El diario de Wuhan y el ultranacionalismo en las redes chinas





25 de enero de 2020. Fang Fang comienza a escribir un diario en l√≠nea. Dos d√≠as antes, Wuhan hab√≠a decretado un ¬ębloqueo¬Ľ para contener un virus misterioso que se propag√≥ r√°pidamente, llen√≥ hospitales y reclam√≥ v√≠ctimas.





Encerrada en su departamento, la residente de Wuhan compartió impresiones y angustia en sus escritos. Su diario se hizo viral en China. Anhelaban leer su cuenta diaria antes de irse a dormir.

En su apogeo, se estima que alrededor de 50 millones de personas leen uno de los textos de Fang Fang, que se publicó hasta el final del bloqueo, 76 días después de su instalación.

Fang Fang fue el seudónimo adoptado por Wang Fang, un galardonado escritor en China. Su talento literario ayudó a popularizar lo cotidiano. Pero fue la franqueza de su prosa lo que atrajo seguidores. Y detractores.

Escribiendo al calor de los acontecimientos, Fang Fang reconoció los éxitos y criticó los errores del gobierno. En marzo, expresó su indignación cuando, en una visita de funcionarios a la ciudad, el gobierno pidió a los habitantes de Wuhan que expresaran gratitud y reconocimiento.

Debería ser al revés, dijo. La gente, encerrada en casa, merecía gracias.

Para sus detractores, Fang Fang es visto como un traidor por ofrecer municiones a los críticos de China. Por ejemplo, hablando mal de la familia, especialmente fuera del hogar.





Para algunos, Wang Fang escribe ficción, su especialidad. Habría inventado y florecido a partir de los rumores. Algunos incluso sugirieron que su diario fuera ordenado por extranjeros.

La ira de los ultranacionalistas chinos adquiri√≥ otra dimensi√≥n con la noticia de que el diario se publicar√≠a en el extranjero como un libro. El ¬ęDiario de Wuhan¬Ľ, en ingl√©s, comenz√≥ a comercializarse hace unas semanas.

En alg√ļn momento mientras publicaba sus informes, la cuenta Weibo de Fang Fang, el equivalente de Twitter en China, fue bloqueada. Una amiga comenz√≥ a publicar sus textos, que continuaron difundi√©ndose informalmente.

Al mismo tiempo, un tsunami de cibernacionalismo golpe√≥ a Wang Fang y su libro en las redes sociales chinas. El hashtag para Fang Fang tuvo m√°s de 900 millones de visitas y 276,000 comentarios en Weibo, la mayor√≠a de ellos hostiles al escritor, seg√ļn el South China Morning Post. Wang Fang fue amenazado de muerte.

No es sorprendente que el diario de Fang Fang se haya convertido en un objetivo para los internautas chinos, aunque, francamente, el libro est√° lejos de ser desastroso para la imagen de China.

Impulsado por jóvenes vocalistas, el nacionalismo chino en las redes es especialmente agudo cuando se trata de política exterior y cuestiones relacionadas con la imagen de China en el extranjero.

En este contexto, la pandemia ha contribuido a inflamar el estado de ánimo de Internet en China. Los nacionalistas reaccionan implacablemente a las críticas del exterior sobre cómo el país logró iniciar el brote.

El gobierno cultiva el sentimiento patriótico al promover su respuesta firme a la crisis, y se beneficia del nacionalismo que surge en Internet.

Pero si el acoso cibernético del libro de Wang Fang es un buen indicador, Beijing debería preocuparse por el riesgo de que el ultranacionalismo se salga de control.

En la dosis equivocada, el nacionalismo se convierte en una apuesta peligrosa. Divide y polariza. Puede afectar la estabilidad y la armonía social que tanto le gusta a Beijing.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *