El conocimiento sobre la m√°scara de coronavirus evoluciona y elimina dudas sobre su efectividad





Ya no hay ninguna duda de que las m√°scaras son capaces de disminuir la transmisi√≥n del coronavirus Sars-CoV-2 cuando se fabrican y se usan correctamente. Las personas que a√ļn se resisten a la medida ignoran pruebas cient√≠ficas s√≥lidas, registradas mucho antes de la pandemia actual, que ha aumentado sustancialmente en los √ļltimos meses.





‚ÄúEn las fotos de la temporada de gripe espa√Īola (1918) se puede ver gente en la calle cubri√©ndose la cara con m√°scaras o pa√Īuelos. Ya sab√≠amos que las mascarillas son efectivas, son una barrera para prevenir la propagaci√≥n de infecciones ‚ÄĚ, dice Viviane Alves, microbi√≥loga y profesora del Instituto de Ciencias Biol√≥gicas de la Universidad Federal de Minas Gerais (ICB / UFMG).

Hoy, las principales autoridades sanitarias del mundo recomiendan el uso universal de mascarillas para combatir la transmisión del virus.

Durante una rueda de prensa el 16 de diciembre, el secretario de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud, Arnaldo Medeiros, afirmó que el uso de la mascarilla es recomendado por el ministerio y fundamental para reducir la transmisión del virus.

A√ļn as√≠, el presidente Jair Bolsonaro y otros funcionarios del gobierno federal se niegan a usar la protecci√≥n en p√ļblico e incluso insin√ļan que no ser√≠a necesario. El presidente tuvo Covid-19 en julio, pero a√ļn no se sabe cu√°nto tiempo puede durar la inmunidad adquirida por la infecci√≥n, y ya se han confirmado casos de reinfecci√≥n por coronavirus en Brasil, incluso con el regreso de los s√≠ntomas.

La primera evidencia del uso de máscaras en los espacios hospitalarios se remonta a finales del siglo XIX, cuando los pacientes usaban máscaras de gasa para evitar que la infección se propagara, informa un artículo publicado por investigadores en Australia en 2013 en la revista científica International Journal of Infection. Control (IJIC).

El Instituto de Enfermedades Infecciosas de Chicago, en Estados Unidos, fue la primera institución de este tipo en recomendar el uso de mascarillas para proteger a los profesionales de la salud.





Un hospital de la ciudad, el Hospital Durand, implementó en 1913 el uso de equipos por parte de sus empleados y vio caer las tasas de infecciones respiratorias entre los trabajadores.

Cuando surgió Sars-CoV-2 y Covid-19 se extendió rápidamente por todo el mundo, una de las principales misiones de la comunidad científica fue descifrar cómo se propagaba y pasaba el virus de una persona a otra. Solo entonces será posible construir una recomendación eficaz para prevenir el contagio.

Pero la ciencia necesita tiempo para hacerse, y solo en julio cient√≠ficos de todo el mundo e instituciones como la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) comenzaron a reconocer la transmisi√≥n del coronavirus a trav√©s del aire a trav√©s de aerosoles, gotitas muy peque√Īas de saliva que est√°n suspendidas. en el aire durante m√°s tiempo y puede transportar el virus hasta que otra persona lo inhale.

Hasta entonces, se creía que las principales vías de transmisión del virus eran superficies contaminadas y gotas de saliva más grandes.

Los estudios con Sars-CoV-2 han demostrado que el virus puede infectar células de la boca y la nariz. En estas áreas, utiliza la maquinaria de las células humanas para multiplicarse y extenderse a otras partes del cuerpo.

Un artículo publicado en noviembre en la revista científica The Lancet Microbe mostró que los pacientes con Covid-19 tienen la mayor cantidad de virus activos en la nariz y la garganta en los primeros cinco días después del inicio de los síntomas, lo que indica que este período es mayor contagio ya que en estas regiones el virus puede salir al aire a través del habla, tos o estornudo.

El reconocimiento de la transmisi√≥n a√©rea reforz√≥ la necesidad del uso de mascarillas e impuso un gran desaf√≠o: hacer frente a la alta demanda de equipos destinados al uso profesional, como las mascarillas quir√ļrgicas o el N95, que amenazaba la oferta de los hospitales.

Seg√ļn Viviane Alves, los estudios con mascarillas propugnaban modelos orientados al uso profesional y una recomendaci√≥n de uso universal al inicio de la pandemia podr√≠a derivar en la falta de equipamiento para los colectivos que m√°s lo necesitan, como los profesionales de la salud.

Para enfrentar el desaf√≠o, cient√≠ficos de todo el mundo se movilizaron para probar y estudiar r√°pidamente diferentes dise√Īos y materiales para las m√°scaras.

Hoy, la Asociaci√≥n Brasile√Īa de la Industria de Equipos y Equipos M√©dicos y Dentales (Abimo) afirma que no existe riesgo de escasez de mascarillas, pero el conocimiento adquirido por los investigadores durante este per√≠odo fue fundamental para combatir la pandemia y deber√≠a ser √ļtil para enfrentar otras enfermedades. infeccioso.

Los art√≠culos cient√≠ficos que citan el t√©rmino ¬ęmascarilla¬Ľ crecieron 420% en 2020 en comparaci√≥n con el a√Īo pasado, seg√ļn Scopus, una de las bases de art√≠culos cient√≠ficos m√°s importantes del mundo. Es la mayor producci√≥n acad√©mica de todos los tiempos con los plazos, superando los 700 art√≠culos publicados.

Los estudios realizados en los √ļltimos meses han demostrado que las m√°scaras hechas con tela de algod√≥n de tres capas tienen una eficacia similar a las m√°scaras quir√ļrgicas.

Uno de los art√≠culos m√°s recientes, publicado este mes en la revista cient√≠fica Aerosol Science and Technology por cient√≠ficos de los CDC (Centros para el Control y la Prevenci√≥n de Enfermedades de Estados Unidos), mostr√≥ que las mascarillas fabricadas con tres capas de tela de algod√≥n tienen poder untable 51 % de aerosoles que una persona puede expulsar al toser. Una mascarilla quir√ļrgica puede bloquear el 59% de los aerosoles en la misma situaci√≥n.

En Brasil, el desaf√≠o motiv√≥ a un grupo de investigadores de la USP de diferentes √°reas a unirse al proyecto (respirar para probar y dise√Īar una m√°scara que, inicialmente, podr√≠a ser utilizada por profesionales del Hospital das Cl√≠nicas, Faculdade de Medicina, Universidade de S√£o Paulo Paulo (HC / USP) ante una posible escasez de equipos.

El sindicato funcionó y el proyecto ya suma más de 1 millón de máscaras producidas, distribuidas para uso de la universidad, 250 mil de ellas hechas a mano por costureras.

¬ęAprendimos mucho y a√ļn logramos generar ingresos¬Ľ, dice Vanderley John, profesor e investigador de Inova.USP (centro de innovaci√≥n de la USP) y Poli-USP (Escuela Polit√©cnica de la Universidad de S√£o Paulo) y uno de los responsables del proyecto.

El grupo, que evaluó más de 200 tipos diferentes de máscaras, también planea utilizar los conocimientos adquiridos para desarrollar un documento con pautas generales que orienten la producción de máscaras más efectivas.

Seg√ļn la investigadora, las m√°scaras deben ser ligeras y c√≥modas para no dificultar la respiraci√≥n. Las m√°scaras hechas de TNT (tela no tejida) tienden a ser m√°s efectivas que las m√°scaras de algod√≥n, y el clip nasal, una peque√Īa pieza de metal que ayuda a mantener la m√°scara colocada sobre la nariz, hace que el equipo sea m√°s efectivo al prevenir las aberturas.

El científico también sugiere que las máscaras tengan colores claros para evitar molestias por el calor.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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