El nuevo emperador de Japón debe seguir una línea cercana al pueblo





La percepci√≥n del emperador japon√©s en el pa√≠s debe seguir en la transformaci√≥n con la llegada al trono Naruhito el mi√©rcoles (1¬ļ).





Si el emperador Hirohito (1926-1989) se quedó con el nombre de alguna manera manchado por haber comandado la participación japonesa en la Segunda Guerra Mundial -en la época, el monarca ocupaba también el cargo de jefe de las Fuerzas Armadas-, su hijo Akihito, a partir de 1989, renuncia al cargo como figura afable y cercana al pueblo.

La imagen de simpat√≠a de Akihito, in√©dita en la historia de la monarqu√≠a tenida como la m√°s antigua del mundo, fue solidificada por la preocupaci√≥n que √©l y su mujer, la emperatriz Michiko, demostraron con grupos marginados durante los 30 a√Īos en que representaron la era Heisei.

"Deficientes físicos, personas de bajos ingresos, víctimas de desastres naturales y una minoría coreana discriminada recibieron la compasión de la pareja real", dice Noriko Kawamura, profesora de historia japonesa moderna en la Washington State University (EEUU). "Ellos quieren dejar un legado de modernidad, apertura y cercanía con los japoneses."

En 2011, la pareja visitó centros donde estaban abrigadas víctimas del terremoto en Tohoku, que vendría a causar el desastre nuclear de Fukushima.

Akihito y Michiko se arrodillaron ante los afectados, ofreciendo palabras de consuelo, adem√°s de haber donado animales de una hacienda imperial para ser usados ‚Äč‚Äčcomo alimento.

La relativa accesibilidad de Akihito, casi "como si fueran personas comunes", afirma la profesora, contrasta con la figura compleja de su padre y antecesor, Hirohito. El 124¬ļ emperador decidi√≥ por la participaci√≥n de Jap√≥n en la Segunda Guerra, lo que caus√≥ la muerte de miles de japoneses -el pa√≠s fue arrasado por las bombas de Hiroshima y Nagasaki y, hasta la guerra, estaba con la moral bajo en funci√≥n de la ocupaci√≥n estadounidense.





Por otro lado, Hirohito fue responsable de hacer de Jap√≥n una potencia econ√≥mica a partir de los a√Īos 1960 con inversi√≥n en tecnolog√≠a, dice Fausto Godoy, coordinador del N√ļcleo de Estudios Asi√°ticos de la ESPM y ex ministro consejero de Brasil en el pa√≠s.

"Hirohito pasó a ser el símbolo del Japón moderno."

La percepción popular en relación a Hirohito también fue alterada gracias a otro cambio fundamental. El emperador en la posguerra dejó de ser considerado una encarnación divina por ley, como era hasta 1947.

En aquel a√Īo, la adopci√≥n de la Constituci√≥n Pacifista -en vigor hasta hoy- retir√≥ el estatus de divinidad del monarca, adem√°s de desmilitarizar el Estado, prohibiendo la implicaci√≥n de Jap√≥n en guerras.

El emperador pasó a ser el "símbolo del Estado y de la unidad de los pueblos". En otras palabras, más cerca de los mortales.

Esto explica los actos p√ļblicos de Akihito y de su esposa, mientras que Hirohito s√≥lo se dirigi√≥ a los ciudadanos por primera vez casi 20 a√Īos despu√©s de haber ascendido al trono -su primer pronunciamiento, por la radio, anunciaba la rendici√≥n japonesa a las tropas estadounidenses al final de la guerra Segunda Guerra.

Sin embargo, el cambio en la legislaci√≥n no significa necesariamente que el p√ļblico haya alterado radicalmente su manera de pensar sobre la figura real. "Todas las veces que el emperador y la emperatriz aparecen en p√ļblico, son reverenciados casi como si fueran dioses", pondera Godoy.

La ley establece que el emperador es el jefe de Estado, pero, en la práctica, su papel es ceremonial. El monarca no tiene injerencia en la política o en la elaboración de leyes -quien gobierna es el primer ministro.

Este es el escenario que Naruhito, 59, encontrará cuando asumirá como jefe de la era Reywa. La profesora Kawamura afirma que el hijo de Akihito "continuará promoviendo la compasión" en una nación pacificada y rica y que representará a una generación joven, con poca memoria de la guerra.

Hay también un desafío: el emperador va a necesitar encontrar su lugar y "definir lo que el título de símbolo nacional significa para él".

Graduado en historia por la Universidad Gakushuin, en Tokio, Naruhito hizo una maestr√≠a en transportes acu√°ticos en la Edad Media en Oxford entre 1983 y 1985. Durante esos a√Īos, desarroll√≥ inter√©s por cuestiones ambientales. A finales de los a√Īos 2000, trabaj√≥ en el comit√© de agua de la ONU.

Su esposa, la diplom√°tica de carrera Masako, s√≥lo acept√≥ casarse despu√©s de a√Īos de insistencia del futuro marido. El matrimonio signific√≥ que ella tuvo que renunciar a su trabajo en la canciller√≠a de Jap√≥n, lo que habr√≠a sido la causa de episodios de depresi√≥n que la hicieron retirar de la vida p√ļblica en determinados per√≠odos.

La pareja sufre presión por no tener un hijo varón -la sucesión del trono en el país es varonil.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *