Educar en cultura: un camino a la vida





‚ÄúLa cultura es la suma de todas las formas de arte, amor y pensamiento que, a lo largo de los siglos, han permitido que el hombre est√© menos esclavizado. (…) La cultura es lo que queda cuando olvidamos todo lo que hemos aprendido ‚ÄĚ(Andr√© Malraux).





El jugo de esta crónica reside en la reflexión cruzada de tres libros de diferentes autores, que una vez tuve el gran placer de entrevistar. Por lo tanto, están unidos en el mismo propósito: anclados en el rescate de una vida con valores, orientación, equilibrio, cultura. Por lo tanto, unen sus manos con sus obras de referencia, diferenciadas y distanciadas en el tiempo, pero basadas en la construcción justa y equitativa de un curso para la vida, con pulcritud.

Y los distinguidos autores son: el soci√≥logo franc√©s Gilles Lipovetsky, el psiquiatra espa√Īol Enrique Rojas y el escritor y pensador venezolano Mois√©s Na√≠m. Pero ahora me quedo por el trabajo ‚ÄúLa cultura mundial. Respuesta a una sociedad desorientada ‚ÄĚpor Lipovetsky, dejando atr√°s la riqueza de los libros restantes y sus autores.

"¬ŅY si los pr√≥ximos a√Īos fueran, parad√≥jicamente, la" venganza de la cultura "?"

En su trabajo, Lipovetsky se√Īala que la cultura no es m√°s que "la fragancia y el adorno del mundo real", con una "vocaci√≥n planetaria", que se infiltra en todo, se transforma en un "mundo cuya circunferencia est√° ahora en Por todas partes y el centro en ninguna parte ‚ÄĚ. Todo esto es el resultado de la desconcertante y escalofriante hipermodernidad en la que vivimos, tanto por elecci√≥n como por "prisi√≥n", en la que estamos sometidos y sometidos, en la que destruimos para ser destruidos por las redes de peligrosos "ismos" hermanados en el ego√≠smo.

Ahora el capitalismo y el mercantilismo, a veces el consumismo y el hedonismo / narcisismo, a veces el laxismo y el laicismo, a veces el extremismo / radicalismo y el mediatismo, a veces el anarquismo y el nihilismo, a veces el escepticismo y el relativismo, entre otros. 'Ismos' sin aliento. Pronto ser√° evitado y desestimado.

La hipermodernidad corre el riesgo de convertirse en una jungla sin costumbres moderadas. Toda esta cultura disfrazada y envenenada con estos deslumbrantes "ismos", como una droga que no se detiene, ha "minado la escuela de la disciplina". De hecho, se busca m√°s y mejor disciplina en las aulas escolares, comenzando a menudo con los propios alumnos y con lo que traen / llevan de casa. Esta es la pregunta: "¬ŅEs la educaci√≥n para satisfacer la inmediatez de los deseos?"





Nos sumergimos en mundos complejos de hipercultura e "hipocultura" (culturas desiguales), en función de sus intereses y sus sociedades, en una mezcla de "letanías de acusaciones" fáciles y ambiguas, como las cantilenas irregulares y la frenética cultura. En el "mundo material", chupó rápido. Fulminantemente Absurdamente Para contrarrestar esta tendencia ominosa, apela a una cultura mundial genuina que "no es el reflejo del mundo, sino que lo constituye, lo engendra, lo forma, lo evoluciona".

Al mismo tiempo, la cultura global funciona como "una poderosa palanca para la desterritorializaci√≥n e individualizaci√≥n generalizadas de los seres humanos y las formas de vida". Recordando un comercial: "La Tierra nunca ha sido tan peque√Īa". Incluso poco, s√≠, rima con mezquino. Pero no lo aprietes.

Como escribe Harvey, "la cultura mundial es la cultura de la compresi√≥n del tiempo y la contracci√≥n del espacio" y de Beck, cuando afirma que en este momento "la cosmopolitizaci√≥n de los temores y las imaginaciones, las emociones y los modos de 'Conciencia de la globalidad de los peligros'. De esta manera, ‚Äúno solo se reduce a racionalidad instrumental y calculadora‚ÄĚ: los problemas culturales ‚Äúrebotan, ganan un nuevo √©nfasis y generan nuevas controversias‚ÄĚ. Para ‚Äúla uniformidad globalitaria y la fragmentaci√≥n cultural van de la mano‚ÄĚ.

Es desafortunado descubrir que estamos "extra√Īamente perdidos en un vagabundeo generalizado", en la forma deformada y deformada de ser, pensando y actuando el planeta, en el que la plenitud de los puntos de referencia colectivos "se han evaporado sucesivamente". El resultado: el mundo se muestra y se muestra tan fr√°gil, despojado de un sentido √©tico y est√©tico, tan confuso, tan difuso de aspectos in√ļtiles y en desuso.

