El día en que el exceso derrumbó el mundo del petróleo.





¬ŅCu√°nto vale algo que nadie quiere, necesita o puede almacenar? Menos que nada, aparentemente. Ayer, por primera vez en la historia, el precio del barril de petr√≥leo West West Intermediate (WTI) se negoci√≥ y cerr√≥ en terreno negativo. Un poco como en la historia de las tasas de inter√©s negativas, pensar en un precio bajo cero para un producto nos deja perplejos, es contradictorio. Sin embargo, como con casi todo lo dem√°s en estos d√≠as, hay una explicaci√≥n que tiene un nombre y un n√ļmero: Covid-19.





Fue un día histórico en el mercado. En la apertura de la negociación en Nueva York, pocos ciertamente creían que a partir de $ 18.27 al cierre de la sesión anterior, presenciarían una caída tan abrupta, a cero y luego a terreno negativo. El precio se hundió 305.97%, para cerrar por debajo de cero por primera vez, a -37.63 dólares. Fue un poco como ver un edificio demolido con el uso de explosivos. Rápido, ruidoso y dejando solo un agujero en el suelo.

A diferencia de este tipo de detonaci√≥n, el WTI no estaba controlado, era ca√≥tico y sintom√°tico de p√°nico. Vamos en fases y en orden cronol√≥gico inverso. La ca√≠da de ayer tuvo mucho que ver con el mecanismo del mercado, que funciona sobre una base de futuros, es decir, el comprador adquiere una entrega programada para el futuro. Hasta cierto momento, puede revender ese pedido a otros, que se comprometen con ese env√≠o en el futuro. Ahora, ayer fue el √ļltimo d√≠a para negociar la entrega del barril de petr√≥leo WTI en mayo, ya que el plazo del contrato expira hoy y quien lo tenga en sus manos debe recibirlo en mayo.

Este mecanismo normalmente funciona sin mayores problemas, ya que existe una cadencia natural, pero en este caso resultó ser el fusible que inició la explosión. Otro paso atrás en la cronología inversa nos lleva a los datos del Departamento de Energía de los Estados Unidos para revelar que en Cushing, en el estado de Oklahoma, donde se encuentra la entrega física de barriles de WTI (la referencia para el mercado norteamericano) hecho, el espacio de almacenamiento se estaba agotando.

Por qué Para entender esto, tenemos que dar un paso atrás, hasta Pascua, cuando Arabia Saudita, Rusia y otros productores de petróleo que conforman el grupo OPEP + acordaron reducir la producción en 9.7 millones de barriles por día para luchar, un paso más atrás, el exceso de oferta en el mercado creado por la nueva pandemia de coronavirus, o mejor, por el encierro economía global casi total que se impuso para combatirla.

Sin actividad econ√≥mica, se espera que el consumo mundial de petr√≥leo disminuya de 100 millones de barriles por d√≠a en promedio el a√Īo pasado a 71 millones este mes, seg√ļn la Agencia Internacional de Energ√≠a.

Llegamos al culpable, entonces, el maldito virus que paralizó la demanda, convirtiendo al petróleo en un producto tan abundante que no hay dónde colocarlo. Pero Covid-19 no está solo en el muelle. En marzo, Arabia Saudita y Rusia entraron en un peligroso juego de nervios. Vladimir Putin se negó a extender o profundizar el acuerdo de reducción de producción que estuvo vigente hasta el final de ese mes. El acuerdo fracasó, los sauditas comenzaron a bombear los mercados de crudo en la primera oportunidad y bajaron los puntos de referencia de precios, comenzando una guerra de precios.





La intervención de Donald Trump parece haber ayudado a los dos países a llegar finalmente a un acuerdo, pero parece tener al menos tres problemas. La primera es que, a pesar de ser un corte récord, parece ser insuficiente para eliminar el desequilibrio en el mercado. En segundo lugar, parece llegar demasiado tarde. Si hubiera entrado en vigor justo después de la anterior, a fines de marzo, habría podido ayudar a calmar los nervios del mercado. Finalmente, al entrar en vigor solo a principios de mayo, les permite a los sauditas continuar lanzando productos al mercado, que es precisamente lo que está sucediendo.

En la demolición de ayer, el comerciantes se lanzaron los contratos de mayo como una papa caliente, porque no quieren quedarse con los barriles en el momento en que nadie los quiere, y preferirían pagarle a alguien para que se los quede antes que incurrir en el costo de almacenarlos. Además. Ya estaban mirando esos en junio con cierta preocupación, ya que también cayeron casi un 16% a un poco más de $ 21 por barril.

Sin embargo, la crisis del mercado se extenderá mucho más allá de junio. El mundo no dejará de consumir petróleo cuando salga de casa, pero tampoco volverá a los niveles anteriores. Además del impacto de un retorno gradual a la normalidad, volverá de una manera diferente, con menos actividad y con mayor apetito y financiamiento para la energía verde, como lo demuestra la creciente demanda de automóviles eléctricos durante la pandemia.

En el largo camino lejos de la dependencia del petróleo, es poco probable que se repita un choque tan fuerte como el de ayer, pero una cosa es segura: nadie mirará el mercado del petróleo de la misma manera después del 20 de abril de 2020.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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