El pantano macho





La cultura machista que gobierna el mundo es un antiguo sistema social responsable de muchos males.





Primero, y desde un punto de vista filosófico, el sistema machista valora más a los hombres que a las mujeres (otorgando más libertad, oportunidades, poder e ingresos a los primeros que a los segundos), lo cual es una violación de los derechos humanos, el individualismo, Humanismo y justicia.

Luego, desde un punto de vista econ√≥mico, realiza una asignaci√≥n ineficiente de recursos humanos: arroja a las mujeres a la procreaci√≥n y al trabajo dom√©stico, reservando el poder p√ļblico y privado, obteniendo ingresos familiares y estudios para los hombres. Ahora, resulta que no es as√≠ como se obtiene lo mejor de todos: hay muchos hombres que ser√≠an buenas hadas en el hogar (s√≠, en la mitolog√≠a tambi√©n hay hadas masculinas), mientras que muchas mujeres son excelentes CEOs, primeros ministros, cient√≠ficos o deportistas. .

Finalmente, este caldo pantanoso genera un conjunto completo de perversidades psicol√≥gicas y sociales que causan un gran dolor. Las mujeres, que a veces son asesinadas al nacer (es decir, dejadas morir de hambre), a veces son maltratadas y maltratadas durante su vida (violaci√≥n y escisi√≥n, entre otras torturas) por miembros de la familia, luego por sus esposos o por extra√Īos y otras mujeres. ; ahora muerto adelante, por esposos, amantes, padres, hermanos e incluso ni√Īos, que sienten que los poseen; ahora se les impide perseguir sus ambiciones porque la familia y la sociedad dicen que una mujer no puede ir all√≠.

Para los hombres, que tienen que cumplir ciertos roles sociales que tal vez no quieran (como el de un guerrero) y que est√°n castrados en su naturaleza emocional a trav√©s de los imperativos ¬ęel hombre no llora¬Ľ, que a menudo resulta en enfermedades mentales que causan suicidio.

Para aquellos que piensan que estos problemas est√°n ¬ęen el extranjero¬Ľ, hay malas noticias: Portugal es un pa√≠s profundamente sexista donde se verifican muchos de los males mencionados.

Como Portugal es un pa√≠s cat√≥lico y cat√≥lico machista, es natural que as√≠ sea. Dios, en su trinidad ¬ępadre, hijo y esp√≠ritu santo¬Ľ se combina y se manifiesta en lo masculino. Entonces, no hay sacerdotisas, los sacerdotes no pueden casarse y la mujer ahora es buena si es madre (Nuestra Se√Īora), mala si es la mujer (la ramera, Mar√≠a Magdalena, Eva, la tentaci√≥n).





Este machismo ahora está más exacerbado en la religión musulmana (con ciertos creyentes haciendo escisiones en suelo portugués), pero el origen del mal es el mismo: un machismo que ya proviene del Antiguo Testamento.

En Portugal, entre dos y tres mujeres al mes mueren a manos de sus esposos u otros miembros de la familia. En otro caso, tenemos víctimas de intento de asesinato. En muchos más cae un día de violencia doméstica, que comienza en las citas, incluso en un entorno universitario.

Esta violencia es socioeconómicamente transversal. Es violencia de género contra las mujeres. Y solo existe porque hay machismo.

Debido a que las personas crecen para aprender que los hombres son mejores y saben m√°s que las mujeres, son m√°s importantes, est√°n en mejores condiciones para tomar decisiones y son el buque insignia de las familias. Y que las mujeres tienen que ser sumisas y agradecidas (el arte de manipulaci√≥n femenino tan caricaturizado es una ¬ęhija¬Ľ de este desempoderamiento).

Cuando algo corrompe este sistema, los hombres se sienten amenazados y pasan a la represión violenta sobre las mujeres.

Muchos psiquiatras y psicólogos ya han identificado que esta virilidad machista es paradójicamente frágil. Los hombres machistas tienen un ego cristalino y una profunda falta de respeto humano por las mujeres, por lo femenino y por la posibilidad de que un hombre no se ajuste a esta masculinidad tóxica (que los hace atacar a los homosexuales).

Si un antrop√≥logo alien√≠gena viniera a estudiarnos, detectar√≠a f√°cilmente el sesgo de g√©nero. Con el 50% de cada g√©nero, ¬Ņqu√© porcentaje de mujeres est√°n en los consejos de administraci√≥n de las empresas? ¬ŅQu√© porcentaje de mujeres conducen el autom√≥vil con su esposo a su lado? ¬ŅQu√© porcentaje de profesores son profesores? ¬ŅQu√© porcentaje de jueces consejeros?

¬ŅQu√© porcentaje de diputados? ¬ŅY ministros en los √ļltimos 20 a√Īos? ¬ŅCu√°ntos presidentes de la rep√ļblica? ¬ŅQu√© porcentaje de mujeres est√°n en las oficinas de los ministros de finanzas? ¬ŅCu√°ntas familias se identifican por el apellido de la mujer? ¬ŅCu√°l es el porcentaje de mujeres entre deportistas profesionales? ¬ŅQu√© porcentaje de los ingresos totales ganan las mujeres? ¬ŅQu√© porcentaje de mujeres en la polic√≠a y las fuerzas armadas? ¬ŅQu√© pasa con el porcentaje de mujeres piloto de aviaci√≥n o capit√°n de barcos?

¬ŅPor qu√© se supone que el masculino es el g√©nero ling√ľ√≠stico general (ej .: los estudiantes, los hombres) y no el femenino? ¬ŅQu√© porcentaje del trabajo dom√©stico es realizado por hombres? ¬ŅQu√© porcentaje de mujeres en el espacio de los medios se dice que es ¬ęserio¬Ľ, es decir, en el an√°lisis pol√≠tico y econ√≥mico? ¬ŅQu√© porcentaje de matrimonios con una brecha de edad alta en la que la mujer es la mayor?

¬ŅQu√© porcentaje de prostitutas en el universo de la prostituci√≥n? ¬ŅCu√°l es el porcentaje de trabajadoras dom√©sticas en comparaci√≥n con las trabajadoras dom√©sticas? ¬ŅQu√© porcentaje de hombres vive de su apariencia f√≠sica, de todas las personas que hacen de su imagen su sost√©n de la familia? ¬ŅQu√© porcentaje de parejas donde las mujeres ganan m√°s que los hombres?

De todos modos, esta lista de preguntas es casi interminable, y los porcentajes por debajo del 50%, desfavorables para las mujeres, son evidencia clara y suficiente de machismo.

Este machismo se perpet√ļa por actos, omisiones y palabras, entre hombres, entre mujeres y entre mujeres y hombres, de generaci√≥n en generaci√≥n, en el hogar, en la escuela y en las redes sociales y de comunicaci√≥n.

No se declara el fin del machismo. Pero puedes luchar contra eso. Primero, creando un espacio p√ļblico (incluida la escuela) que sea aparentemente antimacho y proactivamente igual (lo contrario de lo que hacen Bolsonaro, Trump o Chega). Luego, criminaliza los delitos sexistas con mayor severidad (violaci√≥n, feminicidio y violencia dom√©stica). Finalmente, imponer cuotas temporales, es decir, en oficinas p√ļblicas, para acelerar una transici√≥n que est√° atrasada en milenios.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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