¬ŅY qu√© es la "cultura mundial" profundizada por el autor? Es el "fin de la separaci√≥n entre cultura y econom√≠a" y "el crecimiento de la esfera cultural". En esta cultura mundial, hoy en d√≠a hay n√ļmeros reales que asustan, que realmente asustan. Y el costo es alto y doloroso: son caros, ya que "ya no tenemos ning√ļn sistema econ√≥mico que tenga el aura y el atractivo", y aceptan:

РMás de 150 millones de migrantes han abandonado sus países de origen.

Рen la Unión Europea hay alrededor de ocho millones de polizones o más;

– 850 millones o m√°s seres humanos est√°n muriendo de hambre y se espera que este drama se dispare a 1,2 billones para 2025 (!);

Рel ingreso promedio de los países ricos es 37 veces mayor que el de los 20 países más pobres del mundo;

Р300 millones de accionistas, el 90% de los cuales son de América del Norte, Europa y Japón, controlan casi toda la capitalización bursátil del mundo;

– 36% de los adultos y j√≥venes mayores de 15 a√Īos nunca leen peri√≥dicos y 38% nunca leen un libro;

– y tantas estad√≠sticas alarmantes de violaciones / violaciones de Derechos Humanos y Deberes que deber√≠an reducirse, en lugar de extenderse, como ver√°n …

Viendo a ciegas. Verlo de forma incrédula. "Ya no sufrimos por la escasez de conocimiento, pero nos sentimos perdidos con la abundancia de información", dijo Lipovetsky sobre este "mundo muy ansioso y deprimente". Junto a esto, se enfrenta al progreso "arrastrándolo todo en la carrera salvaje", generando un "mundo hipertrofiado", porque "el desorden ya no nace de lo que falta, sino de hiper"

¬ŅQu√© origina y perjudica esto? ‚ÄúDesbarbarizaci√≥n de la cultura‚ÄĚ, ‚ÄúInfantilizaci√≥n de los consumidores‚ÄĚ, ‚ÄúEmpobrecimiento de la vida social e intelectual‚ÄĚ, ‚ÄúDebilitamiento de las estructuras estatales‚ÄĚ, ‚ÄúCompetencia amarga del hipercapitalismo‚ÄĚ e ‚ÄúIntensificaci√≥n de la cultura‚ÄĚ. cabildeo"

Nos enfrentamos a una instrumentalizaci√≥n cultural, en la que ‚Äúno todo es cultura‚ÄĚ, ni puede serlo, en una preocupante adversidad del ‚Äúpolite√≠smo de valores‚ÄĚ. O m√°s bien, los antivalores, la "depreciaci√≥n de valores m√°s altos", la "ruina de los fundamentos metaf√≠sicos del conocimiento, la ley y el poder" y la "desintegraci√≥n de los hitos sociales m√°s comunes".

O como lo expresa Huntington: "una venganza por la cultura que no debería identificarse con una 'guerra de civilizaciones'". Aquí es un momento en que "ya no se trata de" cambiar el mundo "sino de civilizar a la cultura mundial"; para poner fin a esta miseria de trabajadores "desechables" en este "sistema económico a corto plazo".

En esta cultura que también es hipertecnológica, la técnica "se apodera de seres vivos", activa un "optimismo tecnológico" en este "humanismo prometeico". Al mismo tiempo, "provoca un frívolo productivismo, un frenético desperdicio", una "locura técnico-comercial", que se convierte en "omnipresente, tentativa e ilimitada", y "encerrado por las nuevas tecnologías, los individuos se quedan en casa en un capullo aislado".

Todo esto conduce a una "desregulación económica", que permite un "mercado libre" con "muchas menos restricciones" y un desprestigio de la política, a través de la proliferación universal del abstencionismo, que se deriva de la "capacidad de movilización de las partes en declive dentro del electorado". " Se instalan el populismo, la "democracia liberal" plebiscitada, la "infantilización de adultos", la "impotencia para regular la globalización" y la "balcanización social" y el "mundo multipolar" se propagan, lo que provoca "una explosión de identidades ".

¬ŅQui√©n tambi√©n sufre severamente de esto? La familia, "arrastrada a un proceso de privatizaci√≥n y desinstitucionalizaci√≥n", ya que "casi toda nuestra existencia est√° colonizada por las marcas y el mercado", que est√°n en constante expansi√≥n. Adem√°s de florecer, lo que el autor llama "gastronom√≠a", una "cacofon√≠a alimentaria", es decir, trastornos y "desorganizaci√≥n de los h√°bitos alimenticios". Hay una modernidad cultural de dos cabezas: es "una creaci√≥n revolucionaria que desprecia el mercado", ya que es industrial, vendiendo "productos de paquetes".

Por otro lado, una "retórica de la simplicidad" emerge con los nuevos bienes culturales, en una "lógica de diversificación", "de renovación permanente", "de novedad", como la construcción de nuevos museos junto con la mejora del turismo cultural, y La obsolescencia acelerada. Estas contradicciones pasan por la "lógica de la moda" y su "seducción fácil", creando "productos estrictamente efímeros, hechos para no durar".

Hannah Arendt considera esta cultura "una anticultura" porque se centra m√°s, y tambi√©n se cuelga, en "realidades comerciales que con esp√≠ritu", la tan necesaria "elevaci√≥n del hombre" y la "reactivaci√≥n multiforme de la espiritualidad". En cuanto a las marcas, Lipovetsky agrega que "no deben ser demonizados, pero no deben ser el polo dominante alrededor del cual se construye la cultura y el ser humano"; y que ‚Äúel pluralismo cultural es un imperativo en materia de civilizaci√≥n‚ÄĚ. Y la mejor manera de garantizarlo es "no cruzar fronteras" u "oponerse al comercio internacional", sino "evitar que los excesos del mercado eliminen la diversidad".

Actualmente, hay un mundo encadenado de pantallas digitales y multimedia en red, que exageran el "√°mbito de lo virtual". Como ya he dicho, y una vez m√°s, no todo puede ser lo que resulta, que es m√°s como parecer que como ser, una inversi√≥n de la l√≥gica com√ļn para la cual existen y est√°n destinadas las "cosas". Es decir, err√≥neamente y "en esta galaxia comunicativa, todos pueden producir contenido, todos pueden ser fot√≥grafos, creadores de videos e incluso periodistas, difundiendo informaci√≥n". Pero lejos de todos los que lo hacen en las redes sociales, tienen una capacitaci√≥n especializada y acreditada con informaci√≥n real: anti falsas noticias -, responsabilidad deontol√≥gica y fuentes confiables!

Con toda esta revoluci√≥n digital y donde se est√°n empujando los l√≠mites, se debe tener cuidado de filtrar lo que importa y, sobre todo, de combatir el amateurismo y las noticias flotantes de los avatares en la "embriaguez de contactos" y solo en la b√ļsqueda de sediento de le gusta y m√°s le gusta. De este modo, uno se mueve hacia un "sistema abultado", que no solo es perturbador, sino que "se transforma en un sistema totalitario, sometiendo a los seres humanos en lugar de liberarlos". Para alcanzar una "distancia anal√≠tica y cr√≠tica", es urgente educar a las personas, formar "esp√≠ritus libres en un universo de exceso informativo, defender la verdad objetiva en lugar de la" verdad personal ".

¬ŅPor qu√© el poder cultural, y todo su esp√≠ritu empresarial, "se convirtieron en una econom√≠a 'vedetaria', un mercado de nombre y fama ', de ambici√≥n de notoriedad y celebridad? El mundo mismo ha entrado e hibernado en este sistema sensacionalista. "Este es el momento de sacralizar, sin ning√ļn efecto, sin consecuencias": ¬Ņqu√© ser√° de "lazos y relaciones de la comunidad basados ‚Äč‚Äčen el respeto y la dedicaci√≥n"? Destacando una vez m√°s el tema central de la cultura educativa, se debe tener en cuenta que educar es encarnar y apostar no solo en el comp√°s del conocimiento, sino sobre todo en el di√°logo y la escucha.

La acci√≥n pedag√≥gica es efectivamente relacional. No puedes hacerlo de otra manera, o la educaci√≥n es realmente inc√≥moda. De la mano con la "cultura de la creatividad", la "cultura de la inteligencia" es "todo lo que puede favorecer lo que es espec√≠fico para el ser humano: crear, innovar, tomar la iniciativa". En otras palabras, debemos ser capaces de desentra√Īar el arte de estas culturas verdaderas que ahora se mencionan, y sus sinergias, con otras artes y culturas sin importancia, como la cultura de la muerte y la guerra. Distinguir "entre el arte de √©lite y el arte de masas, el arte puro y el arte comercial, las artes nobles y las artes menores".

Despu√©s de todo esto, y reflexionando antes de actuar, diferenciemos entre personas educadas y no cultas, ya que el fil√≥sofo Arist√≥teles, cuando se enfrent√≥ a esta pregunta, respondi√≥: "La misma diferencia que existe entre los vivos y los muertos". Que no haya confusi√≥n y que esta anhelada y so√Īada nueva cultura comience, seg√ļn M√°ximo Gorki, "cuando el trabajador y el trabajo son tratados con respeto".

"Nunca en la historia de la humanidad los seres humanos han estado tan conectados entre s√≠ mediante redes de comunicaci√≥n, y nunca han tenido un sentimiento de aislamiento tan fuerte … No es en absoluto cierto que la cultura sea totalmente canibalizada por panhedonismo de m√ļltiples satisfacciones inmediatas ‚ÄĚ(Gilles Lipovetsky).

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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