El Joaquín, el Antonio y el Manuel





Estimados brasile√Īos de todo el mundo no debe saber, no puedo imaginar por qu√© sabr√≠an, pero mi relaci√≥n con Brasil es un poco m√°s fuerte que la normal portugu√©s se refiere a usted como el "hermano pueblo". La empresa donde trabajo tiene un brazo en Brasil (tengo CPF …), as√≠ que tengo varios colegas brasile√Īos, y tambi√©n el portugu√©s, no. Como tengo varios colegas brasile√Īos por aqu√≠. Adem√°s, como cualquier portugu√©s, los brasile√Īos tienen varios vecinos, algunas con ni√Īos brasile√Īos, otros con ni√Īos portugueses y otros con ellos.





Tambi√©n s√© que no me cabr√≠a a m√≠ lo que voy a decir a continuaci√≥n y no me parece que mi peque√Īez vaya a resolver lo que sea. Pero antes de que el silencio ensordecedor de las autoridades portuguesas y el peso de mi verg√ľenza, tengo que decir esto: te pido un mont√≥n de disculpas a todos los brasile√Īos por el comportamiento de mis compatriotas en los d√≠as siguientes a las elecciones para Presidente de la Rep√ļblica Federativa del Brasil. No hubo Joaqu√≠n, Antonio y Manuel que no entendiera lo que era mejor para el pueblo brasile√Īo, ni que quiera calificativos absolutamente reprobables sobre los resultados.

Los que no viven aqu√≠, te pido que creer que la inmensa mayor√≠a de nosotros no son la forma de realizaci√≥n de la an√©cdota portugu√©s. A diferencia de Joaqu√≠n, de Antonio y de Manuel que gritaron en las primeras horas post-electorales que los brasile√Īos que viven aqu√≠ y votaron abrumadoramente en el candidato vencedor deb√≠an volver a Brasil, no somos imb√©ciles y tenemos m√°s que dos neuronas. Hasta existe una ley, a 93/2017, para castigar a las personas que p√ļblicamente afirman tales imbecilidades. El problema est√° en ver a personas conocidas castigadas por este o por otro crimen cualquiera, pero esa es una historia a la que volveremos m√°s adelante.

A los que nos visitan cada vez más, sepan que la abrumadora mayoría de nosotros aprecia vuestra presencia y todo hará para que la estancia sea la más placentera posible y que siempre los verá como gente de la casa, independientemente de las opciones políticas que tomaron esta vez o de cualquier otra vez, en el pasado o en el futuro.

Los brasile√Īos que viven all√≠ saben que las reacciones xen√≥fobas que asistieron son raras y que √©stas s√≥lo son especiales por venir de personas con responsabilidades o con acceso privilegiado a los medios. A estos, especialmente, creo que debemos una palabra de consuelo y de apoyo, aunque tengan la plena conciencia de que deben dar cero de importancia a la gente de aquella.

Lo que pido a todos es que me dejan disculparnos tratando de explicar el origen de la reacción irracional de algunos de nosotros.

Primero, ustedes tuvieron la Federaci√≥n gobernada por un partido que coloc√≥ las cuentas nacionales en el m√°s cargado rojo mientras sus dirigentes se vieron envueltos en densas sospechas de corrupci√≥n a todos los niveles. Ahora bien, como mis amigos brasile√Īos sabr√°n, nada de eso es m√≠nimamente extra√Īo para nosotros, tambi√©n ya pasamos por eso. Lo que es extra√Īo para nosotros es que ustedes hayan decidido votar al candidato de otro partido. Para nosotros lo normal ser√≠a votar nuevamente en el candidato del PT y, si no lo hicieran, al menos hicieran de √©l presidente, aunque perdiera las elecciones. Por otra parte, si lo hacen a√ļn antes de la toma de posesi√≥n, les aseguro que tal ser√° visto por aqu√≠ como una enorme victoria de la democracia y nadie m√°s os va a llamar fascistas. Nuestros valores democr√°ticos pasan por no dejar el elector decidir sobre las cosas que son importantes.





Segundo, no tenemos la costumbre de respetar la constitución a la letra. De hecho, la Constitución portuguesa tiene un profundo carácter de Navidad, es lo que un hombre quiere. Por eso, cuando oímos a un candidato a decir unos disparates como "no me gusta gays", creemos que ustedes también tratan los derechos fundamentales como meras sugerencias y comenzamos a ver campos de concentración de homosexuales esparcidos por Brasil fuera. Pido que nos disculpe, pero es una preocupación que tenemos con su bienestar. En nuestra democracia, como lo que está escrito en la constitución "tiene días", nunca sabemos lo que el pensamiento de un político puede resultar en la vida de los ciudadanos.

Tercero, ahora ustedes van a hacer del juez que mandó arrestar a los políticos corruptos y los empresarios corruptores ministro de Justicia. Como comprender, tal para nosotros es impensable. No porque nuestros magistrados se abstengan de participar en la política, muy al contrario, hasta hallamos bien. Pero aquí no arrestamos a gente con esa importancia. Fingimos, amenazamos, pero condenar y arrestar, eso ya consideramos excesivo. Al sacar a un presidente de cámara (municipio) que fue de hecho preso, pero ya fue liberado y ya es presidente de la cámara otra vez.

As√≠, mis amigos brasile√Īos, lo que caus√≥ nuestra estupefacci√≥n, fueron dos visiones muy diferentes de esta cosa de democracia. Para nosotros es muy diferente de lo que es para ustedes y por aqu√≠ todo Joaqu√≠n, Antonio y Manuel cree que quien tiene raz√≥n somos nosotros.

Hay, sin embargo, un aspecto muy positivo en todo esto y que se refiere a la rectitud y el car√°cter de esta peque√Īa gente que hace su comportamiento muy previsible. Cuando el avi√≥n de TAP est√° para partir a Brasilia para la ceremonia de posesi√≥n del nuevo presidente, vamos a tener Joaquins, Ant√≥nios y Manueis a acometerse por un lugar ni que sea en econ√≥mica y no os va a faltar gente para alimentar ese d√≠a.

Espero, mis amigos, haberles aclarado sobre las razones de nuestro deplorable comportamiento, sorprendiéndome no haber escuchado a nadie más a pedir disculpas. De mi parte, refuerzo las mías y envío un gran abrazo y que corra todo por lo mejor. De aquí mi petición de comprensión, recordándoles que lo que es para ustedes una anécdota, para nosotros es el día a día.

(Las opiniones expresadas en este artículo son personales y vinculan sólo y sólo su autor)
Doctor en Física, Co-Fundador de Closer, vicepresidente de la Asociación Portuguesa de Ciencias de Datos

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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