea, pocos meses después de llegar al poder en 2018. El acuerdo puso fin a dos décadas de hostilidades y guerras entre países vecinos y rivales, inspirando grandes esperanzas de transformación en la región.

En cambio, el Nobel alent√≥ a Ahmed y Afwerki a trazar en secreto un camino que conducir√≠a a la guerra contra sus oponentes mutuos en Tigre. As√≠ lo dicen los actuales y ex funcionarios del gobierno et√≠ope que hablaron de forma an√≥nima, para evitar represalias o proteger a sus familiares que a√ļn viven en el pa√≠s.

En los meses previos al inicio de los combates, en noviembre de 2020, Ahmed desplegó tropas cerca de Tigre y envió aviones de carga militares a Eritrea. A puerta cerrada, sus asesores y generales discutieron los pros y los contras de un conflicto. Los que no estaban de acuerdo con la idea fueron despedidos, interrogados a punta de pistola o obligados a marcharse.

A√ļn deslumbrado por el Nobel, Occidente ignor√≥ esas se√Īales de advertencia, dijeron las autoridades. Pero, en √ļltima instancia, fue Occidente quien ayud√≥ a allanar el camino para la guerra.

¬ęDesde ese d√≠a, Ahmed ha llegado a pensar en s√≠ mismo como una de las figuras m√°s influyentes del mundo¬Ľ, dice Gebremeskel Kassa, un ex alto funcionario de la administraci√≥n et√≠ope ahora exiliado en Europa. ¬ęSent√≠a que ten√≠a mucho apoyo internacional y que si comenzaba una guerra en Tigre, no pasar√≠a nada. Y ten√≠a raz√≥n¬Ľ.

El portavoz del Primer Ministro, el Ministro de Información de Eritrea y el Comité del Nobel noruego no respondieron preguntas para este informe.

La rápida y fácil victoria militar que prometió Ahmed no se materializó. Durante el verano, los insurgentes de Tigre expulsaron a las tropas etíopes y sus aliados eritreos. En noviembre, llegaron a 250 kilómetros de la capital, Addis Abeba, lo que llevó al primer ministro a declarar el estado de emergencia.

M√°s recientemente, el p√©ndulo se ha movido en la direcci√≥n opuesta, con las fuerzas gubernamentales retomando dos ciudades estrat√©gicas que hab√≠an sido capturadas. Es el √ļltimo giro de un conflicto que se ha cobrado la muerte de decenas de miles de personas y ha llevado a cientos de miles a condiciones de inanici√≥n.

Los analistas dicen que el camino que tom√≥ Ahmed, de pacificador a comandante del campo de batalla, es una advertencia de c√≥mo Occidente, ansioso por encontrar un nuevo h√©roe en √Āfrica, ha confundido profundamente a este l√≠der.

¬ęOccidente debe compensar sus errores en Etiop√≠a¬Ľ, dice Alex Rondos, exdiplom√°tico jefe de la UE en la regi√≥n del Cuerno de √Āfrica. ¬ęOccidente ha evaluado err√≥neamente a Ahmed y ha empoderado a Afwerki. Ahora es una cuesti√≥n de si ser√° posible evitar que un pa√≠s de 110 millones de personas se desintegre¬Ľ.

Cuando recibi√≥ el Nobel, Ahmed, un ex militar, se bas√≥ en su propia experiencia para describir elocuentemente el horror de la guerra. ¬ęLa guerra es el ep√≠tome del infierno¬Ľ, dijo a una distinguida audiencia reunida en Oslo. ¬ęLo s√© porque ya fui de ida y vuelta¬Ľ.

Para sus admiradores extranjeros, el altivo discurso fue una prueba m√°s de que era un l√≠der excepcional. En sus primeros meses en el poder liber√≥ a presos pol√≠ticos, levant√≥ los controles impuestos a la prensa y prometi√≥ elecciones libres en Etiop√≠a. Su acuerdo de paz con Eritrea, un estado rebelde, represent√≥ un enorme e improbable avance para el Cuerno de √Āfrica, una regi√≥n sumida en un conflicto.

