El barrio del PP intenta encontrar un culpable del fracaso electoral – y no llega a un acuerdo





El PP no perdi√≥ s√≥lo las elecciones: tuvo el peor resultado de siempre. En el barrio m√°s a la derecha de Madrid se buscan culpables. En el caso de Rajoy y para quienes votaron Vox: de los hijos a la amiga de 71 a√Īos.





Reportaje en Espa√Īa

Hablan bajo, despacio y con pausas. Antonio y Mar√≠a del Carmen (nombres ficticios) est√°n sentados a la mesa de una explanada en Chamart√≠n, uno de los barrios m√°s influyentes de Madrid y donde la derecha suele tener mejores resultados electorales. Sentados con la espalda desca√≠da hacia atr√°s, cada uno mirando el vac√≠o, van comentando el resultado de las elecciones espa√Īolas de este domingo.

"¬ŅQu√© desgracia, qu√© fracaso, que … ya no lo s√©", dice Antonio, a su mujer. Mar√≠a del Carmen le completa el pensamiento: "¬°Qu√© tristeza! ….".

"Esto. ¬ŅQu√© tristeza … ", acepta el marido.

Antonio y Mar√≠a del Carmen tienen ambos 55 a√Īos y est√°n casados ‚Äč‚Äčhace 30. Se conocieron mientras estudia derecho y desde entonces tuvieron y crearon dos hijos. Desde que se acuerdan, votan siempre en el PP. Fue as√≠ con Jos√© Mar√≠a Aznar, en 1989, 1993, 1996 y 2000; con Mariano Rajoy, en 2004, 2008, 2011, 2015 y 2016. Y en 2019 tambi√©n, con Pablo Casado.





Lo que esta pareja del PP no esperaba era que, a la d√©cima elecci√≥n consecutiva a votar en aquel partido, el resultado fuese tan malo. El PP de Pablo Casado -que gan√≥ la carrera al liderazgo en julio de 2018, despu√©s de que el esc√°ndalo de corrupci√≥n G√ľrtel hubiera dinamitado el gobierno de Mariano Rajoy- tuvo el 16,7% en las elecciones y se qued√≥ con s√≥lo 66 diputados, pr√°cticamente la mitad de los que consigui√≥ en la √ļltima ida a las urnas.

"¬ŅQu√© desgracia, qu√© fracaso, que … ya no lo s√©."

Antonio, 55 a√Īos, elector del PP

Hasta en Chamart√≠n, el barrio madrile√Īo que m√°s hab√≠a votado en el PP en las elecciones de 2016, con el 57,1% de los votos, la ca√≠da fue vertiginosa. Desde entonces, mucho se pas√≥ en Espa√Īa -adem√°s del caso G√ľrtel, la crisis en Catalu√Īa gan√≥ contornos inauditos, la extrema derecha subi√≥ y rob√≥ a electores al centro-derecha. Y, esta vez, en Chamart√≠n, ya s√≥lo el 32% lo hicieron. Al menos en Chamart√≠n, el PP sigue ganando – pero ya no es de goleada: ahora tiene cerca a los Ciudadanos, con el 23,1%, y el Vox, con el 17,8%.

"Yo sab√≠a que el resultado no iba a ser gran cosa, atenci√≥n", nos dice Antonio. "Pero no esperaba que las cosas fueran tan malas. ¬ŅC√≥mo es posible un partido como PP llegar a este punto? Un partido esencial para la democracia espa√Īola llegar a este punto me parece fatal. ¬ŅC√≥mo pudo ser …? "

Abascal, Casado y Rivera, los tres l√≠deres de la derecha espa√Īola, protestaron juntos contra S√°nchez en febrero. A la altura, los sondeos le daban mayor√≠a (OSCAR DEL POZO / AFP / Getty Images)

Mientras tanto, un hombre de edad avanzada, pesado, camina por el paseo. Est√° al tel√©fono y, para quien est√° del otro lado de la l√≠nea, dice: "Escucha, suceda lo que pase, Espa√Īa sigue siendo un gran imperio!". Antonio y Mar√≠a del Carmen se r√≠en t√≠midamente de aquella frase.

Mar√≠a del Carmen reanuda la conversaci√≥n y responde a la inquietud de su marido. "¬ŅSabes por qu√© el PP tuvo este resultado lamentable?", Lanza, bajando el volumen. Y la respuesta sale a√ļn m√°s sibilante, no vaya a alguien o√≠r: "Porque anduvieron all√≠ a votar en esos tontos de los Ciudadanos y del Vox, es por eso".

