El odio a Israel es una estupidez peligrosa





Parece que Roger Waters, en los intervalos de su campa√Īa a favor de la dictadura chavista en Venezuela, ha estado escribiendo a los cantantes de Eurovisi√≥n para boicotear el festival en Israel. El a√Īo pasado hab√≠a habido un movimiento para disuadir el voto en la canci√≥n israel√≠, sin mucha eficacia: Israel gan√≥. La gente todav√≠a no vive en la cabeza del ex Pink Floyd. Pero la conjugaci√≥n entre el amor a la dictadura venezolana y el odio a Israel no es una excentricidad de Waters. La propaganda sovi√©tica hab√≠a hecho del "anti-sionismo" un elemento b√°sico del credo del "hombre de izquierda". La dictadura venezolana es aliada de Cuba, Israel es aliado de EEUU: para un buen izquierdista, no importa saber nada m√°s. Desde que las generaciones volvieron a los izquierdistas respetables, su odio a Israel tambi√©n se ha hecho respetable, como se ve por las firmas para el boicot de Eurovisi√≥n. Conviene decir que es una estupidez peligrosa.





Me dir√°n: hay los palestinos. Hablamos entonces de los palestinos. S√≠, los √°rabes de Palestina nunca tuvieron un Estado. Israel, sin embargo, no ha sido el √ļnico problema al respecto. Entre 1948 y 1967, mientras controlaban Cisjordania y Gaza, nunca Egipto ni Jordania dejaron fundar el Estado √°rabe de Palestina. Les interes√≥ m√°s usar esos territorios y sus poblaciones para atacar a Israel. Por eso, con la colaboraci√≥n de las Naciones Unidas, mantuvieron a los √°rabes palestinos en campos de refugiados, e impidieron que fueran asimilados en las otras sociedades de Oriente Medio, como los jud√≠os expulsados ‚Äč‚Äčde los pa√≠ses √°rabes fueron asimilados en Israel. Siempre que Israel, en los √ļltimos a√Īos, ha retirado de territorios ocupados -de la franja de Gaza, por ejemplo- pronto esos territorios se han convertido en base, no de un Estado palestino, sino de yihad contra Israel. El Estado palestino no es inviabilizado s√≥lo por la ocupaci√≥n israel√≠ de Cisjordania, sino por las organizaciones terroristas que mantienen a los √°rabes palestinos rehenes de la campa√Īa, iniciada por el nacionalismo √°rabe y luego asumida por el fundamentalismo isl√°mico, para destruir a Israel. Debemos lamentar la pol√≠tica de asentamientos israel√≠es, pero no debemos ignorar un derecho de defensa que, en un pa√≠s que no llega a tener, en ciertos puntos, m√°s de 15 kil√≥metros de ancho, ha pasado desafortunadamente por la ocupaci√≥n de territorio. La existencia del Estado √°rabe de Palestina depende, como siempre depend√≠a, del reconocimiento del derecho de Israel a existir como el Estado jud√≠o de Palestina, seg√ļn la resoluci√≥n de las Naciones Unidas de 29 de noviembre de 1947 (que Hamas, en el poder en Gaza, aunque por alguna confusi√≥n calculada, fundamentalmente rechazada).

Nada de esto, como es obvio, es m√≠nimamente relevante para los enemigos de Israel. Para ellos, lo que importa es hacer de Israel a Sud√°frica del siglo XXI. Hay quien dice que el problema es s√≥lo las "pol√≠ticas" de Israel. Pero como Israel es el Estado jud√≠o de Oriente Medio, el "anti-sionismo" de tipo sovi√©tico ha sido la gran v√≠a para el restablecimiento del antisemitismo, que, a la cuenta de la rabia contra Israel, infect√≥ a los partidos de izquierda como los laboristas en el Reino Unido y los Dem√≥cratas en los Estados Unidos, seg√ļn la izquierda radical en ellos gan√≥ influencia. Y esto, cuando, a trav√©s de la influencia del islamismo radical entre las comunidades inmigrantes, la cultura de anti-juda√≠smo desinhibido de Oriente Medio amenaza con instalarse en Occidente.

Ahora bien, el repudio consensual del antisemitismo hab√≠a sido, desde 1945, la mayor de todas las barreras contra las extrema derecha, incapaces de desligarse de una aversi√≥n que, en los a√Īos 20 y 30, hab√≠a sido la base popular de su racismo y de sus teor√≠as de la conspiraci√≥n. La izquierda radical se dice hoy muy ansiosa con un eventual retorno de ese tipo de extrema derecha. Deplora hasta todos los debates sobre temas que encuentra exclusivos del "populismo" (la inmigraci√≥n incontrolada, por ejemplo). Sin embargo, no parece preocupada por reabrir la puerta al antisemitismo a trav√©s del odio a Israel. A veces, es dif√≠cil distinguir entre el fascismo y la estupidez.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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