El perfil conciliador de Biden puede retrasar la respuesta a la pandemia y profundizar la división demócrata





La idea de unir a todos los estadounidenses es la principal apuesta de la ret√≥rica de Joe Biden, pero en la pr√°ctica tiene el potencial de convertirse en uno de los primeros obst√°culos de su gobierno. El perfil conciliador del nuevo presidente estadounidense puede contribuir a retrasar la aprobaci√≥n del principal paquete de ayuda econ√≥mica ante la pandemia y profundizar a√ļn m√°s las divisiones del Partido Dem√≥crata.





Biden se hizo cargo de un país devastado por el coronavirus y ha estado trabajando para demostrar que su prioridad es combatir el Covid-19, que ya ha matado a más de 400.000 personas en Estados Unidos.

En los primeros d√≠as en la Oficina Oval, el dem√≥crata firm√≥ varias √≥rdenes ejecutivas que centralizan la lucha contra la pandemia en la Casa Blanca, pero una gran parte de ellas dependen de recursos que a√ļn no han sido aprobados por el polarizado Congreso estadounidense.

Incluso antes de que Biden asumiera el cargo el miércoles, los líderes demócratas estaban articulando formas de sellar rápidamente el paquete de ayuda económica de $ 1.9 billones ($ 10 billones), considerado ideal por el nuevo presidente, pero bajo una fuerte resistencia de los republicanos.

Para eludir a los opositores, algunos dem√≥cratas quer√≠an utilizar un mecanismo conocido como ¬ęconciliaci√≥n¬Ľ, que les permite acelerar la votaci√≥n de proyectos presupuestarios en el Senado.

El acuerdo requiere solo una mayor√≠a simple para aprobar las medidas que involucran el presupuesto y evita el uso de obstrucciones por parte de los oponentes, ya que el Senado ahora est√° dividido entre 50 votos para los republicanos y 50 para los dem√≥cratas, con un empate realizado por la vicepresidenta Kamala Harris, la victoria el gobierno estar√≠a pr√°cticamente garantizado. Biden, sin embargo, detuvo los movimientos, frustrando a sus compa√Īeros de partido.

Pol√≠tico profesional desde hace 48 a√Īos y conocido por su habilidoso poder negociador, ha estado diciendo a los aliados que no quiere forzar la mano y prefiere intentar ganar el voto de los republicanos, en un gui√Īo al bipartidismo y la unidad que fueron los lema de su campa√Īa y discurso de inauguraci√≥n.





Seg√ļn el sitio web Politico, los asistentes de Biden ya se han puesto en contacto con senadores republicanos moderados, como Lisa Murkowski (Alaska), para establecer conversaciones sobre el tema. La postura del presidente, sin embargo, enfureci√≥ a los legisladores dem√≥cratas que quer√≠an actuar con rapidez y evitar los escollos que marcaron el inicio del mandato de Barack Obama, del que Biden era diputado.

La valoraci√≥n es que, en medio de m√ļltiples crisis, no hay m√°s tiempo para negociaciones que pueden costar cifras importantes para el proyecto. Si se aprueba, el paquete liberar√° dinero para ayudar a combatir el virus y cumplir la promesa de Biden de vacunar a 100 millones de personas en 100 d√≠as.

El primer presidente negro en la historia de Estados Unidos tambi√©n estir√≥ la cuerda para tratar de ganarse el voto de los republicanos en apoyo de su paquete econ√≥mico de cara a la crisis financiera de 2008, pero termin√≥ adoptando medidas m√°s peque√Īas y sutiles de lo que esperaba. Existe consenso entre los analistas de que Biden no har√° mucho m√°s all√° de la pandemia y la crisis econ√≥mica hasta mediados de 2022.

Los dem√≥cratas tienen mayor√≠a en la C√°mara y el Senado -en √©ste, con el voto de la minerva de Kamala-, pero pueden perder esa ventaja en las elecciones legislativas de fines del pr√≥ximo a√Īo. En la revista The Atlantic, el periodista Derek Thompson escribe que Biden deber√≠a ¬ęir a lo grande, r√°pido y simple¬Ľ sin ¬ęrepetir los errores de Obama¬Ľ si quiere dejar sus marcas legislativas en uno de los peores momentos de la historia de Estados Unidos.

En opinión de Thompson, Obama pensó que tendría el voto de los legisladores republicanos creando un caldo social favorable a sus principales medidas entre los estadounidenses, lo que no ha sucedido del todo.