Dos de esos "tontos", acaban por admitir, son sus hijos. Tienen 18 y 20 a√Īos, votaron este domingo por primera vez y, a la hora de hacerlo, eligieron el Vox. Ayer por la noche, mientras acompa√Īaban el desarrollo de la noche electoral al lado de los hijos, intercambiaron pocas palabras. Por la ma√Īana, mientras se despachaban – los padres para ir al trabajo y los hijos a la universidad – tambi√©n rein√≥ el silencio. "Es que estamos todos muy trastornados", dice Antonio.

"Me doy cuenta, me gusta escuchar el Santiago Abascal. El hombre es bueno, en serio que es ", admite Antonio. "Pero no tiene sentido estar gastando votos con partidos poco experimentados", dice a la mujer. "Tienes razón, tienes toda la razón. La culpa es de Vox.

En alguna prensa conservadora, la b√ļsqueda de culpables y el paso-culpas de la derecha acab√≥ por ganar gran espacio. Y, all√≠, siempre hay un nombre que muchos apuntan no s√≥lo como responsable de la derrota de la derecha como bloque pol√≠tico, sino tambi√©n por la hecatombe del PP. Se trata de un hombre que, desde el 20 de junio de 2018, es un alto funcionario de los registros comerciales de Santa Pola, en Alicante. Y, que, unos d√≠as antes, hab√≠a sido arrojado fuera de la Presidencia de Gobierno por la moci√≥n de censura socialista. Mariano Rajoy, pues entonces.

"La fractura del centro-derecha y el resultado de estas elecciones son la consecuencia de la gesti√≥n que Mariano Rajoy hizo de la crisis en Catalu√Īa", escribe el diario La Raz√≥n en su editorial de este lunes. "Rajoy no supo lidiar con la dimensi√≥n del desaf√≠o independentista ni tuvo visi√≥n para defender frontalmente los principios de una Espa√Īa unida, con ideas y pol√≠ticas claras. El plan secesionista fue ejecutado sin que, por parte del Gobierno, se actuara adecuadamente. Cuando se aplic√≥ el Art√≠culo 155, la Generalitat ya hab√≠a superado todas las l√≠neas rojas y ya hab√≠a liquidado la Constituci√≥n y el Estatuto [de Autonomia da Catalunha]".

También en el editorial de El Mundo se habla del ex Presidente de Gobierno, que en 2011 logró el mejor resultado de siempre del PP, con el 44,6% y 10,8 millones de votos de entonces. "El debacle del Partido Popular fue más allá de los peores augurios ", se lee en la edición de este lunes. "Un fracaso relacionado, inevitablemente, con los casos de corrupción que, aun habiendo ocurrido en el pasado, acabaron por venir en la factura."

Pero hay quien apunta tambi√©n a la fragmentaci√≥n de la derecha. Es el caso del ABC, en el que el periodista Luis Cano, especialista en periodismo de datos, se puso a hacer cuentas para percibir c√≥mo habr√≠a sido el resultado, si los tres mayores partidos de la derecha hubieran concurridos juntos en una sola alianza, llamando a√ļn al Navarra Suma, fuerza pol√≠tica conservadora de aquella regi√≥n.

Las cuentas hechas, en la perspectiva de la derecha, la respuesta es que más valía que todos se hubieran entendido -exclamando, por eso, a los cambios de palabras en que Pablo Casado decía ser "el valor seguro" y donde Santiago Abascal disparó fuerte contra la " "Derecha cobarde". Es que, si esos cuatro partidos hubieran ido juntos, habrían tenido 177 diputados. Es decir, más 1 que los necesarios para una mayoría absoluta.

"Los del voto √ļtil ten√≠an raz√≥n", concluye el periodista.

En el OK Diario, peri√≥dico online de tendencia conservadora, la conclusi√≥n tambi√©n parece ir en ese sentido. "O la derecha se une o llevar√° muchos a√Īos hasta volver al poder", se lee en el t√≠tulo del editorial de este lunes post-electoral. En aquel texto, se apela a la m√°s calma, racionalidad y moderaci√≥n. "Soltar las riendas de la expresividad y de la pasi√≥n es una actitud fructuosa si estamos en un taller de artes pl√°sticas. De la misma forma, el taticismo del corto plazo puede ser la actitud correcta para un vendedor de coches usados ‚Äč‚Äč", dice. Y, m√°s adelante, concluye: "El quid para el √©xito de la derecha espa√Īola no ser√° tanto programa, programa, programa, sino antes uni√≥n, uni√≥n, uni√≥n".

