El papel del padre en los primeros 1,000 días del niño.





El 1,000 días corresponden al período de vida desde la concepción hasta el final del segundo año de niño. Lo que sucede en esta etapa en términos de salud física y emocional será crucial para garantizar su crecimiento y desarrollo saludables. En este momento, el niño depende del cuidado de un adulto, por lo que es fundamental que tenga un ambiente apropiado y acogedor para construir fuertes lazos con sus cuidadores principales: la madre y el padre.

El padre es el que llega para establecer con el hijo la primera relación que va más allá de la madre. Y necesita estar presente en cada momento de la vida del niño. Vale la pena señalar que la figura paterna dejó de ser autoritaria, sin expresión de sentimientos y afecto, y comenzó a conquistar nuevos espacios. ¡Ya pasaron los días en que el hombre era visto como el más valiente de la casa! Pero, por supuesto, debe haber autoridad. Debe usarse para dar una guía precisa y generar confianza e independencia, no para provocar miedo.

Sin mencionar que también es una fuente de seguridad para las mujeres. Por lo tanto, su participación con el bebé debe comenzar lo antes posible. Esto ayudará a fortalecer los lazos familiares y desarrollar la personalidad del niño. Las acciones como acariciar, sostener el regazo, administrar medicamentos, cambiar pañales, estar con la madre durante la lactancia y la lactancia son factores positivos, capaces de mejorar el desarrollo general del niño.

La participación efectiva de los padres en la vida de un niño promueve la seguridad, la autoestima, la independencia y la estabilidad emocional. Hoy en día, se insertan cada vez más en el cuidado de los bebés, especialmente con la nueva realidad social, en la que los hombres han desempeñado el papel de compartir tareas con las mujeres en el hogar.

Pero es necesario que el padre no solo esté físicamente presente. Debe contribuir a la educación y formación de los niños. Este mayor nivel de participación de los padres está relacionado con tasas más bajas de problemas de conducta infantil (especialmente con respecto a la agresión infantil) y un mejor rendimiento académico, entre otros beneficios.





Cuando un padre rechaza a un niño, o no siente que lo desean como niño, existe el riesgo de sentirse frustrado, inseguro y ansioso. Esta ruptura en el vínculo afectivo puede afectar las relaciones que desarrolla en el futuro, comprometiendo la formación de nuevos lazos. Por otro lado, cuando te sientes querido, la noción de bienestar es mucho mayor y esto es esencial para el desarrollo emocional.

Entonces papá, aquí hay algunos consejos:

1. Sea proactivo desde el nacimiento compartiendo tareas y la responsabilidad del cuidado del bebé.

2. Participe en actividades y juegos, y encuentre la manera de construir dinámicas únicas entre ustedes dos. Puede ayudar hablar con amigos y conocidos sobre el tema.

3. Tenga tiempo de calidad con su hijo, sin prisa. Es la mejor manera de permitir el aprendizaje conjunto.

4. Hable con los pediatras, maestros y cuidadores que cuidan a su hijo.

José Gabel es pediatra y miembro del Departamento de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad de Pediatría de São Paulo (SPSP).


Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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