El imperio del miedo









Hace una semana, fue Trump. Ahora, casi todos nos explican que es necesario abrir la econom√≠a: las tiendas, las oficinas, las f√°bricas, los transportes que los gobiernos cerraron hace un mes. Si bien era solo Trump, era una locura: ¬Ņc√≥mo podr√≠amos volver a la calle antes de que hubiera una vacuna? Ahora, cuando incluso el PSOE y el gobierno de Pode se unieron al coro, se convirti√≥ en una cuesti√≥n de sabidur√≠a: ¬Ņc√≥mo podr√≠a ser posible mantener todo cerrado hasta que hubiera una vacuna, dentro de un a√Īo? As√≠ que bienvenido al nuevo consenso, e intentemos fingir que Trump nunca dijo lo mismo.

Sin embargo, hay un problema. El cierre general se impuso sobre la base de la conmoci√≥n y el asombro. Fue cuando, en televisi√≥n, comentaristas muy entusiasmados hicieron converger todas las curvas nacionales con las de Italia para anunciar el fin del mundo. Me dir√°n: bueno, pero ahora los picos se han ido, etc. Tal vez Pero el n√ļmero de infecciones y muertes contin√ļa aumentando. En Espa√Īa, por ejemplo, m√°s de 500 personas mueren cada d√≠a. Peor a√ļn, en Singapur, tan pronto como las puertas se abrieron nuevamente, la epidemia se reanud√≥. La propaganda terrorista en cuarentena asust√≥ a muchas personas. Y tal vez algunas de esas personas todav√≠a no encuentran buenas razones para dejar de tener miedo y salir de la casa. No todos pueden creer en los ¬ęmilagros¬Ľ, incluso cuando tienen el raro privilegio de habitar el ¬ęmejor pa√≠s del mundo¬Ľ.

Queda un recurso para los gobiernos: precisamente el mismo que usaron para imponer la cuarentena: el miedo. El miedo hizo que la gente se quedara en casa, el miedo los har√° salir a la calle. Solo cambia al caballero del Apocalipsis. Ten√≠amos la peste; ahora tendremos hambre. Ten√≠amos las curvas exponenciales de la epidemia; ahora tendremos las profec√≠as del FMI, amenazando a los ¬ęconfinados¬Ľ con el d√©ficit, la deuda y el desempleo de la ¬ęmayor recesi√≥n desde la d√©cada de 1930¬Ľ. Ahora no importa que ¬ęla mayor recesi√≥n desde la d√©cada de 1930¬Ľ haya sido un t√≠tulo otorgado a todas las recesiones desde la d√©cada de 1930. As√≠ es como las autoridades esperan echarnos a la calle: asustarnos de nuevo, tal como lo hicieron. unas semanas para cerrarnos en casa.

Me preguntar√°s: ¬Ņy no hay raz√≥n para la incautaci√≥n? Ciertamente lo hay. Y lo m√°s importante es que, a trav√©s de la niebla de las estad√≠sticas diarias, sabemos muy poco sobre lo que est√° sucediendo. ¬ŅCu√°ntas personas est√°n infectadas, ya que hay quienes no tienen s√≠ntomas? ¬ŅPor qu√© algunos infectados pasan por aflicciones y otros ni siquiera tienen quejas? ¬ŅCu√°l es la causa de las diferencias, no solo entre edades, sino entre g√©neros y entre regiones (en los Estados Unidos, por ejemplo, entre Nueva York y California)? Por todas estas razones, no es irracional preguntar si la cuarentena generalizada habr√≠a sido la mejor opci√≥n para enfrentar el virus. Dicen que aplast√≥ la curva. ¬ŅPero no se hubiera logrado el mismo resultado con el uso de m√°scaras, distancia f√≠sica y aislamiento de las regiones m√°s castigadas, reservando el confinamiento para los ancianos? Una gran parte de los muertos, en Portugal y otros pa√≠ses, son residentes de hogares de ancianos. ¬ŅNo habr√≠an sido m√°s efectivas las medidas espec√≠ficas para estas situaciones en la prevenci√≥n de muertes?

Adem√°s de las v√≠ctimas del virus, tendremos un d√≠a para contar las v√≠ctimas de la cuarentena, como las que podemos anticipar debido a la ca√≠da de las tasas de vacunaci√≥n o la disminuci√≥n de la frecuencia de los hospitales. ¬ŅPor qu√© no fue posible proporcionar una respuesta flexible e inteligente? Al principio, nadie se tom√≥ muy en serio otro brote en China. Bajo gobiernos ¬ęilustrados¬Ľ, hubo carnaval en Italia, manifestaciones en Espa√Īa y elecciones en Francia. Luego, ante la posibilidad del colapso de los servicios de salud p√ļblica, se eligi√≥ el terror. Nadie en el poder sinti√≥ la autoridad para m√°s, frente a un p√ļblico largamente sospechoso y dividido. Cuando faltan la creencia y el respeto, el miedo es, de hecho, el principal medio de persuasi√≥n. Sin embargo, resulta que un ambiente de miedo y conmoci√≥n, donde la discusi√≥n ya no es ¬ępatri√≥tica¬Ľ, es tambi√©n el menos propicio para la inteligencia y la flexibilidad. Y quiz√°s alguna discusi√≥n, mucha flexibilidad y mucha m√°s inteligencia hab√≠an sido necesarias.





Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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