Diario de un refugiado: lea el cuaderno traducido completo





LA hoja pidi贸 al venezolano Francis Salazar, de 41 a帽os, que escribiera un diario durante un mes contando su experiencia como refugiada en Brasil. Lea la traducci贸n completa.





Introducci贸nSomos un negocio operado y de propiedad familiar.

Me presento, querido diario, con una foto m铆a, que me hace pensar en los caminos que dejamos y hacia d贸nde vamos. Mi nombre es Francis Irina Salazar Ar茅valo, soy venezolana, madre, hija, profesional y so帽adora. Decid铆 escribir inspirado en algo que le铆: 鈥淒ime sin miedo c贸mo pasaste por este paso, podr铆a ser una gu铆a que alguien est谩 buscando鈥.


Les presento mi coraz贸n en una foto: mi abuela, mis padres y mis dos hijos. Son un conjunto de mis grandes amores, que me conmueven todos los d铆as.


Soy venezolano y esta es la bandera bajo la que crec铆. Me ense帽aron que el amarillo representa la riqueza de la naci贸n, el azul es de los mares, r铆os y lagos, mientras que el rojo es de la sangre de los h茅roes del pa铆s para conquistar la libertad, y las estrellas representan los ocho estados m谩s representativos. Hoy es mi pa铆s como esta foto: fracturado.


Ahora estoy bajo la auriverde, que representa al gigante latinoamericano. Lo que m谩s me llam贸 la atenci贸n es lo que est谩 escrito en 茅l, ORDEN Y PROGRESO. Investigu茅 en internet y dice que es un lema de Augusto Comte: 鈥淎mar por principio, orden por base, progreso por fin鈥. Me encant贸, eso es lo que necesito.


31 de agosto de 2020





Hola, a menudo me preguntaban cosas como: 驴por qu茅 emigraste? 驴Por qu茅 a Brasil? 驴Qu茅 sentiste cuando llegaste? 驴D贸nde est谩 tu familia? 驴Tiene hijos? 驴C贸mo te sientes en Brasil? Hoy he decidido dar respuesta a algunas de las muchas inquietudes, pero desde mi punto de vista, como me veo a m铆 mismo. Soy una mujer venezolana, migrante, madre soltera, jefa de casa, con un coraz贸n entre dos pa铆ses. Describir en l铆neas c贸mo y por qu茅 se emigra no es f谩cil. Todos tenemos miles de razones v谩lidas. Migrar es un derecho, el 煤nico com煤n a todos es que no lo hacemos por gusto, es por necesidad. En mi caso, la necesidad de poder mantener a mi familia hizo que me partiera el coraz贸n. Dejo lo que m谩s amo para poder guardarlo.

Explicar茅 mejor el anterior. Soy madre soltera de dos hermosos hijos, Jorge, de 12 a帽os, y Emily, de 4. Pero mi familia no se limita a ellos. Soy el apoyo de mis padres. Mi madre, de 64 a帽os, cuida de mi abuela, que tiene 93 a帽os, y mi padre, de 71, que padece c谩ncer de pr贸stata.

Ser la hija de mi madre es mi mayor orgullo. Tan peque帽a en tama帽o y extremadamente delgada, me mostr贸 con sus acciones que no importa lo que sienta su cuerpo, mente y esp铆ritu, ellos deciden. Sin duda es el m谩s fuerte de la familia. Mi hermano menor tambi茅n vive con mis padres y ha asumido el papel de padre de mis hijos. Mi hermano mayor vive en otra ciudad y viajar es casi imposible en un pa铆s sin gasolina.

Nunca hab铆a salido de mi pa铆s. Nunca sent铆 la necesidad de una aventura como esta. Pero lleg贸 el d铆a. Resist铆 tanto como pude. Siempre hay un hecho que nos marca y nos echa fuera. En mi caso, fue el d铆a en que mi hija se enferm贸. Ella acababa de cumplir dos a帽os. Tuvo fiebre toda la noche. Por la ma帽ana envi茅 a Jorge a la escuela y fui al m茅dico con ella. Se hab铆a enfermado de la garganta.

Sal铆 de la oficina buscando la medicina con ella en mis brazos y termin茅 llorando juntas por el malestar. Yo, por impotencia. La fiebre no cedi贸. Despu茅s de caminar m谩s de dos horas en una ciudad donde el sol es duro y no existe el transporte p煤blico, en la 煤nica farmacia donde encontr茅 el medicamento, el dinero que ten铆a no me alcanzaba para comprarlo. Gracias a Dios se me acerc贸 una persona, me indic贸 una farmacia antigua donde algunos medicamentos ten铆an un precio antiguo. Casi grito cuando lo hice.

Regres茅 a casa y cuando llegu茅 casi me desmay茅. Y fue all铆 donde record茅 que no hab铆a comido nada en todo el d铆a. Parece extra帽o lo importante que se superan las cosas cuando alguien m谩s nos preocupa.

Ella se recuper贸, pero mi coraz贸n se rompi贸 ese d铆a. Compr茅 el medicamento para la presi贸n arterial de mi padre todos los meses y no pude hacerlo ese mes. Gast茅 lo que ten铆a para mejorar a mi hija. Ese d铆a llor茅 en el ba帽o. No pod铆a dejar que mis hijos me vieran as铆. Llor茅 de desamparo, de tristeza, de frustraci贸n. No es justo, no deber铆a tener que elegir entre dos seres que amo. Debo poder cuidar de todos, es el 煤nico que quiero.

Cuando logr茅 calmarme, lleg贸 la respuesta. Si realmente los amas, debes salir y luchar por ellos. Y en este pa铆s, bajo ese r茅gimen, no puedo hacer eso.

Tom茅 la decisi贸n m谩s dif铆cil de mi vida. Debo salir del pa铆s, migrar. Ahora, la pregunta: 驴ad贸nde ir? Ten铆a dos opciones: Colombia, con quien compartimos lengua y cultura, pero desde que viv铆 son casi dos d铆as de caminata y mucho dinero, que no ten铆a. Por otro lado estaba Brasil, el gigante de Am茅rica Latina, con un idioma diferente, pero m谩s cercano a casa.

La respuesta vino sola con los d铆as. Un amigo coment贸 que estaba haciendo viajes a la frontera con Brasil y que pod铆a llevarme. Esto determin贸 mi camino. Pero las preguntas siguen surgiendo cuando decide migrar.

Al d铆a siguiente me hice un autoan谩lisis: 驴qui茅n soy yo como profesional? 驴En qu茅 podr铆a trabajar fuera de mi pa铆s? Me gradu茅 como abogado y administrador. Me enamor茅 de mi carrera desde el primer d铆a. Ser abogado es mi pasi贸n y eso lo confirm茅 a los 21 a帽os, cuando obtuve mi t铆tulo. Con el tiempo tuve otros trabajos como locutor de radio, gestionando empresas. Cuento con una amplia experiencia profesional en Venezuela, pero 驴de qu茅 sirve en otro pa铆s? Olvidar qui茅n soy y reinventarme de nuevo fue lo 煤nico que se me ocurri贸 y que ha funcionado hasta ahora. Mucha gente me pregunta sobre la revalidaci贸n de t铆tulos, pero por ahora es solo un sue帽o. Los gastos y tr谩mites, mientras trabajas para mantener a tus hijos en un pa铆s dictatorial y cubrir tus gastos en el exterior, no son tan sencillos.

Muchas de las respuestas a todo lo anterior las obtienes en Google, pero hay una decisi贸n que dejas en 煤ltimo lugar porque es la que no quieres tomar, la que evitas durante mucho tiempo, esperando que alguien m谩s te d茅 la respuesta, porque es la que m谩s duele: 驴a qui茅n debo dejar atr谩s? 驴Y a qui茅n me llevo?

Mis hijos son mi mayor raz贸n para salir, pero no s茅 a d贸nde voy ni qu茅 puedo encontrar. Su seguridad es mi prioridad. Mis padres, por otro lado, no estaban en condiciones de irse en este momento. Mi abuela de 93 a帽os ni siquiera sale de casa, y mucho menos del pa铆s. Mi madre cuida a mi abuela, mi padre adora a mi madre y nunca la dejar铆a sola. Siempre han demostrado con hechos que el amor existe y que el matrimonio es una promesa que se puede cumplir con placer cuando se ama. Estar con alguien en los buenos y malos momentos, en la salud y en la enfermedad, es un privilegio cuando el amor es sincero. Entonces decid铆 emprender esta aventura solo.


Se tienen el uno al otro y eso me alivia un poco.


1 de septiembre de 2020

Lleg贸 el 28 de julio de 2018. S茅 que no deber铆a llorar delante de nadie. Debo continuar con el coraz贸n y el alma quebrantados. Criar a mis hijos, verlos crecer, cuidar a mis padres como lo hicieron conmigo es ahora un sue帽o. Ya no es lo que quiero, sino lo que debo hacer. Tu bienestar es mi responsabilidad, depende de m铆. Durante d铆as siento que me pesan las piernas y me cuesta respirar. Tengo un nudo en la garganta. Mi mam谩 mira hacia otro lado y mi pap谩 mira al suelo cuando me ve. S茅 que hacen esto para no llorar. Pap谩 se me acerca y me pide perd贸n por no poder darme m谩s, quiere seguir cuid谩ndome como si fuera una ni帽a.

Pap谩, ahora es mi turno de cuidarte. Me diste la vida y el ser humano que soy te lo debe. Y hoy sellamos un pacto. Cuida de mis hijos y te enviar茅 dinero para todos tus gastos. S茅 que temen por mi seguridad. Me temo que no los volver茅 a ver. Mis hijos estar谩n a salvo a tu lado y tendr谩s una raz贸n para vivir.

Mis hijos sienten la tensi贸n en la casa, pero no pueden asimilar lo que pasa. Jorge solo tiene diez a帽os, y lo veo como mi sol, naci贸 cuando me sent铆 m谩s fuerte. Y Emily, de solo dos a帽os, es mi luna. Lleg贸 a iluminar mis noches m谩s oscuras. Creen que mam谩 volver谩 pronto, todav铆a no entienden muy bien lo que pasa. Solo espero que alg煤n d铆a puedan perdonarme por alejarme. No quer铆a despedirme de amigos u otros miembros de la familia, no puedo soportarlo tanto.

Finalmente llegu茅 a la frontera. Pas茅 tres d铆as entrando y saliendo mientras hac铆a mi documentaci贸n. Entr茅 a un refugio donde solo hab铆a mujeres. Desde lo poco que habl茅 del idioma, les hice entender que ten铆a que ir a otra parte. Me apoyaron y me pusieron en contacto para viajar al interior de Brasil. Recuerdo muchas de las palabras de una persona de la ONU: si te mueves, yo me muevo. No podemos hacer todo por los que no hacen nada. Sus palabras fueron decisivas para m铆. En una semana entregu茅 toda mi documentaci贸n.

