Diez a帽os despu茅s del terremoto, tsunami y accidente nuclear, Fukushima vive los ecos de la triple tragedia





A las 11:08 pm del 13 de febrero de 2021, un terremoto de magnitud 7,3 sacudi贸 Jap贸n. Con epicentro en el Oc茅ano Pac铆fico, a unos 90 km de la costa este del pa铆s, el terremoto dur贸 unos 30 segundos y se sinti贸 desde Fukushima. en el norte, a la capital Tokio, a 200 km de distancia, en el centro de la isla de Honshu.





El terremoto provoc贸 deslizamientos de tierra, dej贸 alrededor de 120 heridos y abri贸 un doloroso caj贸n de recuerdos para el pa铆s insular: seg煤n la Agencia Meteorol贸gica de Jap贸n, el terremoto habr铆a sido un terremoto secundario, un desarrollo del terremoto que devast贸 la zona hace diez a帽os – por suerte , esta vez la historia no se repiti贸 como una tragedia.

En la casa de Shuzo Sasaki, de 58 a帽os, en el pueblo de Odaka, se rompieron las tejas y las tres torres de luz. Un susto, pero mucho menos que el temblor que puso patas arriba al mundo de miles de personas: el Gran Terremoto de Tohoku de 2011, como se recuerda.

A las 2:46 pm del 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9.1 sacudi贸 el archipi茅lago. Con epicentro en el mar a unos 70 km de la pen铆nsula de Oshika, fue el m谩s fuerte registrado en la historia de Jap贸n, seguido de intensos temblores provoc贸 un tsunami que avanz贸 sobre tres provincias: Iwate, Miyagi y Fukushima.

El tsunami inund贸 la planta de energ铆a nuclear de Fukushima Daiichi, donde tres de los seis reactores nucleares literalmente se derritieron y liberaron elementos radiactivos en el aire, el agua y la tierra. Esto, a su vez, provoc贸 el accidente nuclear m谩s grave desde Chernobyl, Ucrania, en 1986.

El terremoto y el tsunami dejaron m谩s de 18.000 muertos y desaparecidos. Despu茅s del accidente nuclear, un 谩rea de 1.150 kmdos tuvo que ser evacuado en la regi贸n, dejando a unas 100.000 personas sin hogar. En 2017, el gobierno liber贸 algunas 谩reas para el regreso de ex residentes.

Actualmente, el territorio de evacuaci贸n corresponde a 330 km.dos, pero 40.000 personas a煤n no pueden regresar a sus hogares. Seg煤n una encuesta reciente realizada por la Universidad Kwansei Gakuin y publicada en noviembre, el 65% de los que se fueron no tienen la intenci贸n de regresar.





Diez a帽os despu茅s, la triple tragedia todav铆a resuena en la provincia japonesa: el 谩rea est谩 pasando por un largo proceso de descontaminaci贸n que, en el mejor de los casos, podr铆a continuar durante otras tres d茅cadas, el tiempo estimado para eliminar todo el combustible nuclear restante en la planta y almacenar todo. el suelo t贸xico.

Junto a la casa de la familia de Sasaki se encuentra uno de los 105.000 puntos donde se almacenan bolsas de toneladas de tierra. En total, se estima que hay 16 millones de sacos en la prefectura de Fukushima, que est谩n siendo llevados a un campo designado por el gobierno como 芦谩rea de almacenamiento de suelo durante 30 a帽os禄; la expectativa es transportar a todos para el 2022 y dejarlo all铆. 2045, y luego analizar y determinar d贸nde almacenarlos nuevamente.

El destino de 250 millones de toneladas de agua contaminada tambi茅n es incierto. En octubre, un panel de expertos del gobierno japon茅s recomend贸 liberar alrededor de 1 mill贸n de toneladas al oc茅ano, donde se diluir铆an. La idea ha sido fuertemente criticada por los ambientalistas y est谩 archivada.

鈥淓l trabajo de descontaminaci贸n a煤n est谩 en progreso. Deber铆a durar otros cinco a帽os en 谩reas residenciales. La agricultura puede volver en diez a帽os. Pero la poblaci贸n y los negocios no volver谩n a nuestras ciudades como antes. La zona cercana a la planta quedar谩 severamente despoblada 鈥, dice Sasaki, director de Real Fukushima, una iniciativa del gobierno provincial que intenta revitalizar la zona afectada por el accidente nuclear.

Reconstrucci贸n

Conducir por las carreteras del distrito de Futaba, en las inmediaciones donde se encuentra la planta, es un viaje en el tiempo, tanto pasado como futuro.

El silencio en las carreteras solo se rompe con el ruido de camiones que transportan bolsas de tierra contaminada. Por un lado, donde sigue vigente la orden de evacuaci贸n, hay casas abandonadas. Por otro lado, delimitado por vallas met谩licas, se encuentran construcciones recientes, que fueron erigidas en proceso de revitalizaci贸n.

Una buena imagen del encuentro entre pasado, presente y futuro es el Museo Conmemorativo del Gran Terremoto en el este de Jap贸n, que se inaugur贸 en la ciudad de Futaba en septiembre. Es un edificio nuevo, moderno, con techos altos y grandes ventanales espejados, a pocos metros del mar. Un vistazo a un posible futuro para la revitalizaci贸n de la regi贸n.

En el interior de la instalaci贸n hay una serie de testimonios y diversos objetos relacionados con la cat谩strofe, como trajes antirradiaci贸n y relojes detenidos en el momento exacto del terremoto. Afuera, sin embargo, todav铆a hay escombros de autos destrozados por el tsunami y decenas de bolsas.

Seg煤n una encuesta de la agencia de noticias Kyodo, publicada en diciembre, el 30% de los residentes de Fukushima considera que la reconstrucci贸n es suficiente; es un promedio muy bajo, en comparaci贸n con las tasas de aprobaci贸n de las otras dos provincias afectadas por desastres naturales: 80% en Miyagi y 66% en Iwate.

A diferencia de ellos, Fukushima tambi茅n tuvo graves impactos por el desastre nuclear. Entre los residentes descontentos con la reconstrucci贸n que escuch贸 la encuesta, muchos lamentaron el hecho de que no pudieron regresar a sus antiguas ciudades debido a los riesgos de la radiaci贸n.

鈥淒espu茅s del accidente nuclear, los materiales radiactivos contaminaron el mar, las monta帽as, las ciudades. No se puede revertir simplemente. El desmantelamiento de la planta es un proceso peligroso y continuo y seguiremos teniendo preocupaciones durante mucho tiempo, incluida la eliminaci贸n del agua contaminada. Definitivamente no es seguro 鈥, dice Ayumi Iida, de 36 a帽os, portavoz de Tarachine – Mother鈥檚 Radiation Lab, una organizaci贸n civil sin fines de lucro dirigida por madres de Fukushima, que se enfoca en la salud f铆sica y psicol贸gica de los ni帽os en las ciudades afectadas.

En el laboratorio, miden la radiactividad de varios elementos, incluidos el agua y la tierra, todos los d铆as. 鈥淓l grado de contaminaci贸n var铆a de un objeto a otro. En algunos alimentos es indetectable; en otros, como hortalizas silvestres y setas de monta帽a, el nivel es muy alto 鈥, dice Iida, quien vive en la ciudad de Iwaki.

芦Seg煤n el informe de la Sociedad de Energ铆a At贸mica de Jap贸n de julio de 2020, se necesitar谩n 300 a帽os para acabar con la contaminaci贸n provocada por el accidente nuclear禄.

Futuro

Si bien muchos residentes prefirieron despedirse de Fukushima, otros decidieron mudarse all铆 despu茅s del desastre, para trabajar en los proyectos e iniciativas de reconstrucci贸n de la provincia.

Este fue el caso de Toshiyuki Takeuchi, de 64 a帽os, y Emiko Fujioka, de 55, quienes fueron all铆 y se reunieron como voluntarios para ayudar a los sobrevivientes en 2011. Al final del grupo de trabajo de Janic (Centro de Cooperaci贸n Internacional de Jap贸n), un n煤cleo coordinado de Tokio en 2014, decidieron quedarse, se casaron y desde entonces han vivido juntos en la capital provincial, que tambi茅n se llama Fukushima.

芦Hoy en d铆a, Fukushima no es 100% seguro ni 100% peligroso禄, dice Takeuchi, quien actualmente dirige Fukuden – Fukushima Beacon for Global Citizens Network, una peque帽a organizaci贸n no gubernamental especialmente dedicada a discutir la energ铆a nuclear y el destino de las personas sin hogar. 2011.

鈥淗ay ‘puntos calientes’, puntos peligrosos que concentran altos niveles de radiaci贸n en las monta帽as y bosques alrededor de la planta. No est谩 permitido quedarse all铆 por horas, solo rev铆salos 鈥.

Para Fujioka, es necesario recordar a los miles de evacuados, que tuvieron que dejar sus hogares y, hasta ahora, enfrentan dificultades familiares y econ贸micas, principalmente en la pandemia. 鈥淓l tiempo pasa y muchos se olvidan. La informaci贸n, el apoyo psicol贸gico y la asistencia social son fundamentales 鈥, subraya. 鈥淔ukushima nunca volver谩 a ser el mismo. Tampoco la gente 芦.

La canadiense Youki Wiens, de 35 a帽os, se mud贸 de Vancouver a la ciudad de Fukushima en 2018. Coordinadora de relaciones internacionales y responsable del proyecto Fukushima Today, viaja por las ciudades afectadas y publica publicaciones, en ingl茅s y franc茅s, para difundir la situaci贸n. .Proceso de revitalizaci贸n a nivel mundial, con el fin de 鈥渕ostrar los encantos鈥 y 鈥渃ambiar visiones sesgadas, rumores negativos y malentendidos sobre la provincia鈥, seg煤n ella.

Wiens es m谩s optimista sobre el futuro, esperando que muchos puedan regresar a casa 芦alg煤n d铆a禄. 芦Durante los pr贸ximos diez a帽os, espero que Fukushima no solo pueda volver a ser lo que era antes, sino que se convierta en un lugar a煤n mejor que antes禄.

Fukushima fue elegido como punto de partida para la antorcha ol铆mpica, que se espera que atraviese las 47 provincias desde el 25 de marzo hasta Tokio 2020. Bajo el lema 鈥渓a esperanza ilumina nuestro camino鈥, la antorcha simbolizar铆a una 鈥渓uz al final del t煤nel鈥 en el mundo pospand茅mico, pero a煤n existen dudas sobre si el relevo tradicional realmente suceder谩. Ni Fukushima se ha reconstruido por completo ni ha terminado la pandemia de Covid-19, pero la esperanza es, despu茅s de todo, el 煤ltimo refugio.

‘Fukushima merece ser visitada’

Shuzo Sasaki, 58, residente de Odaka (a 10 millas de la planta nuclear)

Despu茅s del terremoto, trabaj茅 durante un a帽o como subdirector de la sede provincial de emergencias. Entre 2012 y 2016, fui director de la divisi贸n de energ铆a, para desarrollar alternativas de energ铆a renovable. Entre 2017 y 2018 trabaj茅 en la unidad de revitalizaci贸n de los alrededores de la central nuclear. Fue en este momento que desarroll茅 Real Fukushima.

Fukushima merece ser visitado. La experiencia de la provincia con terremoto, tsunami, accidente nuclear y, como resultado, la salida de los habitantes fue realmente severa, fren茅tica, complicada. Es 煤nico. Quienes trabajan con energ铆a nuclear podr铆an aprender de esta experiencia.

En Jap贸n, sin embargo, muchos administran Fukushima con fines pol铆ticos: cualquiera que se oponga a la energ铆a nuclear parece estar esperando m谩s tragedias aqu铆; por otro lado, los forasteros tienden a ver la provincia como un lugar neutral sin intenci贸n pol铆tica. Ninguno ve a Fukushima como es. Para m铆, es el hogar de mi familia, que ha estado aqu铆 desde 1523. Preservar nuestro pueblo es la misi贸n de nuestra familia.

Dado que mi padre fue director del consejo de Odaka durante 12 a帽os, muchas personas vinieron a nuestra casa para discutir c贸mo mejorar la aldea. Pensar en c贸mo mejorar la regi贸n es algo que ha marcado mi mente toda mi vida. La revitalizaci贸n no es f谩cil ahora, es casi una carga, pero no puedo rendirme. Quiero recopilar datos sobre la triple tragedia y los esfuerzos de reconstrucci贸n. Quiero preservar algunas 谩reas y edificios cercanos a la planta, para que, en el futuro, se conviertan en lugares para visitar y aprender de lo que sucedi贸 en el pasado.

‘Vine a vivir aqu铆 7 a帽os despu茅s del accidente’

Youki Wiens, 25, residente de Fukushima (capital, a unos 90 km de la planta)

Todav铆a estaba en la escuela secundaria en Canad谩 cuando ocurri贸 el desastre, pero pronto quise ayudar. En ese momento, organic茅 una campa帽a de recaudaci贸n de fondos en mi escuela para enviarlo all铆. Siete a帽os despu茅s de esa experiencia, vine a trabajar a Fukushima, donde vivo desde hace m谩s de dos a帽os.

Para m铆, es un segundo hogar. La gente es realmente c谩lida y amigable. Son fuertes, resistentes y muy orgullosos de sus lugares de origen. Quiero seguir contribuyendo y ayud谩ndolos, difundiendo lo que aqu铆 se hace a todo el mundo. Trabajando aqu铆, vi todos los esfuerzos que se hicieron para revitalizar la provincia.

Actualmente, est谩n implementando varios proyectos, como tecnolog铆as en el Instituto de Energ铆a Renovable y experimentos avanzados en el campo de pruebas de robots de Fukushima, iniciativas que tendr谩n un impacto en la sociedad futura de Fukushima.

Hay muchos inmigrantes de esa provincia en Brasil. Espero que alg煤n d铆a puedan visitar la zona y ver por s铆 mismos el progreso que se est谩 haciendo.

‘Me preocupa que mis hijos se mantengan sanos en el futuro’

Ayumi Iida, 36, de Iwaki (a 50 km de la planta)

Cuando ocurri贸 el accidente, yo ten铆a 6 meses de embarazo y mi hijo mayor ten铆a 1 a帽o. Mi casa no result贸 gravemente da帽ada por el tsunami, pero pas茅 d铆as angustiado por la prolongada falta de agua y la contaminaci贸n provocada por el accidente nuclear.

Estaba preocupado por la radiactividad, pero sin agua, ni siquiera pod铆a darle leche a mi hijo.

Las r茅plicas del terremoto y la situaci贸n incierta de la planta fueron demasiado estresantes. El estr茅s ya es enemigo del embarazo, pero ahora, cuando recuerdo lo que pas贸, s茅 que fue una situaci贸n muy, muy grave.

Afortunadamente, mi hijo mayor y mi hija est谩n bien, pero me preocupa que se mantengan saludables en el futuro. Es muy dif铆cil vivir con el hecho de que no podemos ver ni sentir la radiaci贸n. Por eso es importante medir para intentar visualizar la radiaci贸n invisible.

Nosotros y los ni帽os que vamos a vivir aqu铆 en el futuro tendremos que enfrentar esta contaminaci贸n durante mucho tiempo. Hay muchas plantas de energ铆a nuclear en todo el mundo. Y no hay garant铆a de que no causen accidentes.

A diferencia de los terremotos y tsunamis, el da帽o causado por ellos puede durar cientos de a帽os. 驴Qu茅 debemos dejar para nuestros hijos? Nada negativo, me imagino. Entonces debemos hacer lo que podamos ahora, pensando en el futuro dentro de 100 o 200 a帽os.

‘Ojal谩 la gente pudiera volver a su vida normal’

Toshiyuki Takeuchi, 64, de Fukushima (capital, a unos 90 km de la planta)

Para la gente de Fukushima, especialmente la de la zona costera, desear铆a que alg煤n d铆a pudieran volver a la vida normal que viv铆an hace 10 a帽os. Espero que los evacuados puedan recibir una asistencia social adecuada y puedan adaptarse a la vida actual donde se han asentado.

Este evento cambi贸 la vida de muchas personas en Jap贸n, incluy茅ndome a m铆. Antes que 茅l, nunca pens茅 en vivir en Fukushima.

El desastre contamin贸 una vasta 谩rea del este de Jap贸n y destruy贸 una gran cantidad de vidas en Jap贸n, lo que me hizo reconfirmar el riesgo nuclear y reforzar mis ideas contra la pol铆tica de energ铆a nuclear del gobierno japon茅s. Tambi茅n me mostr贸 lo inmaduro y subdesarrollado que es el sistema pol铆tico japon茅s.

Es un pa铆s rico, pero el sistema no fue lo suficientemente bueno para enfrentar el desastre, ni para enfrentar el proceso de reconstrucci贸n. Es necesario escuchar a la gente corriente, a los ciudadanos.

El proceso no promovi贸 la participaci贸n de los afectados y los evacuados dentro y fuera de la provincia en la formulaci贸n de pol铆ticas, ni respet贸 la forma deliberativa y democr谩tica de llegar a un acuerdo, como lo recomiendan las comunidades internacionales desde hace d茅cadas.

Para entender qu茅 es Fukushima, tienes que visitar y ver gente, escuchar sus historias. Fukushima tiene muchas monta帽as, lagos, aguas termales. Tiene naturaleza. Y tiene historia, un estilo de vida tradicional japon茅s que no se encuentra en metr贸polis como Tokio. Despu茅s de la pandemia de Covid-19, todos son siempre bienvenidos.

‘Nos sacaron apresuradamente de all铆, nos convertimos en refugiados’

Ayako Oga, 48 a帽os, residente de Nogami (a 7,5 km de la planta)

Mi casa est谩 a 7,5 km de la central nuclear de Fukushima Daiichi. Es el 谩rea de Nogami, en la ciudad de Okuma, en el distrito de Futaba. La zona fue evacuada por estar contaminada por radiaci贸n. Seis meses despu茅s del accidente, el nivel de radiaci贸n era 300 veces m谩s alto de lo normal.

Nueve a帽os despu茅s, sigue siendo 50 veces mayor. Hasta el d铆a de hoy, no podemos volver atr谩s, la zona se considera 芦de dif铆cil retorno禄. Nos sacaron apresuradamente de all铆, nos fuimos con la ropa puesta.

Nos hemos asentado en otras ciudades y provincias, nos hemos dispersado en Jap贸n, nos hemos convertido en refugiados.

A pesar de que ahora vivo en otra ciudad, en Niigata, todav铆a sigo lo que sucede en Fukushima. Espero que las personas reciban suficiente apoyo del gobierno, puedan expresarse libremente sobre los impactos del accidente nuclear y compartir sus experiencias para la pr贸xima generaci贸n. Fukushima, para m铆, es mi patria, es parte de mi identidad, es parte de m铆.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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