El nombramiento de Trump en la Corte Suprema pone a prueba el apoyo republicano para redise√Īar la campa√Īa





El apetito electoral de Donald Trump se ha asentado en la Corte Suprema de Estados Unidos y pondr√° a prueba el apoyo republicano al esfuerzo de redise√Īar la campa√Īa y encender la carrera por la Casa Blanca.





El presidente estadounidense anunció que nombrará un sustituto de la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg entre el viernes (25) y el sábado (26), en vísperas del primer debate entre los candidatos presidenciales.

La medida sirve como un gui√Īo a la base republicana conservadora, que es muy sensible a la composici√≥n de la corte, ayuda a desviar parte de la atenci√≥n p√ļblica sobre la pandemia y, lo que es m√°s importante para Trump, puede afectar una posible judicializaci√≥n de las elecciones de noviembre.

Desventajado en las encuestas, el presidente ya ha se√Īalado que debe cuestionar el resultado de las elecciones si es derrotado por el dem√≥crata Joe Biden, que podr√≠a llevar la decisi√≥n final a la Corte Suprema.

La muerte de RBG, como se conoció al juez, el viernes (18), 46 días antes de las elecciones, desató una guerra política: de las 16 vacantes abiertas en la Corte Suprema durante los períodos de las elecciones presidenciales, solo una, en 1864, si estaba tan cerca del día de las elecciones como ahora.

Trump tiene la oportunidad de establecer una amplia mayoría conservadora (6 a 3) en la corte y necesita la aprobación del Senado, comandada por republicanos, para cambiar apresuradamente su nominación.

El mandatario juega con la idea de que la mayor√≠a conservadora podr√° revertir precedentes hist√≥ricos en la Corte, en temas como el aborto y la posesi√≥n de armas, reformulando la br√ļjula pol√≠tico-ideol√≥gica del pa√≠s.





¬ęYo creo que [a indica√ß√£o] ser√° viernes o s√°bado ¬ę, dijo Trump el lunes (21) en una entrevista con Fox News.¬Ľ Parece que habr√° eventos el jueves y viernes, y creo que deber√≠amos esperar hasta que terminen ¬ę, agreg√≥, refiri√©ndose a la ceremonias f√ļnebres en Washington en honor a RBG.

El presidente está presionando para que se lleve a cabo la votación del Senado lo antes posible, pero necesita la voluntad de los senadores más moderados de su partido, que ya han expresado su oposición a postularse con la nominación antes del 3 de noviembre, día de las elecciones: El proceso es de 70 días.

En la parte superior de la lista de Trump para reemplazar a RBG est√°n los jueces Amy Coney Barrett de la corte de apelaciones de Chicago y Barbara Lagoa, quien se desempe√Īa en la misma corte en Atlanta. Ambos son religiosos y est√°n alineados con el presidente en temas como el derecho a las armas, la postura contra el aborto y la pol√≠tica contra la inmigraci√≥n.

A sus 52 a√Īos, Lagoa se considera m√°s f√°cil de aprobar, ya que el Senado confirm√≥ su nombre a la corte de apelaciones por 80 votos contra 15 el a√Īo pasado, con el apoyo, incluso, de senadores dem√≥cratas.

Egresada de la Universidad de Columbia, una de las más prestigiosas de Estados Unidos, nació en Florida, estado considerado decisivo para la reelección de Trump, y es hija de exiliados cubanos críticos con el régimen de Castro, uno de los principales nichos electorales del presidente en el estado.

Los asesores republicanos han defendido el nombramiento de Lagoa como una forma de impulsar la candidatura del presidente en Florida, donde aparece aproximadamente dos puntos porcentuales detrás de Biden, aunque el impacto de la elección del juez en el resultado de las elecciones sigue sin estar claro.

El favorito para el lugar de RBG, sin embargo, es Barrett. A los 48 a√Īos, se gradu√≥ de la Universidad de Notre Dame y recientemente tom√≥ una decisi√≥n que facilit√≥ a los estudiantes acusados ‚Äč‚Äčde agresi√≥n sexual demandar a las universidades por tratamientos que perciben como discriminatorios.

¬ęEs plausible que [funcion√°rios da universidade] Decid√≠ creer en Jane porque es una mujer y desacreditar a John porque es un hombre ‚ÄĚ, escribi√≥ Barrett en un caso en el que la acusadora fue identificada como Jane Doe y el acusado, John Doe, sentando un precedente importante.

El magistrado también ganó prominencia nacional por trabajar como asistente de Antonin Scalia, un juez conservador de la Corte Suprema que murió en febrero de 2016, 269 días antes de las elecciones que elegirían al sucesor de Barack Obama.

En ese momento, el reemplazo de Scalia abrió una guerra política como ahora, pero los republicanos lograron mantener la nominación de Obama durante diez meses, argumentando que la prerrogativa era el presidente que sería elegido en noviembre.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo en 2016 que el reemplazo de Scalia debería ocurrir después de las elecciones. Esta vez, sin embargo, defiende la nominación de Trump antes de las elecciones.

El presidente, a su vez, debe actuar para mantener unido al partido. Este fin de semana, dos senadores republicanos, Lisa Murkowski de Alaska y Susan Collins de Maine, se pronunciaron en contra de una nominación antes de noviembre.

Después de ellos, el centro de atención pasó a otros tres parlamentarios: Mitt Romney, de Utah, que votó a favor de la destitución del presidente; Chuck Grassley, de Iowa; y Cory Gardner, de Colorado, quienes enfrentan difíciles contiendas para la reelección en sus estados, con votantes alejándose de Trump.

El Partido Republicano tiene 53 de los 100 esca√Īos del Senado: 45 son dem√≥cratas y 2 son independientes, pero votan con la oposici√≥n. Por lo tanto, se necesitan al menos cuatro disidentes republicanos para detener la nominaci√≥n de Trump.

Los más escépticos piensan que incluso los senadores que se opusieron a la nominación antes de las elecciones no dejarían de apoyar a la elegida por el presidente si, de hecho, hay una votación en el Congreso.

Los demócratas saben que no pueden bloquear la elección de Trump por sí mismos y han estado invirtiendo en dos frentes para tratar de frenar el proceso. Biden apuesta por el diálogo con los republicanos más moderados y les pidió que estén atentos en un momento histórico.

Sin embargo, otra parte de la oposici√≥n sostiene que si Trump tiene √©xito en obtener otra nominaci√≥n a la Corte Suprema, los dem√≥cratas pueden intentar aumentar el n√ļmero de jueces en la corte si Biden es elegido para la Casa Blanca y el partido tambi√©n gana la mayor√≠a en el Senado.

La Constituci√≥n estadounidense no establece el n√ļmero total de esca√Īos de la Corte Suprema y, por lo tanto, una ley del Congreso firmada por el Presidente ser√≠a suficiente para cambiar la configuraci√≥n actual.

Los expertos dicen que la propia RBG fue cautelosa cuando surgi√≥ el debate sobre el aumento del n√ļmero de jueces y sol√≠a decir que nueve magistrados eran suficientes.

Trump ya ha nombrado a dos conservadores ante los tribunales, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, y ha dado todas las se√Īales de que la tercera nominaci√≥n se ha convertido ahora en su nueva cruzada electoral.

Adem√°s de Barrett y Lagoa, todav√≠a est√°n en la lista de Trump, seg√ļn la prensa estadounidense, Kate Todd, asesora de la Casa Blanca, y la jueza Allison Jones Rushing, de Richmond.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *