El fascismo que no pasará y el fascismo que ha pasado


La entrevista televisiva de un ex presidiario con currículo racista continúa inspirando alertas alusivas al avance del fascismo. Que llegó a Portugal durante la semana convencido de que el país está prácticamente en manos de "cabezas rapadas", dejando solamente bolsas heroicos resistentes subterránea. Quien ya andaba por aquí, sin embargo, vacilar se debe confiar en la histeria o en los hechos. Si elige los hechos, éstos garantizan que la ideología (?) Del sr. Machado no tiene representación parlamentaria y que el propio PNR entusiasmó en las legislativas 27 mil electores, o el medio por ciento de los votos. No son números avasalladores.


¿Significa esto que nuestra querida patria está salva de extremismos peligrosos? Por lo contrario. Un sexto de la AR, correspondiente a la voluntad de un millón de ciudadanos, está compuesto por comunistas de dos iglesias. Por su parte, los comunistas se aliaron al segundo partido más votado, que aprovechó el arreglo, superior al 50% de la AR, para formar gobierno y mandar en esto. Sin embargo, el partido más votado en 2015 decidió pasar el último año a implosionarse y, a la derecha, sobra el CDS, para los que creen que el CDS es de derecha y merece quedarse. El miedo al extremismo en Portugal es la misma que Stevie Wonder temen la progresión de la miopía. Después de todo, si las cuentas no son hechas por sociólogos o "activistas" Portugal es zurdo y, por extensión, a la izquierda, o, en la jerga de moda, los "demócratas".

Los "demócratas" influencian la política, las costumbres, los negocios que interesan y buena parte de los "medios". Sin embargo, se comportan como si fueran víctimas de fuerzas opresoras, las cuales, aunque imaginarias, no dejan de denunciar con valentía. Por un lado, es un tic nervioso, heredado por contagio, tradición y décadas de "lucha" contra dictaduras que no vivieron. Por otro lado, es una estrategia también vieja, que consiste en disimular con horrores hipotéticos el horror auténtico que los "demócratas" defienden.


En su abono, es verdad que los "demócratas" no discriminan a todos los blancos de dicho invitado de TVI: prefieren concentrarse en el antisemitismo, que elevan a la respetabilidad social mediante el gentil epíteto de "anti-sionismo". Es verdad que los "demócratas" no se embarcan en la incitación al odio ya la violencia, excepto siempre que incitan al odio ya la violencia sobre los blasfemos que no concuerdan con ellos. Es verdad que los "demócratas" no abominan a inmigrantes, a no ser los aversos al cliché manipulable, reaccionarios que debían regresar a las pocilgas de donde vinieron. Es verdad que los "demócratas" no maltratan a los homosexuales y las mujeres, optando por delegar el trabajo y exaltar las culturas que, del islam al bendecido "pueblo romaní, ponen aquellas subespecies en sus respectivos lugares. Es verdad que los "demócratas" no toleran al señor. Trump o el sr. Bolsonaro, nombres que invariablemente surgen asociados al monstruo extremista que viene, pero, si descontamos a los jefes de cartel del gabarito del señor. Lula, ¿cuándo los "demócratas" toleraron a estadistas electos? Y sobre todo es verdad que los "demócratas" detesta a Salazar: en materia de dictadores, les gustan los psicópatas completos.

De lo que los "demócratas" no les gusta mucho de la democracia. Por lo demás, les gusta menos la democracia que el fascista Mário Machado, que usan para fingir lo contrario y para servir de medida de todas las cosas que divergen de ellos. Una persona estima el mercado? Es fascista. ¿Una persona respeta la autonomía ajena? Fascista. ¿Una persona permite la discordia? Fascista. ¿Una persona aprecia la libertad? Fascista, fascista, fascista. En medio del berrero, tal vez pase desapercibido el detalle de que quien no acepta la libertad, la discordia, la autonomía, etc. son los "demócratas". Los "demócratas" y los fascistas en serio, si es que vale la pena tener en las diferencias.

  1. No me meto en los disturbios del PSD, pero todo lo que indigna al filatélico de la Marmeleira, el yacimiento de Ángel Correia y la hermana de aquel comentador del Sporting debe ser debidamente alabado.
  2. El dr. Costa anuncia "inversiones" de billones en la presunción de que el elector medio tiene siete años de edad mental. Está equivocado: tiene cinco.
  3. Humberto Delgado desde el aeropuerto, en Lisboa, el aeropuerto Antonio Guterres, en Faro a través del aeropuerto Camilo Mortágua en Beja, y el futuro aeropuerto de Mário Soares, en Montijo, la mitad sur del país será un gran terminal. Y el terminal es la palabra.
  4. No me molesta que el prof. Marcelo teléfono para programas de variedades, notarios o transexuales en negación. Sólo me incomodaría si el prof. Marcelo me llamara a mí.
  5. Una señora que convivió años con un popular hogar sin nunca desconfiar del origen del respectivo dinero quiere ahora saber quién pagó cuatro o cinco carteles de la Iniciativa Liberal, encabezada por mi amigo Carlos Guimarães Pinto. Por gracia, dicha señora se juzga a periodista. Por suerte, escribe en un epitafio que se juzga un periódico.

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Nacho Vega
Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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