El aislamiento social acentuó nuestra relación emocional con la comida.





Cuarentena, desprendimiento social, estrés y otros factores resultantes de la pandemia han cambiado su comportamiento alimenticio? ¿Comenzaste a comer más o abusar de los dulces? ¿Que ha cambiado?





Hacerse preguntas como estas es un buen comienzo para ajustar, sin neurosis, su dieta en un período tan desafiante. Pero, para comprender la importancia de esto, primero tendré que recurrir a la ciencia.

La mayoría de los estudios revelan que adoptamos comportamientos hedónicos, siendo permisivos y generosos en las porciones, frecuencias y opciones del menú diario, en momentos de gran ansiedad. Algunos autores asocian este patrón hedónico con la imprevisibilidad y la posible «gratificación» promovida por alimentos especialmente sabrosos.

Durante una pandemia de tales proporciones, no tenemos respuestas para todo (de hecho, nunca las tenemos, pero a veces creemos que sí). Miramos al futuro en busca de soluciones, en lugar de centrarnos también en el presente. Es esta mirada siempre a un mañana incierto que genera tensión emocional.

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Este estado de nervios, a su vez, altera la concentración de diferentes neurotransmisores en el cerebro. Tenemos, por ejemplo, una reducción en los niveles de serotonina, una sustancia vinculada a la sensación de bienestar.

Y, en ausencia de esta molécula, el cuerpo corre tras las fuentes de alimentos que, indirectamente, estimulan su producción. Este es el caso de los alimentos más ricos en grasas. Por supuesto, en el escenario descrito, la opción para este tipo de alimentos no es voluntaria: «Wow, estoy tan ansioso que necesito una mantequilla». No es así.





Sin embargo, nuestro inconsciente entra en escena con fuerza, desde las experiencias de la vida. Te lo explicaré mejor.

Imagine que la primera vez que estaba ansioso, conscientemente decidió comer un trozo de chocolate para recompensarse. Unos minutos más tarde, su nerviosismo disminuye. Esta información, no racional, se almacena en una región del cerebro llamada sistema límbico. El aroma, el sabor y la sensación después de comer el chocolate se catalogarán y archivarán adecuadamente en esta región.

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La próxima vez que aparezca su ansiedad, su memoria será rescatada del archivo por su inconsciente. Y ahí lo tienes: hay esa barra de cacao jugosa, marrón y perfumada en tu boca. O incluso pan con una dosis extra de mantequilla.

Está bien, pero ¿qué tiene que ver todo esto con las preguntas al comienzo del texto? Ayudan a racionalizar su patrón de alimentación en general, frenando el inconsciente.

Cuando desees consumir algo de comida con mucha grasa, pregúntate: «¿Por qué tengo ganas de comerlo?» Esta maniobra sirve para colocar la parte más racional del sistema nervioso central con un ojo en el maldito sistema límbico.

Si la respuesta es un verdadero «me programé para comer este dulce», genial. Disfruta el chocolate y mantén tu comida bajo control. Si el deseo surgió solo porque el chocolate está en tu cara o porque estás nervioso, ¡ten cuidado!

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Una buena estrategia para este momento es reemplazar el acto de comer con otra actividad que da placer. A mí, por ejemplo, me encanta cuidar mis plantas. Aprendí de mis abuelos y es muy relajante seguir esta tradición. Piensa en las cosas en tu vida que pueden ocupar ese lugar. Te sorprenderá cómo quita los antojos de golosinas. Hablamos más sobre el tema en nuestro libro The End of Diets (comprar aquí).

Durante el período de confinamiento, este patrón puede haberse repetido en su vida. Aproveche estas situaciones para entrenar otro comportamiento en línea con su proyecto de pérdida de peso. Cuando esa comida es realmente un deseo, disociado de las ansiedades del día, ve y disfrútalo con calma, saboreándolo lentamente. Buen provecho.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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