El populismo es decir que Portugal es socialismo





Portugal es una Rep√ļblica, una democracia liberal multipartidista, con un sistema de mercado econ√≥mico. As√≠ es desde 1974. Es lo que se llama socialdemocracia. No hay escapatoria a esta verdad. Todas las clasificaciones alternativas son, simplemente, mentiras.





Nuestro régimen político, consagrado en la Constitución de 1976 y sus sucesivas revisiones, es claro: tenemos una democracia con libertad partidista y un sistema económico basado en la empresa privada (los datos muestran que Portugal es uno de los países de Europa donde se crean más empresas ), es decir, vivimos en el capitalismo.

S√© muy bien que la Constituci√≥n de 1976 se refer√≠a a ‚Äúhacia el socialismo‚ÄĚ, pero esto nunca fue m√°s que una proclamaci√≥n.

En la pr√°ctica, ten√≠amos PS, PSD y CDS en los gobiernos. Tuvimos presidentes de la Rep√ļblica del PS, PSD y PRD. Podemos ver las infiltraciones en el poder de la Iglesia cat√≥lica, el Opus-dei y la masoner√≠a. Pero nunca tuvimos al PCP ni al BE en el poder. Incluso gerigon√ßa no ten√≠a a nadie de esa √°rea pol√≠tica en el Gobierno.

Adem√°s, desde 1986 pertenecemos al bloque de Europa Occidental, el espacio mundial por excelencia de la socialdemocracia.

Decir, por tanto, que Portugal es un r√©gimen socialista, que estamos en el socialismo, como si fu√©ramos Venezuela, Cuba, Corea del Norte o la ex Uni√≥n de Rep√ļblicas Socialistas Sovi√©ticas, simplemente porque estamos gobernados por un partido que tiene un ¬ęsocialista¬Ľ. en el nombre, es tonto, pueril, de inexcusable minor√≠a intelectual.

De hecho, llamar ¬ęsocialismo¬Ľ a cualquier otra cosa que no sea ultraliberalismo o anarcocapitalismo es un tic de Estados Unidos, que siempre ha tratado de escapar de la socialdemocracia, agitando al hombre del saco del socialismo y ¬ę¬°l√≠branos del mal!¬Ľ comunismo.





Es cierto que la socialdemocracia surgió en Europa como una forma de encajar algunas demandas humanistas que, supuestamente, los países del socialismo real pretendían estar alcanzando, como los derechos laborales, la baja desigualdad, la igualdad de oportunidades y la movilidad social, el libre acceso a la educación y la salud, la protección contra las enfermedades y la vejez o el derecho al esparcimiento.

De hecho, fue en los pa√≠ses europeos m√°s verdaderamente socialdem√≥cratas (los cinco pa√≠ses n√≥rdicos, Suiza, Luxemburgo, Holanda, B√©lgica y Austria, que completan el top 10 de pa√≠ses donde la movilidad social es m√°s alta, donde ‚Äú Sue√Īo americano ‚ÄĚes posible, y no solo un sue√Īo, como en Estados Unidos) que ha logrado cumplir los objetivos planteados.

En la pr√°ctica, la socialdemocracia fue el camino encontrado para humanizar el capitalismo y es, a√ļn hoy, el mejor equilibrio que tenemos.

La imbecilidad de llamar socialismo a la socialdemocracia (para poner la palabra ‚Äúcomunismo‚ÄĚ en primer lugar) tiene un objetivo real: crear miedos y fantasmas en la mente de las personas, convencerlas de rechazar la socialdemocracia y aceptar formas m√°s extremas, pronto. menos respetuoso de los derechos humanos y el medio ambiente, del capitalismo. Y aqu√≠ est√° el populismo en todo su esplendor: decir una gran mentira para enga√Īar a la gente.

Esta técnica importada ha tenido, entre otros, algunos protagonistas: Nuno Melo, João Miguel Tavares y el discurso oficial de la Iniciativa Liberal. Luego, circula entre la derecha, es decir, en acciones alarmistas por WhatsApp.

Es terrible para la honestidad intelectual y pol√≠tica cambiar el nombre a ¬ębueyes¬Ľ. Si es cierto que algunos de nuestros partidos tienen nombres inapropiados para la pol√≠tica que defienden (el PS no es socialista, ¬Ņo no recuerdan que M√°rio Soares puso el socialismo en el caj√≥n ya en los a√Īos 70?) Y el PSD es m√°s democr√°tico-popular que Socialdem√≥cratas (en este sentido, los grupos parlamentarios del Parlamento Europeo tienen nombres m√°s actualizados), tenemos que ser lo suficientemente maduros para ver m√°s all√° de los nombres.

El socialismo real se manifest√≥ a trav√©s de reg√≠menes de partido √ļnico y planificaci√≥n econ√≥mica central. Y ambas tecnolog√≠as han fallado: no hay democracia de partido √ļnico, ni una econom√≠a sustentada por la planificaci√≥n centralizada. No tenemos nada de eso en Portugal.

Quien quiera comportarse correctamente en el debate político-ideológico no puede acusar al socialista / comunista que defiende la socialdemocracia, vigente en Portugal como en Finlandia: economía de mercado, con impuestos progresivos, redistribución de la renta y un fuerte peso del Estado en la salud, seguridad social y educación.

Los defensores de un modelo m√°s liberal, con un Estado m√≠nimo y √ļnico regulador, con impuestos bajos y fijos, en el que los estados de √°nimo del mercado dictan el tipo de personas por encima de una m√≠nima ¬ęred de seguridad¬Ľ de supervivencia, que tienen el coraje de decirle al que vienen: menos ayuda, m√°s competencia, m√°s para los que ganan, menos para los que pierden, sea cual sea la desigualdad. Y se√Īale a Estados Unidos como el camino al para√≠so.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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