Esta vez, el contexto es diferente. La crisis que azota a los Estados Unidos involucra la peor pandemia de los √ļltimos 100 a√Īos, se espera que las muertes por Covid-19 alcancen la triste marca de medio mill√≥n el pr√≥ximo mes, y el programa de vacunaci√≥n, que comenz√≥ en diciembre, est√° retrasado desde hace mucho tiempo: desde 37 millones de dosis distribuidas, s√≥lo se administraron 17 millones en el pa√≠s.

Pero eso no parece contar a favor de Biden en términos de costura política. El escenario ya hace cuestionar a los analistas hasta qué punto insistirá el presidente antes de aceptar que los republicanos no deben ceder y cómo actuará el demócrata a continuación, en otras votaciones importantes.

Los senadores republicanos moderados -y que sol√≠an criticar p√ļblicamente al ahora ex presidente Donald Trump-, Mitt Romney (Utah) y Susan Collins (Maine) ya han se√Īalado que no votar√°n por un paquete de 1,9 billones de d√≥lares.

El monto incluye US $ 415 mil millones (R $ 2,25 billones) para reforzar la respuesta a la pandemia y la vacunaci√≥n, alrededor de US $ 1 bill√≥n (R $ 5,42 billones) para ayuda directa a las familias, y otros US $ 440 mil millones (R $ 2,38 billones) en incentivos para peque√Īas empresas y comunidades particularmente afectadas por el coronavirus.

La ayuda de emergencia propuesta por Biden a las familias estadounidenses es de US $ 1.400 (R $ 7.600), adem√°s de los cheques de US $ 600 (R $ 3.250) ya aprobados por el Congreso.

A las dificultades de articulación se suma el debate sobre el juicio político a Trump, que fue aprobado por la Cámara el 13 de enero y debe enviarse al Senado el lunes (25). El juicio que incluso podría quitarle los derechos políticos al expresidente y evitar que se postule nuevamente para la Casa Blanca en 2024 debería distraer a los parlamentarios de cualquier otro tipo de votación.

Consciente de los obstáculos, Biden firmó el viernes (22) dos órdenes ejecutivas para impulsar la ayuda de emergencia sin lograr avanzar el paquete económico en el Congreso: los decretos tienen como objetivo aumentar los programas de ayuda para los desempleados y aquellos que usan los bancos de alimentos, actuando directamente en el luchar contra el hambre, además de fortalecer los derechos sociales de los trabajadores.

Un d√≠a antes, Biden ya hab√≠a firmado otras diez √≥rdenes ejecutivas, que establec√≠an cuarentena obligatoria para los viajeros que llegaban a Estados Unidos y exig√≠an el uso de m√°scaras en edificios p√ļblicos, aeropuertos, aviones, trenes y autobuses. Otros, como la aplicaci√≥n de las pruebas de detecci√≥n del Covid-19 para que las escuelas vuelvan a abrir hasta mayo y el reembolso de los estados que enviaron sus Guardias Nacionales para reforzar la lucha contra la pandemia, tambi√©n dependen de la aprobaci√≥n del paquete econ√≥mico.

Las órdenes ejecutivas no necesitan la aprobación de la Legislatura, pero pueden impugnarse en los tribunales.

Despu√©s de una temporada de armisticio durante la campa√Īa electoral, los miembros del ala m√°s a la izquierda del Partido Dem√≥crata est√°n comenzando a preocuparse por la avalancha de decretos y ya est√°n admitiendo en privado que muchos de ellos en realidad no deber√≠an materializarse.

Otros a√ļn se resienten por lo que Biden dej√≥ fuera de su programa de gobierno y piensan en formas de presionarlo para que haga m√°s avances estructurales. A pesar de las medidas simb√≥licas sobre el clima y el medio ambiente, como el regreso de EE. UU. Al Acuerdo de Par√≠s, Biden no aceptar√°, por ejemplo, la salud gratuita para todos, la bandera del senador Bernie Sanders o el ¬ęGreen New Deal¬Ľ. La congresista Alexandra Ocasio-Cortez propuso cambios en la econom√≠a estadounidense para que el 100% de la demanda de energ√≠a se satisfaga a trav√©s de fuentes limpias y renovables.

Biden es un político centrista, pero formó un amplio arco para vencer a Trump, que involucró todos los matices de su partido. Desde dentro de la Casa Blanca, el presidente tendrá que manejar las demandas de una izquierda demócrata mucho más fuerte que en la era de Obama, mientras calcula el costo político de negociar con el otro lado del pasillo del Congreso también.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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