Diario de confinamiento: & # 039; ¬ŅNos estamos volviendo locos? & # 039;





D√≠a # 72 – Domingo 24 de mayo. Escena: mensaje del coraz√≥n en el video de gimnasia de hoy: ¬ęla diligencia es la madre de la buena fortuna¬Ľ.





Paseando por las afueras de Barcelona, ‚Äč‚Äčobservando a la multitud ejercit√°ndose, montando bicicleta, patinando y dem√°s, es f√°cil imaginar que estamos en un BarradaTijuca in loop o Hollywood Paradise California, una id√≠lica mitad de pel√≠cula, mitad de deseo. Donde sea, donde sea

Pero solo es necesario enfocar la atenci√≥n en un micr√≥n para detectar ambulancias tambi√©n, todav√≠a hay muchas, y una cierta falta de sentido colectivo, especialmente entre los j√≥venes, que se re√ļnen en grupos cada vez m√°s grandes, a pesar de las reglas que proh√≠ben los grupos entre personas que no lo hacen. coexistir.

A partir de este lunes (25), finalmente se permiten reuniones de hasta diez personas después de casi dos meses y medio, pero la gente aquí ha estado omitiendo las reglas durante días y liberándose del encierro.

¬ŅEl ser humano obedece o apoya?

El otro d√≠a estaba en el porche y el p√°jaro tambi√©n conocido como greenfinch tambi√©n conocido como PIO (que adoptamos temporalmente mientras los padres de mi departamento se recuperaban del hospital con una cierta gripezinha) comenz√≥ a gritar ¬ę¬°piu piiuuuu PIII-IIIII-IIIUUU !!!!¬Ľ Tanto, que me levant√© y puse mi cara en la jaula, anal√≠tica.

Trat√© de perder de vista su peque√Īa casa, que dejamos en el umbral del porche: inmediatamente se call√≥. ¬ę¬°M√≠o! (Todav√≠a pienso en los paulistas, a pesar de casi una d√©cada en la gringa) ¬ŅPodr√≠a ser yo? ¬ŅQue el animal me est√° advirtiendo de algo?¬Ľ.





Me tranquilicé: tanto tiempo confinado me está volviendo loco. O el pajarito, pobre hombre, que sabe de encierro.

No s√© si te pasa a ti. Tengo m√°s amigos que se vuelven locos que mantener la jovialidad s√≠, podemos, veamos, vivamos, hagamos IG, aprovechemos esta oportunidad √ļnica desde el principio. Ah√≠, aqu√≠ y all√°.

Espa√Īa se adelanta un momento a Brasil (o aparte, considerando el surrealismo pol√≠tico). La epidemia parece estar estabiliz√°ndose, aunque pronto se hablar√° de posibles nuevos brotes. Con eso, comenzamos a vivir en un estado permanente de miedo: miedo a que el virus regrese … y miedo al futuro, con crisis de ira, revueltas, rupturas pol√≠ticas y mucha incertidumbre por delante.

Recuerdo que al comienzo del encierro, la agenda dominante era una mezcla de responsabilidad social / recetas / que es una locura / vámonos. Ahí y aquí. Ahora, las conversaciones sobre angustia, depresión, insomnio, pánico han aumentado. Somos un negocio operado y de propiedad familiar.

Un amigo en Barcelona comenta que no ha dormido en dos meses. Profesional liberal. Consultor. El trabajo se fue. √Čl est√° tratando de reinventarse a s√≠ mismo. Rehacer la red. Tiene una hija que criar y una casa rodante para vender. Tu dios, pero no lo pienses m√°s. ¬ęMe pregunto: ¬Ņqui√©n va a comprar?¬Ľ

Otra amiga en S√£o Paulo se disculpa por su ausencia en estos d√≠as. ¬ęNo estoy seguro de qu√© decir … la cosa es dif√≠cil aqu√≠¬Ľ, me escribe.

Un amigo estadounidense, confinado en Nueva Orleans, me dice, preocupado, que el negocio ha vuelto a abrir esta semana. ¬ęHay mucha gente en la calle¬Ľ, dice. Miedo, sal√≠ a hacer lo b√°sico, ¬ępero eso es todo y me voy a casa directamente, sin contacto con nadie¬Ľ. Y, con respecto al empleo, se lamenta: ¬ęEl trabajo de cajero en supermercados tiene l√≠neas hom√©ricas de candidatos¬Ľ.

Mientras que en Espa√Īa estamos contando los d√≠as para salir de casa, las muertes por Covid-19 se multiplican en mi red difusa de contactos, amigos de amigos, seres queridos en Brasil.

Una ni√Īa tuvo que enterrar a su padre en una fosa com√ļn con docenas de personas. Apenas hubo tiempo para decir adi√≥s. Su madre est√° hospitalizada en estado cr√≠tico. Escenas comunes en Espa√Īa hasta hace muy poco.

Acurrucado en mi jaula, transmutado en un jilguero domesticado, pienso en cosas mareadas. Tengo que pedir las recetas de mi madre en la próxima videollamada. Ese pepino en el miso infantil, sardinas marinadas. Encuentre una manera de abrazar a distancia, para estar presente.

Soy una gringa en Espa√Īa. Yo tambi√©n soy de aqu√≠.

¬ŅCu√°ndo encontramos un hogar real? