El escepticismo sobre las vacunas se extiende a países con más dosis que armas





Advertencia: este texto es un detonante para aquellos que no pueden esperar para protegerse contra la peor pandemia en un siglo.





Si bien en Brasil hay una falta de vacuna, pero no hay ganas de vacunarse, hay rincones del mundo donde esta ecuaci√≥n se invierte. Aqu√≠, seg√ļn una encuesta de Datafolha, una de cada diez personas dice que rechazar√≠a un inmunizador contra Covid, pero en los EE. UU. Y en algunos pa√≠ses europeos lo que queda son agujas en busca de un brazo. Joe Biden, por ejemplo, tiene una vacuna en toda regla, hasta el punto de donar 80 millones de dosis a otras naciones. En casa, sin embargo, teme por el √©xito de su propia campa√Īa de inmunizaci√≥n.

Los institutos de investigaci√≥n han detectado reticencias en la poblaci√≥n. Una encuesta realizada a fines de marzo, en asociaci√≥n con Marist y NPR (radio p√ļblica estadounidense), mostr√≥ que uno de cada cuatro de los compatriotas de Biden negar√≠a un inmunizador, sea cual sea el laboratorio. A√ļn quedaba un 5% de indecisos.

El riesgo, se√Īalan los cient√≠ficos, es que dicha resistencia comprometa la inmunidad colectiva, momento en el que el virus ya no puede circular libremente en una sociedad. Los hombres republicanos que viven en √°reas rurales toman el ala con vacilaci√≥n, pero todos los grupos demogr√°ficos han mostrado un rechazo considerable. Hay una alta adhesi√≥n a discursos como el del humorista Joe Rogan, propietario de un popular podcast. ¬ęCreo que deber√≠as vacunarte si eres vulnerable. Pero si tienes 21 a√Īos y me preguntas, ‘¬Ņdeber√≠a vacunarme?’, Voy a decir ‘no'¬Ľ, dijo en su programa el mes pasado. .

Anthony Fauci, director del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. Y m√°xima autoridad sanitaria del pa√≠s, respondi√≥ a la falacia. ¬ęSi quieres preocuparte solo por ti mismo y no por la sociedad, est√° bien. Pero si te dices a ti mismo, ‘incluso si me infecta, puedo da√Īar a otra persona, incluso si no tengo ning√ļn s√≠ntoma'¬Ľ. . ‘¬Ľ

La aversi√≥n tambi√©n captura una fracci√≥n de la izquierda. La fot√≥grafa de Nueva York Jenny Tsai, de 46 a√Īos, dice que tres amigos nunca han vacunado a sus hijos y dicen que prefieren depender del apoyo natural del sistema inmunol√≥gico. Otros conocidos, dice, piensan que las vacunas anti-Covid son muy nuevas y, por lo tanto, quieren ver si son realmente efectivas o si tienen efectos secundarios. ¬ęNinguno de ellos apoy√≥ a Donald, ¬Ņde acuerdo?¬Ľ

Se refiere al expresidente estadounidense Donald Trump, quien, al igual que el brasile√Īo Jair Bolsonaro, estimul√≥ posiciones negativas en la pandemia, aunque curiosamente hoy reivindica el t√≠tulo de ¬ępadre de la vacuna¬Ľ.





El grupo de escépticos se justifica citando razones como: 1) preocupación por los efectos adversos, mencionada por el 52%; 2) planee esperar y ver si la vacuna es segura (42%); 3) desconfianza con el inmunizador (37,5%) y con el gobierno (30%); 4) la creencia de que no necesitan esta protección para hacer frente al virus (25%).

En otras palabras, no estamos hablando de los movimientos ¬ęantivax¬Ľ que siempre rechazan todas y cada una de las vacunas, evocando teor√≠as de conspiraci√≥n que apoyan tonter√≠as como decir que una droga causa autismo en los ni√Īos. En su mayor√≠a, la desgana tiene m√°s que ver con esta ola particular de inmunizadores, fabricados en un tiempo r√©cord por la comunidad cient√≠fica.

En Europa, no ha ayudado a las agencias reguladoras de transbordo sobre la seguridad de la vacuna desarrollada por Oxford / AstraZeneca. Se ha asociado con co√°gulos raros pero graves. Incluso antes de que comenzara la vacunaci√≥n, una buena parte de los europeos se mostr√≥ arriesgada, seg√ļn el proyecto Recover Europe, que recopil√≥ datos del Centro Europeo para la Prevenci√≥n y el Control de Enfermedades de siete pa√≠ses (Francia, Alemania, B√©lgica, Italia, Espa√Īa). ), Suecia y Ucrania).

¬ęSi un estudio cient√≠fico encontrara una vacuna efectiva y segura para Covid-19, y si fuera gratis para todos en su pa√≠s, ¬Ņla tomar√≠a?¬Ľ Ante esa pregunta, solo el 44% de los franceses, el pa√≠s m√°s esc√©ptico de la lista, respondi√≥ que s√≠. El resto se dividi√≥ en ¬ęno¬Ľ (28%) y ¬ęno s√© / prefiero no decir¬Ľ (28%).

La mayor receptividad, 66%, provino de Italia, uno de los pa√≠ses que m√°s sufri√≥ los impactos de la pandemia – Brasil acaba de superarlo en el n√ļmero de v√≠ctimas de la enfermedad al considerar la proporci√≥n de muertes por cada 100 mil habitantes: 208 personas aqu√≠, y 206 en la naci√≥n europea.

En marzo, el primer ministro franc√©s, Jean Castex, dijo que solo uno de cada tres profesionales de la salud en el pa√≠s hab√≠a sido vacunado, incluso despu√©s de una amplia oferta para la categor√≠a. Luego hizo un llamamiento para que aceptaran el mordisco. ¬ęEsto no es normal y compromete nuestra capacidad para combatir eficazmente el virus¬Ľ.

Corresponsal del diario ingl√©s The Guardian en Francia, Kim Willsher comparti√≥ en un art√≠culo una broma que circula en las redes: ¬ę¬ŅC√≥mo puede un franc√©s recibir la vacuna Covid-19? Diga que no puede recibirla¬Ľ.

Tampoco se trata solo de depender del inmunizador, dice la artista parisina Pauline Cl√©ment, de 28 a√Īos, quien simplemente no ve ninguna urgencia en ofrecer su brazo. ¬ęSoy joven, corro todos los d√≠as, como sano. Si contrajo este virus, mi cuerpo es sabio¬Ľ, dice, evocando una historia de ¬ęathl√®te¬Ľ que no salva a nadie de contraer formas m√°s graves de la enfermedad, aparte de la posibilidad de ser un vector de la misma.

El alcance nacional de las campa√Īas de vacunaci√≥n, a trav√©s del SUS, hace que los brasile√Īos sean m√°s propensos a arremangarse para las agujas, dice Dayane Machado, estudiante de doctorado de la Unicamp que investiga los movimientos contra las vacunas. ¬ęLas vacunas est√°n presentes en el imaginario de la poblaci√≥n como un derecho, como una tecnolog√≠a positiva y parte de nuestra rutina¬Ľ. En Estados Unidos, la falta de un sistema de salud p√ļblica para todos hace que los estadounidenses sospechen m√°s de la inmunizaci√≥n, seg√ļn Machado.

¬ęEspecialmente em comunidades nas quais as desigualdades s√£o muito marcadas, como a latina. Num contexto em que o acesso √† sa√ļde √© associado ao risco de endividamento extremo, √© muito dif√≠cil convencer parte da popula√ß√£o de que o governo est√° fazendo algo de gra√ßa para benefici√° -all√≠.¬Ľ

No en vano, las empresas estadounidenses incluso ofrecen dinero, tiempo libre y cerveza a todo el que acceda a recibir su dosis. Un brindis.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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