El debate de la Ley de Bases de la Salud





Se sorprender√°n los lectores, pero no me parece que las propuestas del PS, PSD o CDS sean tan diferentes o antag√≥nicas de que de su aprobaci√≥n resulte un cambio significativo en la salud p√ļblica nacional. Hasta las de los PPC y BE, hermanos desvinculados, tienen materia aprovechable y de que no se puede discrepar.





Unas dicen m√°s, otras dicen menos, casi todas dicen lo esencial. Con ya antes escrib√≠, a prop√≥sito de la propuesta del grupo de trabajo que la Dra. Maria de Bel√©m coordin√≥, no me parece que fuera esencial cambiar la ley de bases que est√° en vigor. El diploma sirvi√≥ para casi 40 a√Īos de SNS, con √©xitos reconocidos que s√≥lo no fueron mayores porque la financiaci√≥n fue siempre escasa y los pol√≠ticos, los que hacen de ella profesi√≥n, nunca dieron a la salud el relieve y la importancia necesaria. La fiscalidad fue, reconozca que hasta 2012, poco enfocada en la salud y la financiaci√≥n, con mayor evidencia desde 2016, muy insuficiente. La descentralizaci√≥n, te√≥ricamente ya presente en la Ley de Bases, fue canhestra e ineficiente.

Sin embargo, es justo reconocer que la Ley en vigor tiene una terminología pasada y era, al final, muy limitante en cuanto a los desarrollos en el ámbito de la organización de la prestación (fijando un modelo de administraciones regionales que podría no ser el mejor), tal como no antes las nuevas profesiones, el relieve debido a la salud mental, los niveles integrados de atención, la prestación sistémica informal, la salud en línea, y la evaluación de tecnologías en torno a la eficiencia.

Es cierto que la propuesta del Gobierno tiene algunos detalles de lenguaje (todos tienen) con que no estoy de acuerdo y es redundante asumir que la hip√≥tesis de contractualizaci√≥n de gesti√≥n privada de equipos ser√° temporal. En el fondo, todos los contratos tienen una vigencia clausulada, ¬Ņno es as√≠? Hasta el matrimonio, supuestamente vitalicio, es disuelto. En realidad, la propuesta del Gobierno no excluye que se puedan volver a cobrar tasas moderadoras a pacientes internados en hospitales p√ļblicos (cosa que el PS ya previ√≥ y luego prohibi√≥), ni que pueda haber un seguro p√ļblico, o que sigan existiendo subsistemas. En cuanto al cuidador informal, cuya existencia es evidente e imprescindible, concuerdo con la posici√≥n del Gobierno de que ese asunto no tiene obligatoriamente de ser materia para la Ley de Bases (si est√° all√≠, tampoco lo hace mal). En fin, discutan la cosa a la hora que tienen, aprueban todas las formulaciones propuestas (siguiendo el modelo de bajar todas la comisi√≥n sin votaci√≥n) y se entretengan a pegar el palabrito m√°s conveniente. Una cosa es cierta, mientras no se interesen por cambiar el sistema de financiamiento (y la propuesta del Gobierno no cierra las puertas a que pueda haber financiamiento m√°s all√° del presupuesto de estado) y aumentar las provisiones financieras para el SNS, nada va a cambiar.

En cuanto a lo privado o p√ļblico, la discusi√≥n que sirve para que nos arrojen polvo a los ojos, ya escrib√≠ mucho. Aproximadamente un poco m√°s.

Las mayores eficiencias del sector privado est√°n muy lejos de estar demostradas y hasta son cuestionadas por varias historias de quiebras de empresas de atenci√≥n de salud, a quienes falt√≥ escala, correcto posicionamiento en el mercado, maestr√≠a en la gesti√≥n. Nada que no pueda suceder en el sector p√ļblico, es cierto. El problema es que las quiebras en el sector p√ļblico van a la deuda y estrangulan el crecimiento del propio sector p√ļblico.

El sector privado puede seguir una l√≥gica de enfoque s√≥lo en lo que es rentable y para el que se siente con capacidad de respuesta. El sector privado s√≥lo va a instalarse donde presione que tenga posibilidad de supervivencia. Hacen bien, ya que de lo contrario s√≥lo ser√≠a est√ļpido y la historia del sector de la salud privada en Portugal est√° llena de equivocaciones, errores de c√°lculo y expectativas de apoyo p√ļblico que a menudo me ha decepcionado. El SNS no puede desaparecer.





El SNS tiene que tratar a todos, con todo lo que les puede dar, y pr√°cticamente sin cobrar nada en el punto de contacto. Es su obligaci√≥n y es para eso que existe SNS. Pero atenci√≥n, porque el sector social – sector privado no lucrativo – es capaz de prestar, muchas veces sin apoyos del Estado, servicios de gran nivel y tener instalaciones que hacen coraje de verg√ľenza a los cong√©neres del SNS. Visite los hospitales psiqui√°tricos de las Ordenes Religiosas y comparen con los del SNS. Vale la pena.

No es verdad que los hospitales del SNS tengan peores m√©dicos que los del privado. Hay muchos que acumulan los dos sectores y si no trabajan s√≥lo para el SNS es debido a que el Estado no puede pagar m√°s. No siempre los m√©dicos m√°s conocidos son los mejores. ¬°No son! Todos podemos errar, dentro de m√°rgenes estad√≠sticamente aceptables, y hay innumerables ejemplos de excelentes esculapios de los que nadie ha o√≠do hablar. El sector privado necesita promover, como cualquier otro negocio, recoger clientes, anunciarse y el SNS no puede, no es capaz de hacerlo. Por lo tanto, no hace alarde de supuestas estrellas m√©dicas que tenga en sus cuadros. Pero las tiene y a√ļn tiene muchos en exclusividad de funciones. No hay m√°s porque un Gobierno del PS acab√≥ con el r√©gimen de exclusividad y no vale la pena intentar restablecerla con los salarios que podr√≠an ser ahora pagados y porque, conviene no olvidar, el r√©gimen de exclusividad era compensador para quien hac√≠a muchas horas extraordinarias . Ya no es as√≠.

El sector privado no tiene m√°s personal que el p√ļblico. Hay falta de personal de salud en todos los sectores, en particular de m√©dicos, siendo que el sector privado tiene aquellos que necesita a la medida de lo que quiere ofrecer. Tiene trabajadores y m√©dicos en r√©gimen libre que s√≥lo ganan por lo que hacen. Tambi√©n tiene personal contratado, pero en la justa medida de sus necesidades y posibilidades. El mercado crece, se contrata m√°s. Se encoge, se ajusta al riesgo que, en el caso de los trabajadores liberales, hasta est√° del lado del profesional. En el SNS es necesario asegurar prontitud y responder a una horda, disculpen la expresi√≥n, de clientes exigentes. Incluso pagando m√°s, en el momento actual y dada la carencia nacional de m√©dicos, ser√≠a dif√≠cil contratar m√°s m√©dicos y enfermeros con costos soportados. Por ahora, mientras faltan m√©dicos – se ve el caso de los anestesistas -, es cerrar los dientes y acelerar la formaci√≥n, siempre con el temor de que unos cuantos est√©n dispuestos a bazar de nuestro Pa√≠s socialista. Tendr√≠a que buscarse en el mercado internacional y eso obligar√≠a a pagar salarios mayores de los que se obtienen en pa√≠ses con econom√≠as mucho m√°s ricas que la nuestra. En Portugal, los profesionales de la salud, hay m√°s emigraci√≥n que la inmigraci√≥n. Con lo que el Estado puede pagar-nunca podr√° ser mucho m√°s de lo que paga ahora- y con los profesionales disponibles, dif√≠cilmente habr√° trabajadores suficientes para la dimensi√≥n que el SNS deber√≠a tener si era el √ļnico prestador.

Los profesionales de mayor escape est√° fuera de Portugal, que es inevitable. El sector privado nacional contratar√° hasta el l√≠mite de la demanda existente, no infinita, que ser√° tanto mayor cuanto m√°s tiempo persista la mir√≠ada idea de que s√≥lo el SNS debe asegurar el cuidado pagado por el Estado. Esta iluminaci√≥n de izquierda ha servido para aumentar la demanda del SNS, agotar la capacidad instalada, que es finita, y alimentar al sector privado. Es un equilibrio de vazos comunicantes que no se podr√° resolver con la prohibici√≥n de acumular trabajo p√ļblico y privado. Hagan eso y la joven, esos mismos, si no les dan mejores salarios en el SNS, emigran a todos.

