El Grupo Wagner de Rusia refleja la privatización del uso de la fuerza en los conflictos





La privatización del aparato militar no es nueva en el campo de los conflictos internacionales, ni sorprende a los académicos del área que se vienen ocupando del tema al menos desde la Guerra de Irak (2003-2011). Pero la práctica que parece haber llevado a los enfrentamientos en Europa del Este es preocupante por el potencial que tiene para escalar las violaciones humanitarias, que ya se han registrado en masa.





La inteligencia del Reino Unido y el Departamento de Defensa de EE. UU. dijeron a finales de marzo que tenían información de que al menos 1.000 hombres del Grupo Wagner, una empresa militar privada rusa que muchos describen como mercenaria, comenzaron a operar en la región de Donbass, en el este de Ucrania.

El Kremlin no respondió, pero si lo hizo, se esperaba que rechazara la información: el gobierno de Vladimir Putin niega tener vínculos con Wagner.

El grupo forma parte de lo que el profesor de relaciones internacionales de la PUC-Rio M√°rcio Scalercio describe como ¬ęprivatizaci√≥n del uso de la fuerza¬Ľ. Es decir, empresas cuya planta de producci√≥n est√° formada en su mayor√≠a por exmilitares, contratados para brindar servicios de seguridad (como la protecci√≥n de instalaciones mineras o petroleras) o apoyo operativo en conflictos armados.

¬ęNo es un invento ruso¬Ľ, dice. ‚ÄúPero el Grupo Wagner ha actuado de acuerdo con los intereses del gobierno de Mosc√ļ, como en Siria y Libia; es una forma de proyectar el poder sin correr riesgos ni comprometer al gobierno, pero aumenta mucho el riesgo de abusos y violaciones, porque los soldados no est√°n en el servicio militar, sino que responden a las empresas para las que trabajan¬Ľ.

Tambi√©n est√° la zona gris sobre la que se sit√ļan las empresas militares privadas y el mercenarismo en el derecho internacional. Los analistas temen que, dado que Mosc√ļ niega repetidamente los v√≠nculos con Wagner, los posibles cr√≠menes de guerra ser√°n a√ļn m√°s dif√≠ciles de procesar.





¬ŅCu√°l es el historial de Rusia con estos grupos?

Las empresas militares privadas comenzaron a florecer en Rusia a fines de la década de 1980, en medio del colapso de la Unión Soviética. Con el fin de la Guerra Fría y la crisis financiera, el gobierno redujo las fuerzas militares activas, lo que relegó a miles de veteranos con amplia experiencia disponibles para contratación.

¬ęEstos hombres no son solo trabajadores privados o mercenarios en busca de dinero¬Ľ, dice Candace Rondeaux, directora del programa Future Frontlines en el grupo de expertos estadounidense New America, y miembro del Centro Melikian de Estudios Rusos, Euroasi√°ticos y de Europa del Este, en el estudio m√°s reciente sobre el tema.

¬ęEst√°n motivados tanto por el resurgimiento del nacionalismo ruso como por su propia dislocaci√≥n econ√≥mica y social en la sociedad¬Ľ. Y el contingente que forma grupos como Wagner no es del todo fijo: es com√ļn que los hombres sean contratados para servicios espec√≠ficos y luego despedidos. Tienen prohibido hablar de ello, al igual que sus familias.

En teor√≠a, el C√≥digo Penal ruso proh√≠be el uso de mercenarios, lo que ayuda al Kremlin a distanciarse p√ļblicamente de cualquier acci√≥n ilegal cometida por empresas militares privadas rusas.

Pero Rondeaux dice que estos grupos han sido fundamentales en la estrategia de guerra indirecta, es decir, en reforzar los intereses de Mosc√ļ en otros lugares, especialmente en Oriente Medio y √Āfrica, donde el gobierno apoya a las naciones m√°s fr√°giles militar y pol√≠ticamente para lograr sus objetivos.

Est√° documentado que Wagner ha operado en Siria, donde el gobierno de Vladimir Putin apoya la dictadura de Bashar al-Assad, y en Libia, alineado con el l√≠der rebelde Khalifa Haftar. Tambi√©n en pa√≠ses africanos como Mal√≠, Mozambique y Rep√ļblica Centroafricana. En este √ļltimo, el informe de la ONU del a√Īo pasado inform√≥ que los grupos armados rusos ayudaron al gobierno en casos de uso excesivo de la fuerza, asesinatos de civiles, ocupaci√≥n de escuelas y saqueos a gran escala.