Est√°n las dos sentadas en un parque del barrio de Chamart√≠n, en un banco verde oscuro, donde alguien garabate√≥, en rojo, la optimista frase "Ama el mundo hasta el final". Tanto Mar√≠a G√≥mez, de 75 a√Īos, como Susana Cristobal, de 71 a√Īos, parecen estar con poca voluntad de "amar al mundo hasta el final". La primera est√° sentada en el lado izquierdo del asiento, totalmente a la sombra. La otra, a medio, tiene el sol a la mitad de la cara. Piden que no las fotografiamos.

"Estamos en d√≠a no", se explica Mar√≠a. Cuando les preguntamos si es por las elecciones, las dos responden con una interjecci√≥n que no deja sombra de dudas. "¬ŅQue m√°s? Con lo que habr√≠a de ser? ", Dice Susana. La pregunta es ret√≥rica y la respuesta ya est√° evidentemente dada.

Mar√≠a y Susana son vecinas desde hace varios a√Īos, pero s√≥lo cuando se reformaron, "hace 15 a√Īos", es que pasaron a ser amigas. A cada tarde que pasa, marcan encuentro en los jardines del barrio, donde se sentan y hablan de lo que hay para hablar. De los recuerdos que van guardando, de los maridos que ya murieron, de la familia que a√ļn queda, de los bisnietos que ya van naciendo, de lo que van comiendo y de lo que van viendo en la televisi√≥n. Pero en el √ļltimo mes, olvidaron todo esto. En el √ļltimo mes, s√≥lo dio pol√≠tica.

Son las dos de derecha. "Por supuesto que somos. La izquierda nunca dio nada a este pa√≠s, entiende? ", Lanza Susana, en nueva pregunta ret√≥rica. Mar√≠a se mete por el medio y a√Īade: "Bueno, hasta hizo algunas cosas, pero bien que pod√≠a haber hecho m√°s".

Desde que son amigas, estas dos ancianas van hablando a menudo de pol√≠tica. Siempre supieron aquello en que estaban de acuerdo y, cuando se pone en forma de lista, todav√≠a son varios los temas sobre los que piensan lo mismo. No les gusta la izquierda, sea la m√°s moderada o la extrema; les gustaba que los impuestos fueran bajos, a pesar de creer que el acceso a la salud debe ser p√ļblico y universal; no ven razones para que haya un refer√©ndum a la independencia de Catalu√Īa; son contra el aborto y tambi√©n se oponen a la eutanasia.

"Mire una cosa, usted va a votar en Vox?"

Pregunta de María a su amiga Susana, a mediados de abril

Pero, en este mes en que casi sólo hablaron de política, María empezó a notar que Susana estaba cambiando su discurso. Hablaba cada vez más de la inmigración-a pesar de que cada una tenía empleadas de América del Sur en casa- y maldecía a las "desgracias de las feministas" que "andan hacia los gritos en las calles".

María cuenta que, a cierta altura, allá a mediados de abril, ganó coraje y preguntó a la amiga: "Mira una cosa, vas a votar en Vox?". Susana habrá respondido, a coste, que sí.

"¬ŅSi porque? ¬ŅHay problema? ", Pregunt√≥.

"No, no … Ninguno. A no ser que eso va a dividir la derecha y as√≠ entregamos el poder a los socialistas ya los comunistas ", le respondi√≥ Mar√≠a a la altura.

El Vox entr√≥ al Congreso de los Diputados por primera vez, con 24 asientos parlamentarios garantizados, un n√ļmero inferior a lo que preve√≠an los sondeos (Getty Images)

Desde entonces, han hecho un acuerdo tácito para no volver a hablar de política mientras el actual clima se mantuviera. Pero este lunes, cuando se encontraron por la tarde, María no se resistió y le dijo a su amiga: "¡Ahí tienes lo que querías!".

El tono, nos garantiza, era de broma. Es, por lo menos, as√≠ que nos cuenta la historia de la conversaci√≥n que hab√≠an tenido unos 30 minutos antes de encontrarla en aquel banco de jard√≠n. "Lo digo todo a jugar, claro. El tema es serio, pero digo esto a jugar … ", atira a Mar√≠a.

Susana, al lado, est√° callada. Al contrario de la amiga, que va ensayando una sonrisa a medida que habla, Susana est√° militantemente seria. "¬ŅDe qu√© te est√°s re√≠r?", Pregunta a la amiga – nuevamente, a la manera de una pregunta ret√≥rica.

Por fin, Susana toma en el bast√≥n, que ten√≠a posada a su lado, y se levanta a costa. "Mira, es mejor parar por aqu√≠, ¬Ņpuede ser?", Dispara a la amiga Mar√≠a. "Todav√≠a nos molestamos las dos en serio."

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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