El cáncer de pene deja al hombre rehén de su propia ignorancia





Noviembre marca el mes de advertencia sobre el cáncer de próstata, el más frecuente entre los hombres (solo detrás de los tumores de piel no melanoma). Y, dado que el período gira en torno al autocuidado masculino, debemos recordar que la atención no debe limitarse a los problemas en esta glándula. Uno de los tumores malignos que más preocupación ha generado en la comunidad médica es el que ataca al pene.





Aunque tiene una baja prevalencia en general, correspondiente a aproximadamente el 2% de todos los casos de cáncer, la enfermedad tiene una de las incidencias más altas del mundo en las regiones norte y noreste de Brasil. Estimaciones del Instituto Nacional del Cáncer (Inca) indican que cada año este tumor es responsable de aproximadamente mil amputaciones de pene. El diagnóstico tardío es el principal villano que lleva a estas cifras alarmantes vinculadas al procedimiento más radical para combatir la enfermedad y salvar al paciente.

Teniendo en cuenta los principales factores de riesgo para la cáncer de pene, la buena noticia es que medidas sencillas pueden prevenir y frenar su incidencia. El primero parece obvio, pero no lo es: higiene adecuada del órgano. Leer: limpiar el pene con cuidado en el baño. La mala higiene está directamente relacionada con la aparición de la enfermedad.

Otro peligro es la infección por el virus del papiloma humano, el VPH, generalmente contraído durante las relaciones sexuales. Este virus representa una epidemia mundial. Está presente en el 54,6% de la población brasileña entre 16 y 25 años. Y, además de las verrugas, puede favorecer la aparición de lesiones cancerosas en el órgano genital masculino.

También sabemos que el de fumar, que contribuye a varios tumores, es un factor de riesgo de cáncer de pene. Es la suma de estas situaciones lo que está en el centro del aumento del número de casos, especialmente en los países económicamente menos desarrollados.

La clave para resolver la ecuación es concienciar a los hombres de la importancia de limpieza diaria del pene, uso de condones, vacunación contra el VPH y dejar de fumar. Sí, necesitamos educar más a la población. Sin embargo, una respuesta tan directa y objetiva exige un esfuerzo que incluye todo, desde aumentar el acceso al saneamiento básico hasta ampliar la inmunización contra un virus de transmisión sexual.

Necesitamos una inyección de estímulo para que la nueva generación entienda que tener sexo seguro y no fumar, por ejemplo, es decisivo para su bienestar, hoy y en el futuro. Y, para ello, debemos exigir que las políticas públicas aseguren que este mensaje y el acceso a los recursos llegue a las audiencias involucradas en este contexto en la debida forma.





La teoría es ciertamente más simple que la práctica, pero uno de los caminos a seguir puede venir de nosotros los médicos, a través de iniciativas de incentivo como promover conversaciones durante todo el año para un enfoque más amplio de la salud de los hombres. y una mirada libre de tabúes a los tipos de cáncer que afectan a esta parte de la población.

* Andrey Soares es oncólogo clínico del Grupo Oncoclínicas y director científico del Grupo Latinoamericano de Oncología Cooperativa-Genitourinario (LACOG-GU)

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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