El sector privado es más moderno, con la excepción de algunas unidades privadas y de casi todo el sector social, porque es más reciente. En el SNS, la gran excepción son las unidades de salud familiares (USF) Рtodas muy "catitas" Рy es vergonzoso ver la diferencia de "aspecto" entre una USF y las "otras", las que quedaron atrás. Sin embargo, si las USF, siendo más eficaces, son más eficientes ya es otra conversación.

El acceso a las tecnolog√≠as es variable entre p√ļblico y privado y si el acceso a medicamentos nuevos puede ser m√°s f√°cil en el privado, esto es porque el Estado no puede evaluar bien a su debido tiempo las tecnolog√≠as que necesita y es incapaz de ser transparente en los mercados prop√≥sitos. Conviene que se diga que la modificaci√≥n legislativa reciente, operada en la Navidad de 2018, en lo que se refiere al acceso a los medicamentos por los beneficiarios de la ADSE no es tan inocua como nos han querido hacer creer. Es cierto que algunos peri√≥dicos se equivocaron cuando afirmaron que habr√≠a menor acceso a medicamentos comparticipados en las farmacias de ambulatorio. No era verdad. Se qued√≥ todo en la misma. En el Decreto-Ley n¬ļ 124/2018 de 28 de diciembre, lo que se alter√≥, fue el acceso a medicamentos innovadores que, para los beneficiarios de la ADSE, pas√≥ a depender de las famigeradas y funestas AUE de que ya he escrito tanto. Siendo la ADSE un seguro p√ļblico, as√≠ debe ser entendido, y muy caro, la imposici√≥n de reglas iguales a las del SNS para sus beneficiarios, incluso en el sector privado, es enga√Īar a los beneficiarios. Pagar√°n, cada vez m√°s, gato por liebre. El Gobierno debe explicar lo que pretende con la ADSE. ¬ŅEs una mutua? En este caso, los beneficiarios deber√°n decidir lo que quieren pagar de premios y beneficios? ¬ŅEs un seguro del Estado? Si, pero no lo destruyen por disminuci√≥n de beneficios y aumento de premios, hasta el punto de que, pese a la falta de progresi√≥n actuarial con la edad, lo hacen menos compensador que un seguro privado. Lo que se pide es transparencia y que se explicite el papel del sistema nacional de evaluaci√≥n de tecnolog√≠as de salud (SINATS) y de la ADSE en la concesi√≥n de autorizaciones para prescripci√≥n de medicamentos sin precio para el SNS, pero ya aprobados en Europa para la indicaci√≥n en cuesti√≥n, o para los medicamentos usados ‚Äč‚Äčsin indicaci√≥n aprobada, los off label, muy dominantes e importantes en oncolog√≠a. Era Navidad, no era Carnaval, y a√ļn se puede llevar a mal.

Hay un efecto social, de moda y de "clase", que promueve el sector privado. En verdad, no siendo el caso de las PPP que están sujetas a escrutinio férreo, el sector privado puede pasar en los goteos de la lluvia y ya es tiempo de ser más fiscalizado y de haber más publicidad, verificable, de sus resultados clínicos. Verdad para todos los sectores de prestadores.

P√ļblico o privado? No es lo m√°s importante. Hay defectos y virtudes en todos los sectores. Lo importante es que el Estado asegure el derecho a la protecci√≥n de la salud de forma adecuada a las necesidades y con la urgencia debida a cada problema y para todas las personas, est√©n donde est√©n.

En medio de todo esto, lo que todos deseamos es que haya una Ley de Bases, asumiendo que es necesario haber Bases all√° de lo que la Constituci√≥n ya dice, que no limite, no restrinja temporalmente, no limite el concepto de profesional de salud, no imponga modelos remuneratorios, permita la expansi√≥n adecuada de la financiaci√≥n p√ļblica y no transfiera responsabilidades que son del Estado para quien las sostiene, los ciudadanos que pagan impuestos y est√°n hartos de contribuir con mucho m√°s de lo que reciben.

Profesor Auxiliar de la Facultad de Derecho de la Universidad de Coimbra, miembro de la Comisión de Revisión de la Ley de Bases de la Salud, presidida por la doctora María de Belém Roseira

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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