El ataque a los moderados





En pol√≠tica, la t√°ctica de la trinchera a veces vale la pena. Pero, ¬Ņvale la pena? Esa charla de que la pandemia sacar√≠a lo mejor de nosotros, de que todos nos apoyar√≠amos m√°s unos a otros (independientemente de los intereses de los dem√°s), no me parece que est√© despegando como algunos esperaban. Mire la estrategia de los estados soberanos de ¬ęs√°lvese si puede¬Ľ con respecto a las vacunas, y no me detengo en esto como una conversaci√≥n m√°s, y una larga.





Pero si las trincheras entre Estados pueden estar m√°s o menos disfrazadas, la mayor√≠a de las veces con la diplomacia en el medio, las trincheras de la pol√≠tica interna, estas, por regla general, son bastante visibles a simple vista. Por lo que estamos leyendo, por lo que nos muestra la televisi√≥n, por las conversaciones, la percepci√≥n que estamos teniendo, incluso en tiempos de aislamiento como los que a√ļn vivimos, es que tenemos una sociedad sumamente dividida. Esta aparente polarizaci√≥n parece ser tan pronunciada que ninguna de las partes (si fueran iguales en t√©rminos de distribuci√≥n) tendr√≠a siquiera la oportunidad de dialogar con la otra, y mucho menos de llegar a un consenso.

Ahora, en la política democrática, esto no puede existir, o más bien, cuando sí, las instituciones políticas se acaban y estamos avanzando hacia un estado de guerra.

Durante m√°s de medio siglo, Anthony Downs, un economista cuyos estudios han influido mucho en la econom√≠a pol√≠tica y las ciencias pol√≠ticas en general, escribi√≥ el libro ‚ÄúLa teor√≠a econ√≥mica de la democracia‚ÄĚ. Est√©s de acuerdo con la perspectiva o no, muchos estudios siguieron este trabajo y la mayor√≠a de sus ideas han sido emp√≠ricamente correctas.

Pero, ¬Ņde qu√© estoy hablando exactamente? Les hablo de cu√°l es la pr√°ctica pol√≠tica de las democracias tal como las conocemos, m√°s espec√≠ficamente c√≥mo, en democracia, los pol√≠ticos obtienen m√°s votos en el centro. Es decir, hay franjas de la poblaci√≥n m√°s a la izquierda y otras a la derecha, donde se sit√ļa el votante medio donde, en principio, habr√° una mayor concentraci√≥n de votos. Y esto suele ocurrir en medio del espectro pol√≠tico.

Obviamente, hay muchas otras dimensiones adem√°s de la izquierda y la derecha, y hay otros factores que tienen un papel relevante en la definici√≥n de gobierno en los estados democr√°ticos, como los sistemas electorales, los partidos pol√≠ticos y sus l√≠deres, la sociedad civil, la medios, etc. Pero, en t√©rminos generales, sabemos que las elecciones se ganan en el centro, teniendo en cuenta que el centro en Portugal hoy no es el mismo que en Espa√Īa, o en Alemania, cada sistema pol√≠tico tiene su contexto y sus reglas.

Ahora bien, el centro, en una sociedad muy conservadora, siempre ser√° conservador, y en una sociedad menos conservadora ser√° menos conservador cuando se comparen ambas sociedades. Pero aun as√≠, los moderados, en una determinada sociedad democr√°tica, ser√°n los que est√©n en mayor√≠a. Moderado en el sentido de estar entre los extremos. Por eso resulta algo confuso darse cuenta de que las divisiones de trincheras son las que parecen predominar m√°s. De hecho, quien ‚Äúgrita m√°s fuerte‚ÄĚ aparece m√°s.





La soluci√≥n, por regla general, y para mantener un electorado fiel (cuando est√°s en los extremos), es mantener las propuestas pol√≠ticas en l√≠nea con las que han hecho que tus seguidores sean leales. Para ganar otros votantes, se puede ‚Äúhacer parpadear‚ÄĚ a otras √°reas ideol√≥gicas a trav√©s de propuestas diferentes, pero esto siempre es un problema porque puede entenderse como no coherente.

Otra forma de ganar votos es ganar nuevos votantes, en su mayoría abstenciones y votantes más jóvenes, especialmente los descontentos, para aquellos que se sienten marginados por la sociedad, para aquellos que se sienten agraviados y / o ganar votos para los partidos ideológicamente más cercanos.

¬ŅD√≥nde hemos visto esto? Esencialmente en todas partes, con todas estas t√°cticas agrupadas (y otras) o solo unas pocas, en una estrategia m√°s completa. El problema es cuando estos movimientos implican una agudizaci√≥n de la polarizaci√≥n social, particularmente en aquellos momentos en que las democracias se enfrentan a la incapacidad de alcanzar compromisos. Aqu√≠ es donde la pol√≠tica ya no es necesaria. Aqu√≠ es donde se consuma el ataque a los moderados. Ah√≠ es donde la democracia se convierte en otra cosa.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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