Despu茅s de tres semanas en Boa Vista, comenz贸 otra etapa de mi viaje. Nadie elige a d贸nde ir cuando ingresa a la Operaci贸n Bienvenida. Estudian el perfil de cada persona y los dirigen a alg煤n estado de Brasil. Eligieron S茫o Paulo por m铆 y ah铆 comienza otra parte de mi historia.


2 de septiembre de 2020

Hay reglas para vivir en sociedad, con la familia y m谩s cuando vives en un refugio. Para hacernos una idea de c贸mo es, tenemos que pensar en colocar en una casa de varias habitaciones, pero con zonas comunes y un mismo horario de comida y ocio, m谩s de 50 personas con distintos idiomas, culturas y opiniones. De hecho, creo que es la f贸rmula perfecta para el caos. Pero incluso si no lo cree, no es as铆.

En todos los albergues donde tuve la oportunidad de estar, encontr茅 algo en com煤n entre quienes los administran: una gran sensibilidad humana y amor por los dem谩s. Mi primer refugio, Miss茫o Paz, un refugio que con el tiempo se ha convertido en algo m谩s que un refugio, es un espacio que siento como mi hogar, donde cada muro cuenta una historia, donde escuchar tantas voces en diferentes idiomas se convirti贸 en m煤sica para mi. o铆dos y paz para mi alma, porque soy uno de ellos.

Mido 1,58 m de altura y pesaba 45 kilos al llegar. Todos pensaron que estaba muy enfermo. 驴C贸mo puedo explicarles que la falta de comida, el estr茅s y no una enfermedad causaron mi delgadez?

La comida que realmente necesitaba vino del padre Paolo Parise, quien con palabras de aliento y esperanza fortaleci贸 mi esp铆ritu. Por otro lado, Francisco, el cuidador m谩s viejo de Misi贸n Paz, con sus juegos y bromas, logr贸 hacerme sonre铆r, y con un abrazo me dijo: tranquilo ni帽a, estar谩s bien. Y eso hizo feliz a mi alma. Mientras tanto, Marzia, amada por unos y odiada por otros, pero respetada por todos, como madre protectora, me oblig贸 a seguir adelante, a usarme, porque cre铆a en m铆 cuando ni yo misma pod铆a hacerlo. A ellos mi eterna gratitud. S茅 que tienes un lugar en el cielo.


Este es el patio de la Misi贸n Paz, donde tantos llegaron fr谩giles y tristes y se fueron fortalecidos y con esperanza.


Esta imagen es uno de los muros de la Misi贸n de Paz y es la que siento que m谩s nos representa como migrantes. Caminamos hacia adelante, no miramos atr谩s, nos llevamos poco y nuestras ra铆ces nos acompa帽an a donde vayamos.


4 de septiembre de 2020

Vengo de un peque帽o pueblo de Venezuela, Pariaguan, la tierra de los sue帽os, donde las familias han vivido durante generaciones, los vecinos se vuelven parientes y casi todos conocemos o tenemos un v铆nculo con otras personas. Cuando te encuentras con alguien all铆, la pregunta obligatoria es: 驴de qu茅 familia eres? Porque tu apellido te representa, las generaciones anteriores hablan por ti, te guste o no.

En S茫o Paulo, todo eso no existe. Este enlace no aparece en ninguna parte. La 煤nica certeza en S茫o Paulo es que nadie es 100% de aqu铆. Cuando me informaron que S茫o Paulo fue elegido como mi destino, los que me conocieron en Boa Vista me miraron como si fuera una estrella de rock, y no entend铆 en ese momento por qu茅. Es una metr贸poli, es la m谩s grande de Brasil y Brasil ya es grande. Es una ciudad de contrastes que vibra sola, que tiene una energ铆a que te atrapa. Vivir entre tanta diversidad cultural, el acceso a la tecnolog铆a, las oportunidades de vida para poder reinventarse en cada momento es una experiencia 煤nica. Muchos dicen que es tan especial que puedes tener hasta cuatro temporadas en un d铆a y yo lo creo.

Pero lo m谩s importante para m铆 es el respeto. En mi pa铆s, aunque no lo parezca, la homofobia existe y es algo que est谩 muy arraigado en nuestra cultura y que me averg眉enza. Me doli贸 ver c贸mo los amigos eran maltratados e incluso humillados con solo decir que sienten el amor de manera diferente. En esos momentos record茅 las ense帽anzas de mis padres sobre el amor de pareja. Me lo explicaron con mi punto d茅bil, la comida. Me dijeron que el amor es como la comida, que nunca ser谩 bueno comer algo que no te gusta y, lo que es peor, por obligaci贸n. Asimismo, no puedes estar con alguien a quien no amas, y menos por obligaci贸n. El amor es libertad y en S茫o Paulo todos son libres de amarse a s铆 mismos.


La catedral de la Pra莽a da S茅 es sin duda la m谩s representativa del centro de S茫o Paulo. Desde cualquier 谩ngulo, lo que ves es especial.


5 de septiembre de 2020

Conseguir un trabajo estable que me permita pagar por mi familia y la m铆a es mi mayor desaf铆o. Cuando me fui, solo traje una maleta con algo de ropa y mi documentaci贸n. Todo lo que obtengo m谩s all谩 de eso ya es una ganancia. Trabajar es un alivio, es el objetivo de tanto sacrificio personal, poder mantener a mis hijos, a mis padres, es una presi贸n que nunca se puede quitar.

Mi primera oportunidad laboral en S茫o Paulo fue gracias a la ONG Estou Refugiado, a quien llamo mis 谩ngeles en Brasil. Son un equipo de oro, estudian cada caso, lo hacen 煤nico y se preocupan por encontrar trabajos adecuados para cada persona. Tienes que ser feliz con lo que haces o nunca lo har谩s bien. Estas palabras las escuch茅 en sus talleres y se quedaron en mi coraz贸n. Hoy me incorpor茅 al equipo y trabajo como voluntario. Creo en lo que hacen, s茅 que pueden cambiar la vida de las personas.

Pero no fue mi 煤nico trabajo en Brasil. En resumen, trabaj茅 como servicio de limpieza en una finca, como disertante, como asistente de cocina, asistente comercial, pero el trabajo que m谩s me impact贸 a nivel personal fue cuando tuve la oportunidad de ser analista educativo junior en el Museo de la Migraci贸n de S茫o Paulo. , ubicado en Mooca. La gente que trabaja all铆 est谩 muy involucrada con el proyecto cultural. Son creativos, din谩micos y muy cuidados. Son capaces de mostrar la historia de la migraci贸n de forma humana y real.


En ese momento, debido a la pandemia, no ten铆a un trabajo fijo. Sigo como voluntario en la ONG Soy Refugiado, apoyando a otros migrantes, y en la Misi贸n Paz los s谩bados transmito un programa de radio llamado Voces de Venezuela, donde se le da voz a mis pensamientos y donde mi querido amigo Miguel Ahumada fomenta mi creatividad y te anima a seguir adelante.


Aunque el idioma sigue siendo una barrera, porque mi acento me denuncia y grita que no soy brasile帽o, sigo practicando, estudiando, leyendo y escribiendo. Estoy decidido a hacer que me entiendan. Depende de que pueda mantener a mi familia. Fui demasiado lejos para detenerme por unas palabras. Mi curr铆culum est谩 listo y mi 谩nimo est谩 alto. Aqu铆 voy, S茫o Paulo, voy por ti.


7 de septiembre de 2020

Hoy fue un d铆a maravilloso. Luego de tanta incertidumbre y d铆as de encierro, luego de casi un a帽o de lucha, pude, gracias a un primo en Venezuela, comprarme un tel茅fono que nos permite hacer videollamadas. Pude ver a mis padres, mis hijos y mi hermano. Nos quedamos en el tel茅fono como si pudi茅ramos entrar y abrazarnos. Fue dif铆cil, pero lo logr茅, y lo mejor, logr茅 no llorar frente a ellos. Cuando termin茅 la llamada, segu铆 pensando en cu谩nto quiero decir y cu谩nto debo callar.

Una videollamada, que para muchos es algo tan com煤n y sencillo en aquellos tiempos, para m铆 fue el mayor de mis logros este a帽o. Los vi, los vi en vivo y ellos me vieron. Mi coraz贸n todav铆a da un salto. Hoy es un d铆a de fiesta en mi coraz贸n.


9 de septiembre de 2020

El 9 de septiembre de 1979, un domingo a la 1 am, nac铆. Mi madre me env铆a un mensaje de voz el d铆a antes del 9/9/2020 y me recuerda que ser谩 mi cumplea帽os y llega el d铆a.

Hoy, 9 de septiembre de 2020, mi茅rcoles, cumple 41 a帽os. Esta cita me ha estado atormentando durante d铆as, haci茅ndome ir y venir en mis pensamientos a cada momento. Recuerdo que a los 28 a帽os naci贸 mi primer hijo, Jorge Alejandro. Luego, a los 36, Emily Valentina lleg贸 a mi vida. A los 38, dej茅 mi pa铆s. Parecen n煤meros cuando los contamos as铆, pero involucran muchas emociones. Y a pesar de haber recibido muchas felicitaciones y abrazos de amistades que creen en mi camino, el 煤nico Abrazo que desear铆a saber no tendr茅, el de mis hijos. Han pasado dos a帽os con los brazos vac铆os y las l谩grimas no dejan de salir cuando pienso en ellas.

En la estaci贸n de Pinheiros hay una exhibici贸n de im谩genes que me impactaron porque yo era una de esas mujeres. Amamantaba a mis hijos y amaba ese sentimiento. Acariciar tu cabello entre mis brazos es un momento 煤nico, ah铆 sent铆 que existen los milagros. Me enviaron un video y parec铆a que quer铆an subirse a la c谩mara. sus ojos brillaron cuando me dio este regalo. Mi coraz贸n se aceler贸 cuando los vi. No recuerdo cu谩ntas veces he repetido este video. Y mi mam谩, mi peque帽a, tambi茅n me cant贸 hoy. Su voz se quebr贸 cuando lo hizo. Yo tambi茅n lloro, mam谩, cuando te recuerdo. Tambi茅n necesito tu abrazo, sigo siendo tu chica.


10 de septiembre de 2020

Durante una conversaci贸n con mi madre, toco un tema que dej茅 de lado durante mucho tiempo: mi vida personal. Para entender esto un poco, resumir茅 esta parte. Llegu茅 a Brasil solo. Me hab铆a separado del padre de mis hijos estando en Venezuela, 茅l decidi贸 viajar y yo, quedarme. Despu茅s de dos a帽os de diferencia, acordamos en S茫o Paulo e intentamos reconstruir lo que una vez tuvimos, pero no funcion贸. Migrar cambia la forma de ver la vida y afrontar el mundo. Vivir en pareja ya es un desaf铆o, si no tienes los mismos objetivos, la ruptura es inevitable. De todos modos, segu铆 mi propio camino y, a pesar de haber tenido varias propuestas, no he aceptado ninguna hasta ahora.

Lleg贸 alguien que poco a poco ha ido entrando en mi vida diaria, con conexiones, atenciones y sobre todo mucha paciencia. He rechazado sus invitaciones y atenciones varias veces. Hoy habl茅 de esto con mi madre y, para mi sorpresa, ella me pregunt贸: 驴Por qu茅 haces esto? Y en realidad no pude responder, porque no lo s茅. Me dijo que no debo olvidar que sigo siendo mujer, que no todo se trata de trabajar, me recuerda que mis hijos crecer谩n y se ir谩n, es la ley de la vida, que debo pensar en m铆 misma, tener una pareja de por vida. Es muy rom谩ntica y, aunque me gustar铆a ver cosas como ella, no puedo.

No s茅 c贸mo explicarle lo que siento por este hombre. Es de ascendencia japonesa, nacido en Brasil y baila tango en un gimnasio. Yo, en cambio, soy venezolano. Mi abuela materna es ind铆gena, todo eso deja marcas en nuestra personalidad. Un amigo en com煤n, al vernos juntos, coment贸: Eres el ejemplo perfecto de lo que es la globalizaci贸n. Y fue algo que me hizo reflexionar.

Entonces, para organizar mis ideas y sentimientos, decid铆 enumerar mis preocupaciones.

1) 脡l es brasile帽o, yo soy venezolano. El idioma y la cultura son una barrera, pero a煤n me gusta su compa帽铆a y puedo entender sus gestos y miradas.

2) No s茅 c贸mo comportarme en una cita. No he salido con nadie en a帽os y me aterroriza ser rid铆culo. Pero 茅l, por alguna extra帽a raz贸n, me hace sentir tranquilo y seguro.

3) Pesaba 45 kilos cuando cruc茅 la frontera entre Venezuela y Brasil. Despu茅s de dos a帽os, peso 64 kilos. Gan茅 19 kilos y me distribu铆 muy mal. Me hace sentir inseguro con mi cuerpo. Explica que somos hombre y mujer y que me olvido de todo lo dem谩s, que quiero algo m谩s que sexo.

4) Y llego a la palabra con S, sexo. 驴C贸mo saber cu谩ndo es el momento adecuado? No quiero parecer loca, no he tenido sexo en mucho tiempo y nunca imagin茅 estar en una situaci贸n como esta. Me dice que el sexo es solo una consecuencia cuando todo en la pareja va bien. No lo hab铆a visto as铆. 脡l tiene 45 a帽os, yo 41. Ya no somos ni帽os y s茅 que tiene raz贸n.

En esta llamada de hoy, mi madre cambi贸 de voz cuando le dije: Hija, haces todo por los dem谩s. Hazme un favor y cuida de ti.

A veces necesitamos palabras como esas para reaccionar. Quiero sentir y creo que eres la persona para m铆. Estoy listo. Vemos lo que pasa …


11 de septiembre de 2020

Hago trabajo voluntario en dos organizaciones en Brasil. El primero es como locutor en una radio web, los s谩bados a las 11 am. El programa se llama Voces de Venezuela, est谩 en espa帽ol, lo que me hace sentir muy c贸modo. Los temas son variados. Los busco que sean un contenido educativo y de apoyo positivo. Nunca se sabe cu谩ndo una palabra de apoyo cambiar谩 la vida de otra persona para mejor.

El otro es con la ONG I’m Refugee. Es un trabajo voluntario donde puedo apoyar a otros migrantes con informaci贸n, traducciones, orientaci贸n. Debido a la pandemia, realizo entrevistas telef贸nicas, creando un curr铆culum en nuestro sitio web www.somamos.net.br. All铆 tenemos una base de datos, buscamos oportunidades laborales para cada uno seg煤n su perfil. Tenemos reuniones virtuales todas las semanas. En la reuni贸n de hoy me ofrecieron la oportunidad de ser miembro del consejo asesor, quieren que participe activamente en la ONG. Me sent铆 orgulloso, no esperaba un reconocimiento como ese. Gracias.

Meses antes de la cuarentena entr茅 en un proyecto con la ONG, que consiste en viajar a Boa Vista por tres meses, registrar los curr铆culums de mis hermanos venezolanos que viven all铆 y as铆 ayudarlos a salir de Boa Vista, pero con trabajo, que Me parece un proyecto maravilloso, este proyecto se retom贸 y me ofrecieron la oportunidad de liderarlo desde all铆. La sola idea me conmueve, s茅 que puedo hacerlo.

Pero aqu铆 viene el 芦pero禄. Acept茅 entablar una relaci贸n y siento que estoy construyendo algo hermoso aqu铆 en S茫o Paulo. Tengo a alguien esper谩ndome y a quien espero con ansias. Mudarse a otra ciudad, empezar de cero, dejar todo atr谩s de nuevo es un pensamiento que me asfixia. S茅 que como migrante, el cambio es una constante en mi vida. A煤n no he decidido qu茅 hacer. Se necesita mucha fuerza para empezar de nuevo y no s茅 si tengo esa fuerza;


13 de septiembre de 2020

Estando en Venezuela me gradu茅 como abogado en 2001 y como administrador en 2005. En 2015 inici茅 un posgrado en ciencias penales y criminales, que no termin茅 por un accidente que me impidi贸 caminar durante varios meses y me mantuvo entrando y saliendo. quir贸fanos por un tiempo. Solo necesitaba entregar mi tesis para terminar este posgrado.

Desde que comenc茅 a trabajar en mi campo, me enamor茅 de mi carrera. Me gusta ser productivo. A los 30 a帽os tuvo un hijo, trabaj贸 como asesora legal de una empresa constructora, gerente de lavander铆a y gerente de estaci贸n de radio. Ten铆a tres trabajos. Eso y criar a mi hijo llenaron mis d铆as. Fue mucha adrenalina y me hizo sentir bien. Hab铆a logrado comprar mi casa y mi auto, ya me estaba organizando para comenzar mi propia empresa como asesor legal.

Han pasado 11 a帽os de esto, parece que fue en otra vida, en otro mundo. Todo cambi贸 a mi alrededor. Durante d铆as me siento perdido, que ya no tengo el control de mi vida. Pero todav铆a no siento que haya perdido el tiempo. Todo lo que he experimentado me convierte en quien soy ahora. Aunque no niego que es frustrante sentir que no se est谩 utilizando tanto conocimiento solo porque no nac铆 aqu铆, s茅 que puedo dar m谩s. Soy 煤til para este pa铆s. Poder producir para m铆, para mi familia y servir a Brasil de otra manera es mi sue帽o. Por ahora solo lavo pisos y friego platos para llevar el pan a la mesa y pagar las facturas.

S茅 que como yo son muchos de mis compatriotas, pero sigo trabajando en lo que puedo, esperando mi oportunidad, tener un trabajo estable y bien remunerado es mi pr贸ximo objetivo. Tener libertad financiera me traer谩 la estabilidad emocional que tanto anhelo.


14 de septiembre de 2020

Coronavirus, pandemia, aislamiento, muerte, dolor y miedo. Estas son palabras que van juntas en estos tiempos. Hace unos d铆as una amiga lloraba desconsolada porque uno de sus hermanos muri贸 por el coronavirus mientras estaba en Venezuela. Muri贸 por falta de tratamiento m茅dico, mientras que una hermana que vive en Chile tambi茅n se contagi贸. La peor pesadilla de la inmigrante se ha hecho realidad para ella y su situaci贸n me ha afectado. Y perder a un ser querido ya es bastante duro, pero cuando no puedes decir el 煤ltimo adi贸s, decir adi贸s seg煤n nuestras costumbres, sientes que el duelo no termina.

La cuarentena gener贸 pocas oportunidades laborales, mayor aislamiento social, que restringe el contacto humano, nos hizo cambiar nuestras prioridades. Estos d铆as escuch茅 a varios de mis compatriotas pensar en regresar a Venezuela, sin importar las condiciones o consecuencias, y repiten constantemente una frase: si voy a morir, que sea en mi tierra. Cada vez que escucho esto recuerdo lo lejos que estoy de casa y de alguna manera me hace sentir impotente.

El coronavirus no distingue clase social, sexo, raza. La idea de morirme lejos de mi familia, no permitirles cerrar este ciclo, me entristece. Nunca quise causarles ese dolor. Solo puedo cuidarme lo mejor que pueda, rezar y repetir cada d铆a, Se帽or, haz tu voluntad, no la m铆a.


15 de septiembre de 2020

Tengo tres sobrinos: Gabriel, 19, Matias, 3 y Aranza, 2. Est谩n con sus padres en Venezuela. Hoy me llam贸 Gabriel, a quien llamo mi peque帽o grillo. Estudie dos cursos en este momento. Se acaba de graduar como traductor t茅cnico de ingl茅s y en paralelo estudia en otra universidad para ser periodista. Te ayudo econ贸micamente siempre que puedo. Me llena de orgullo un joven que a su edad en un pa铆s dictatorial lucha a diario por progresar. Cuando me habl贸 de sus logros, grit茅 de alegr铆a. Y ella me dijo: T煤 eres mi ejemplo, t铆a. Sus palabras me golpearon directamente en el coraz贸n. Siempre ser谩s mi peque帽o grillo.

A mi otro sobrino, Mathias, lo llamo cabeza de zanahoria, porque cuando naci贸 fue hasta los dos a帽os que su cabello era casi anaranjado. Este es un guerrero. Naci贸 con una malformaci贸n en el coraz贸n que lo mantuvo entrando y saliendo de hospitales desde la primera semana de vida, cuando tuvo su primer infarto. Con tan solo dos a帽os fue operado del coraz贸n. Esto dej贸 una enorme cicatriz en su pecho, pero no borr贸 la sonrisa de su rostro. Todav铆a se est谩 recuperando. Sus ojos estaban cansados 鈥嬧媋ntes y hoy brillan. Sus ojos gritan: soy fuerte, estoy vivo y me voy a comer el mundo. O al menos as铆 lo veo yo.

Gabriel

Mathias

Aranza

Es Aranza, mi 煤nica sobrina hasta ahora. Todav铆a no la conozco personalmente, porque a los pocos d铆as de nacer me fui del pa铆s. Env铆ame audios con tu voz siempre que puedas. Me promete que se portar谩 bien y creo.

Me gustar铆a participar m谩s activamente en sus d铆as. Ser铆a la t铆a loca y permisiva, con quien tendr铆an miles de aventuras, pero s茅 que no es posible. Es parte del precio de la migraci贸n: dejas de participar activamente en la vida de tus seres queridos.


17 de septiembre de 2020

Hoy recib铆 una llamada de un amigo, Jos茅 Greg贸rio, a quien conoc铆 durante mi viaje de Boa Vista a S茫o Paulo. Estuvimos en el mismo refugio por un tiempo. Siempre estar茅 agradecido por sus palabras de apoyo. Las cosas no le fueron bien en Brasil y despu茅s de un a帽o y medio decidi贸 regresar a Venezuela con su familia.

Me cuenta cosas que mis padres no me cuentan sobre la situaci贸n del pa铆s. Me dice que lo que veo en la televisi贸n y en las redes sociales es poco comparado con lo que enfrentan todos los d铆as. Me entristece. Desde donde estoy, solo puedo apoyar a los que est谩n aqu铆 en la ONG con la que trabajo.

Comenzaron una campa帽a para entregar canastas de alimentos b谩sicos a los inmigrantes y brasile帽os m谩s vulnerables. Lo apoyamos, pero a煤n falta. Es un trabajo agotador y hasta arriesgado por la situaci贸n, pero merece la pena. Es toda una familia la que se salva del hambre.

En este momento, la solidaridad del brasile帽o con los dem谩s es lo que me hace querer traer a mis hijos aqu铆. Quiero que aprendas esta lecci贸n de humanidad con hechos y que entiendas que estos peque帽os gestos son los que hacen grande a un pa铆s.


18 de septiembre de 2020

Despu茅s de recibir una llamada de un amigo, decid铆 revisar diariamente las noticias de Venezuela. Antes me limitaba a los t铆tulos. Hice esto para no estresarme m谩s.

No tengo palabras que puedan describir la profunda tristeza, frustraci贸n y preocupaci贸n que me provoca conocer el deplorable estado de todo. La gente muere por enfermedades que cre铆an extintas, el deterioro de calles y negocios es producto del abandono y la indiferencia. La corrupci贸n es la reina y la justicia no existe. Lo peor es que todo se podr铆a prevenir, corregir. Simplemente le falta voluntad. Es aterrador sentirse inseguro en su propia casa. Y esa es la realidad del venezolano.

Hoy logr茅 hacer otra videollamada con mis hijos. Veo la misma alegr铆a en tus ojos y creo que los m铆os tambi茅n brillan. Pero hoy mi hijo hizo algo diferente. Se apart贸 de la c谩mara, estir贸 los brazos y me dijo: Mam谩, quiero un abrazo. Tuve que interrumpir la llamada. Le envi茅 un mensaje diciendo que perd铆 la se帽al. No quer铆a que me vieras llorar.

Yo tambi茅n quiero abrazarte, hijo. Espero sacarte de all铆. Se merecen una oportunidad. Lucho todos los d铆as por tenerte. Tengo fe en que volveremos a estar juntos y te dar茅 todos los abrazos que te debo.


21 de septiembre de 2020

Salgo casi a diario en busca de un trabajo estable. Hasta ahora solo he conseguido un trabajo temporal como ayudante de limpieza en un restaurante cerca de la estaci贸n de Santa Cec铆lia. Ahora mismo es mi mejor opci贸n tener algo de dinero. Estavam fazendo reformas para abrir depois de seis meses fechados por causa da pandemia.

O pessoal que trabalha l谩 em sua maioria 茅 de origem palestina. Falam 谩rabe e portugu锚s. Por minha parte falo espanhol e portugu锚s. Todos temos um forte sotaque do nosso pa铆s de origem e h谩 dias em que me custa entender o que dizem. Hoje, ap贸s uma longa jornada de trabalho e como ainda n茫o habilitaram a cozinha, sa铆mos para almo莽ar perto. Talvez tenha sido pelo cansa莽o, mas senti muito barulho na rua, de carros, m煤sica e de gente conversando em diferentes idiomas. Os que estavam na minha mesa falavam em 谩rabe, o pessoal que nos atendeu falava portugu锚s, e por alguns minutos n茫o conseguia entender ningu茅m. Me senti isolada, sozinha entre tanta gente. Tive o que acho que chamam de bloqueio mental e s贸 tinha barulhos na minha cabe莽a que n茫o conseguia identificar. N茫o disse nada e comi em sil锚ncio.

De volta ao restaurante, vi uma folha no ch茫o e sua forma e sua cor me chamaram a aten莽茫o. Senti que estava como fora de lugar. Me detive e tirei uma foto, porque por estranho que pare莽a, hoje me sinto como ela.


22 de Setembro de 2020

N茫o consigo ficar sem fazer nada. Ocupo meu tempo dando orienta莽茫o por meio da ONG a qualquer um que precise. Assim meus pensamentos tristes me deixam em paz por alguns momentos.

Vejo meu curr铆culo, penso em tirar alguns cursos que fiz. Quando o apresento, me olham estranho e me dizem que n茫o sabem onde enquadrar meu perfil. Isso 茅 frustrante, mas estou consciente de que s茫o dias dif铆ceis para todos.

Ontem a ONG mandou para a minha casa um lote de cestas b谩sicas e de roupas para que eu distribua entre os migrantes que conhe莽o. Eu as entrego em minha casa. Me sinto 煤til com essas atividades, crio la莽os com a comunidade de migrantes, a casa se enche de sons conhecidos. 脡 uma regra escutar m煤sica venezuelana na minha casa quando fa莽o essas entregas. Consigo compartilhar o tempo e o que tenho com pessoas que entendem como eu me sinto. Estou convencida de que eles me ajudam mais a mim do que eu a eles.

Por meio dessas atividades conheci outra parte de quem hoje 茅 meu companheiro de vida. Ele parece desfrutar desses encontros. Fala espanhol fluente e conhece a cultura do meu pa铆s. Tem conhecidos na comunidade. Isso me faz pensar que n茫o errei ao deix谩-lo entrar em minha vida. Juntos estamos construindo la莽os e somos parte de algo.


24 de Setembro de 2020

Me chama a aten莽茫o a ideia que alguns brasileiros t锚m do meu pa铆s. Quando digo que sou da Venezuela, falam que 茅 um pa铆s rico e de lindas mulheres. Me perguntam com certa surpresa: como 茅 poss铆vel termos passado de um dos pa铆ses mais ricos a um dos mais pobres em 20 anos. A resposta 茅 simples: se trata de uma m谩 gest茫o.

A Venezuela e o Brasil compartilham quil么metros de fronteira. S茫o pa铆ses vizinhos. Ter ao lado um ditador 茅 algo que inquieta o brasileiro, e tem raz茫o de se sentir assim. Meu pa铆s est谩 em m茫os de um ditador med铆ocre e nefasto que arruinou a vida de milh玫es de pessoas.

Outra pergunta que reflete a inquieta莽茫o do brasileiro com a Venezuela 茅 que pedem minha opini茫o sobre o governo do Brasil. Me perguntam se acredito que vai se transformar em algo parecido com a Venezuela. Rogo a Deus para que esta ideia nunca se torne realidade. Mas uma coisa 茅 certa: o que acontece no meu pa铆s os coloca a pensar em sua pr贸pria estabilidade.

Procuro n茫o opinar sobre a pol铆tica do Brasil, o brasileiro 茅 o 煤nico que tem direito de opinar e decidir sobre a pol铆tica do pa铆s e quem tomar谩 as r茅deas. S贸 me limito a deixar uma reflex茫o. Lhes pe莽o que levem a s茅rio tudo o que se refere 脿 pol铆tica. Um mau gerente pode acabar com o futuro de v谩rias gera莽玫es. Sou a prova viva disso.


Esta mensagem estava em um ponto de 么nibus. S贸 quero agradecer a quem a publicou. Me alegrou o dia.


25 de Setembro de 2020

Hoje conheci uma jovem venezuelana que chegou a S茫o Paulo h谩 um m锚s. Passou v谩rios meses em Boa Vista. Sua situa莽茫o atual me fez lembrar muitas coisas que achei que tinha esquecido.

脡 muito diferente a situa莽茫o do venezuelano que est谩 na fronteira do que chega 脿s cidades do interior do Brasil. Nas cidades fronteiri莽as com a Venezuela, a rela莽茫o entre os venezuelanos e os nacionais 茅 tensa. A xenofobia 茅 lei, a falta de oportunidade de emprego cria uma competi莽茫o quase selvagem. O choque cultural 茅 mais forte, o calor 茅 sufocante nas cidades fronteiri莽as, o que esgota f铆sica e mentalmente, e isso n茫o ajuda a acalmar os 芒nimos.

脡 complicado viver l谩, e ainda assim tentei por v谩rios meses isso. Queria ir a para estar perto da minha fam铆lia. Mas a pandemia mudou a forma de ver as coisas. Aqui em S茫o Paulo consegui ter um c铆rculo de amizades que durante esta quarentena cresceu em seu apoio e palavras de 芒nimo. Juntos somos mais fortes.

Definitivamente tenho um v铆nculo com esta cidade. 脡 onde aprendi a amar o Brasil, onde tenho certa estabilidade e, apesar de em princ铆pio sua grandeza ter me constrangido, me sinto c么moda aqui. Parte do meu cora莽茫o 茅 paulista.


26 de Setembro de 2020

Acho que em todos os pa铆ses h谩 estere贸tipos. O Brasil 茅 sin么nimo de carnaval e futebol. No caso da Venezuela, petr贸leo e concursos de beleza. Em nossa cultura as mulheres somos ensinadas que devemos estar apresent谩veis as 24 horas do dia os 365 dias do ano. Aprendemos de maquiagem e a caminhar com sapatos de salto alto desde muito jovens. Isso 煤ltimo marca um diferencial inclusive ao caminhar.

Neste fim de semana veio 脿 minha casa a filha de uma amiga. A menina tem dez anos, nasceu na Venezuela e nossa cultura est谩 nela. Enquanto convers谩vamos, me disse que quer ser modelo quando for maior. Ensinei-a a caminhar com sapatos altos, como fizeram comigo quando eu tinha a idade dela.

Na hora foi divertido. Quando ela foi embora, senti muita nostalgia. Queria poder ensinar essas coisas 脿 minha filha, passar esses detalhes de nossa cultura. S茫o momentos 煤nicos que nos definem. Agora sinto que n茫o sou parte de suas vidas. Espero ter a oportunidade de t锚-los comigo de novo e me sentir completa outra vez.


Brincando com vestidos e sapatos altos, parte de ser venezuelana


28 de Setembro de 2020

Amanheci em uma onda reflexiva e me surgem respostas a algumas perguntas. O que voc锚 perdeu e ganhou ao migrar? Acho que perdi no aspecto profissional. Os estudos e a experi锚ncia adquirida no meu pa铆s n茫o s茫o muito valorizados no Brasil. Ganhei uma oportunidade de refazer minha vida e estabilidade emocional.

Que coisas me fazem falta? Me faz falta minha fam铆lia e meus amigos.

O que voc锚 aprendeu com a experi锚ncia? Viver em um pa铆s diferente me fez apreciar e valorizar mais meus seres queridos, assim como as coisas positivas de minha querida Venezuela.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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