El golpe de estado hace que Lisboa declare la guerra a las drogas falsas





En un día de la rutina turística normalmente ocupada en Lisboa, cualquier persona que pasee por el centro histórico de la ciudad puede sorprenderse por el aparente suministro de drogas a plena luz del día.





Es com√ļn encontrar personas que anuncian, en portugu√©s, ingl√©s y espa√Īol, la venta de marihuana y coca√≠na en las inmediaciones de los principales lugares de inter√©s de la capital portuguesa.

Sin embargo, la situación está lejos de enmarcarse como narcotráfico. Es una estafa que vende narcóticos falsos y generalmente se dirige a turistas desprevenidos.

En lugar de marihuana, los traficantes, o más bien, los estafadores entregan hojas de laurel prensadas. En lugar de cocaína, levadura química o bicarbonato de sodio.

El problema no es nuevo, pero, seg√ļn informes de comerciantes y profesionales del turismo que trabajan en la regi√≥n de Baixa de Lisboa, parece haberse intensificado en los meses previos a la pandemia, tras el aumento en el flujo de visitantes a la ciudad.

En 2019, el turismo en Portugal rompi√≥ otro r√©cord de visitantes. Se estima que, el a√Īo pasado, alrededor de 8,5 millones de turistas pasaron por Lisboa. Esto equivale a aproximadamente un tercio de los 26 millones de personas que visitaron el pa√≠s en el mismo per√≠odo.

Incluso si no hay narcotráfico en sí mismo, los funcionarios se quejan de que los falsos traficantes les dan a los visitantes una sensación de inseguridad, que temen que circule en algunas áreas de la ciudad.





‚ÄúTenemos que reconocer que hay consecuencias negativas para la imagen del pa√≠s. Muchas personas desconocen que la droga no es cierta ¬ę, dice Nelson Silva, comisionado adjunto de la Polic√≠a de Seguridad P√ļblica. ¬ęLa imagen que queda es que alguien intent√≥ venderles drogas a plena luz del d√≠a en el centro de la ciudad¬Ľ.

Seg√ļn el agente, seg√ļn su experiencia, no ha habido un aumento en estos episodios. ¬ęLa situaci√≥n permanece m√°s o menos sin cambios¬Ľ.

El gu√≠a tur√≠stico y conductor de tuk-tuk en Lisboa, el franc√©s Adam Dubois, de 28 a√Īos, informa que los estafadores asustan a los visitantes y, en muchos casos, son agresivos con aquellos que alertan a los turistas sobre la estafa.

¬ęVi a un colega ser golpeado por dos¬Ľ traficantes de drogas ¬ędespu√©s de que advirti√≥ a dos chicas que las drogas eran falsas. Las personas que venden drogas falsas son conocidas, pero todos tienen miedo de hablar ¬ę.

Los propietarios y empleados de tiendas y restaurantes en el Bairro Alto y la regi√≥n de Chiado tienen historias similares. El gerente de un caf√© durante cuatro a√Īos cerca del punto de vista de Santa Catarina, un brasile√Īo, que no quiere ser identificado, dice que ha visto a los turistas llorar despu√©s del acercamiento de los falsos traficantes.

Aunque aparentemente es simple, el esquema es difícil de resolver. Como la venta de marihuana y cocaína no está permitida, los consumidores heridos no se quejan del golpe a las autoridades.

Una vez frente a los pseudo-traficantes, la policía tiene una acción limitada: la venta de especias en paquetes por las calles de la ciudad no constituye un delito. Queda a las autoridades enmarcarlos en un anuncio que rige la venta del comercio callejero en Portugal.

‚ÄúEl problema es este: no es un delito. [Os falsos traficantes] pueden ser multados, pero no hay delito ¬ę, dice el subcomit√© Silva.¬Ľ No hay ning√ļn tipo legal en nuestro sistema legal que prevea el castigo de la conducta de la venta de estas sustancias como drogas ¬ę.

El polic√≠a se√Īala, sin embargo, que las asociaciones hechas con los consejos parroquiales (divisiones administrativas dentro del municipio) han permitido a las autoridades recaudar multas de los falsos traficantes, cuando son enviados a las estaciones de polic√≠a, debido al comercio caminando.

Las evaluaciones varían entre 348 euros y 1.758 euros (R $ 2.090 y R $ 10.559).

La policía de Lisboa también se ha dedicado a alertar a los turistas sobre el golpe. En los puntos de gran circulación de la ciudad es posible encontrar carteles que alertan del problema.

‚ÄúEn esta √°rea, el laurel prensado se vende como si fuera hach√≠s. ¬ŅNecesitas condimento? Hay un laurel m√°s barato en la tienda de comestibles ‚ÄĚ, dice uno de los carteles. El material tambi√©n fue traducido al ingl√©s.

En 2017, la polic√≠a de Lisboa, junto con los comerciantes del centro, incluso organizaron una marcha y una importante campa√Īa en las redes sociales sobre el tema.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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