El ascenso de China revuelve las conversaciones nucleares entre Estados Unidos y Rusia





A principios de esta semana, Estados Unidos y Rusia se estaban preparando para negociaciones bilaterales sobre armas nucleares. La sala había sido cuidadosamente preparada, con asientos dedicados a los dos equipos de negociación.





Con el ojo puesto en el dise√Īo del set, los estadounidenses agregaron banderas chinas a la mesa frente a las sillas vac√≠as. Dise√Īado para una foto y un mensaje a trav√©s de Twitter: China debe ser parte de esta negociaci√≥n.

Estados Unidos y Rusia firmaron un acuerdo en 2010 que limita las armas nucleares de largo alcance y permite inspecciones mutuas. Si no se renueva, el acuerdo expirar√° en febrero de 2021.

Precisamente para discutir la extensión de Novo Start (acrónimo en inglés del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) se reunieron las partes, sin grandes progresos.

Como lo sugería el entorno, la dificultad de avanzar, para los estadounidenses, estaba relacionada con la parte que rechazó la invitación a la reunión.

A pesar de ser una potencia nuclear de tama√Īo mediano, China, con sofisticados misiles intercontinentales, es vista por Estados Unidos como un jugador clave en la junta de negociaciones nucleares.

Herencia de la Guerra Fría, el Nuevo Comienzo habría envejecido mal. Se habría vuelto peligroso para los Estados Unidos, porque impone límites a los estadounidenses y los rusos, dejando a China sin obstáculos.





Además, el equilibrio del poder militar actual incluye más elementos. Las capacidades cibernéticas y las armas antisatélite han ganado importancia. En estos dos frentes, China está lejos de ser un jugador menor.

Los rusos tenderían a renovar el Nuevo Comienzo, pero Estados Unidos es reacio a avanzar sin los chinos.

Los negociadores estadounidenses entienden que si renuevan el acuerdo demasiado rápido o por demasiado tiempo, quitan la presión para que China se una.

Pero la realidad es que ni Estados Unidos ni Rusia quieren limitar sus arsenales a los de China. Estados Unidos tiene 1.750 cabezas nucleares operativas, los rusos 1.572, y ambos tienen mucho m√°s en stock.

China tiene alrededor de 300 en total. Los chinos no aceptarían congelar una situación de tal desequilibrio. Argumentan que las grandes potencias nucleares, con el 90% del arsenal mundial, son las principales responsables del desarme.

Al mismo tiempo, el riesgo de que expire el Nuevo Comienzo podría servir como un incentivo para que China se siente a la mesa de negociaciones. El final del acuerdo terminaría con los límites autoimpuestos por rusos y estadounidenses y reduciría la transparencia relacionada con sus arsenales.

Sin que ninguno de los tres jugadores pueda ver las cartas de los demás, el riesgo es que todos apuesten en el peor de los casos, lo que podría desencadenar una nueva carrera armamentista.

Esto no sería de interés para China, que, además de tener un mejor destino para sus recursos, estaría muy rezagado en una nueva emisión de la disputa en esta área. Por ahora, nada de esto parece convencer a Beijing de negociar.

El peligro es que, en un esfuerzo por llevar a China a la mesa de negociaciones, los estadounidenses acabar√°n con d√©cadas de resultados diplom√°ticos en el campo nuclear. Peor a√ļn, no pondr√°n nada en su lugar, y el vac√≠o aumenta la posibilidad de accidentes y errores de c√°lculo.

En 2019, Estados Unidos deja el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, acusando a Rusia de incumplimiento pero también vigilando a China.

Si el Nuevo Comienzo expira, ser√° el final del √ļltimo acuerdo nuclear que a√ļn vincula a los Estados Unidos y Rusia.

Para colmo, los estadounidenses abandonaron un acuerdo nuclear con Irán. El diálogo entre Kim Jong-un y Donald Trump no llegó a nada. Muy recientemente, ha habido serias escaramuzas en la frontera entre China e India, dos potencias nucleares.

El final del Nuevo Comienzo pondrá a todos, incluida China, en una posición peor. A pesar de esto, y aunque quiere ser visto como un actor responsable, China cree que no ha llegado el momento de sentarse a la mesa y, principalmente, de dividir la cuenta.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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