A√ļn as√≠, el Comit√© de Paz noruego de cinco miembros sab√≠a que estaba tomando un riesgo al apostar por Ahmed, seg√ļn Henrik Urdal del Instituto de Investigaci√≥n de la Paz de Oslo, quien revisa las decisiones del comit√©.

Las amplias reformas del primer ministro de 41 a√Īos eran fr√°giles y f√°cilmente reversibles, dice el experto, y la paz con Eritrea se bas√≥ en la relaci√≥n de Ahmed con Afwerki, un aut√≥crata despiadado y endurecido por la guerra. ¬ęMi socio y camarada en paz¬Ľ, dijo Ahmed en Oslo.

Al tomar su decisi√≥n, el comit√© del Nobel esperaba alentar al l√≠der et√≠ope a avanzar m√°s en el camino de la reforma democr√°tica, seg√ļn Urdal.

Pero incluso entonces hubo indicios de que el acuerdo de paz no era todo lo que parec√≠a. Sus frutos iniciales, como los vuelos comerciales diarios entre los dos pa√≠ses y la reapertura de fronteras, se revirtieron en cuesti√≥n de meses. Los pactos comerciales prometidos no se materializaron y, seg√ļn funcionarios et√≠opes, hubo poca cooperaci√≥n concreta.

Visiones irreconciliables conducen a la guerra

Desde sus primeros días en el poder, Abiy Ahmed vio al TPLF (Frente de Liberación del Pueblo Tigre) como una amenaza a su autoridad, posiblemente incluso a su vida. Los insurgentes habían preferido otro candidato a primer ministro, y se dice que Ahmed les dijo a sus amigos que temía que los oficiales de seguridad en Tigre estuvieran tratando de asesinarlo.

En la residencia del primer ministro, se apostaron soldados en cada piso para hacer guardia. Expuls√≥ a los et√≠opes de Tigre de su equipo de seguridad y cre√≥ la Guardia Republicana, una unidad bajo su control directo, elegida y enviada a entrenar en los Emiratos √Ārabes Unidos, un nuevo y poderoso aliado que tambi√©n ten√≠a estrechos v√≠nculos con Eritrea, seg√ļn un exfuncionario.

El asesinato a√ļn inexplicable del entonces comandante militar et√≠ope, el general Seare Mekonnen, un tigre asesinado a tiros por un guardaespaldas en junio de 2019, ha aumentado las tensiones.

La disputa también fue alimentada por profundas diferencias políticas. Semanas después de recibir el Nobel, Ahmed creó el Partido de la Prosperidad, que encarnaba su visión de un gobierno centralizado y fuerte. Pero la idea fue fuertemente rechazada por millones de etíopes que anhelaban una mayor autonomía regional, particularmente los tigres y miembros del propio grupo étnico de Ahmed, los Oroma.

En septiembre, los tigres celebraron elecciones regionales, desafiando abiertamente una orden del primer ministro. Este √ļltimo traslad√≥ tropas de las regiones de Somali y Oroma cerca de Tigre.

En una videoconferencia a mediados de octubre, Ahmed dijo a los líderes del partido gobernante que intervendría militarmente en Tigre y que solo tomaría de tres a cinco días sacar a los líderes de la región. La información es de Gebremeskel, un ex alto funcionario que ahora vive en el exilio.

El 2 de noviembre, el jefe de pol√≠tica exterior de la Uni√≥n Europea, Josep Borrell, hizo un llamamiento p√ļblico a ambas partes para ¬ędetener los provocadores desplazamientos militares¬Ľ. La noche siguiente, las fuerzas de Tigre atacaron una base militar et√≠ope y describieron la acci√≥n como un ataque preventivo.

Los soldados eritreos invadieron Tigre desde el norte. Las fuerzas especiales de Amara llegaron desde el sur. Ahmed despidi√≥ al jefe del ej√©rcito, general Adem Mohammed, y anunci√≥ un ¬ęoperativo policial¬Ľ en Tigre. La ruinosa guerra civil hab√≠a comenzado.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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