¬ŅCu√°l es el papel anterior del Grupo Wagner en Ucrania?

El grupo ha estado activo en Ucrania desde 2014 en Donbass, donde se encuentran las dos autoproclamadas rep√ļblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk, la misma regi√≥n a la que el Reino Unido y EE. UU. ahora dicen que se han enviado 1.000 hombres m√°s. El caso localmente conocido como Wagnergate, de julio de 2020, simboliza bien el peso que tuvo la actuaci√≥n del grupo en el oriente del pa√≠s.

En ese momento, luego de meses de investigación, los servicios de inteligencia ucranianos pusieron en marcha un plan que tenía como objetivo cooptar a los ex soldados de Wagner y lograr que regresaran al territorio del país para que pudieran ser arrestados bajo la ley nacional por los actos cometidos. allí. . Pero la acción salió mal, como ha demostrado una extensa investigación realizada por el sitio web periodístico Bellingcat.

Haciéndose pasar por mercenarios rusos, los hombres de inteligencia cooptaron al menos a 33 ex-agentes de Wagner que vivían en Rusia, invitándolos a trabajar para proteger las instalaciones petroleras en Venezuela. Tendrían que ir a Bielorrusia y luego tomar un vuelo a Caracas. La idea era que este vuelo, que durante media hora sobrevolaría el territorio de Ucrania, tendría que hacer un aterrizaje de emergencia en las afueras de Kiev, cuando, entonces, los mercenarios serían detenidos.

Pero los problemas log√≠sticos hicieron que los hombres se quedaran m√°s tiempo en Bielorrusia. El pa√≠s del dictador Aleksandr Lukachenko estaba en medio de elecciones presidenciales y protestas callejeras masivas. Exagentes de Wagner fueron arrestados por la polic√≠a bielorrusa y Lukashenko, aunque es uno de los principales aliados de Mosc√ļ, lleg√≥ a decir que los hombres fueron enviados por Putin para desestabilizar el pa√≠s.

Después de largas negociaciones diplomáticas, en las que el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, pidió la extradición de los hombres para que pudieran ser juzgados y Putin hizo un movimiento similar, Lukashenko decidió enviarlos de vuelta a Rusia.

¬ŅCu√°l ha sido la respuesta internacional?

La Unión Europea impuso sanciones en diciembre a ocho personas y tres empresas vinculadas al Grupo Wagner, provocando el congelamiento de sus activos en los países de la UE y la prohibición de viajar a la región. La UE afirma tener información de que el empresario ruso Yevgueni Prigojin, magnate de la alimentación y aliado cercano de Putin, está detrás de la financiación del grupo.

Los an√°lisis de institutos independientes, como Tech Against Terrorism de Londres, sugieren que los miembros de Wagner est√°n directamente conectados con organizaciones de extrema derecha, un elemento que, en cierto modo, le da algo en com√ļn con el Batall√≥n Azov, una milicia ucraniana formada en respuesta a el movimiento separatista ruso en Donbass y que, en parte, se fusion√≥ con las Fuerzas Armadas.

¬ŅQu√© establece el derecho internacional?

En teor√≠a, la actuaci√≥n de empresas militares privadas y mercenarios est√° restringida o vista con extrema cautela bajo el derecho internacional humanitario, pero esta evaluaci√≥n choca con una mara√Īa de reglas que var√≠an significativamente de un pa√≠s a otro.

La Convención Mercenaria de las Naciones Unidas de 2001, ratificada por poco más de 40 naciones, impide el reclutamiento, entrenamiento, uso y financiación de mercenarios, pero no llega a detallar la prohibición del uso de empresas militares privadas por parte de estados soberanos.

El Documento de Montreux, creado en 2008 por iniciativa de Suiza y la Cruz Roja, reafirma la obligaci√≥n de los Estados de garantizar que las empresas militares privadas que operan en conflictos armados cumplan con las normas del derecho internacional, as√≠ como garantizar que las empresas puedan ser procesadas cuando ‚ÄĒy si‚ÄĒ ocurren violaciones tales como cr√≠menes de guerra.

El documento fue ratificado por 58 pa√≠ses y tres organizaciones, como la Uni√≥n Europea y la OTAN, la alianza militar occidental; Ucrania tambi√©n firm√≥ los compromisos. Rusia, sin embargo, no es signataria de ning√ļn tratado internacional que proh√≠ba la privatizaci√≥n del uso de la fuerza en las guerras.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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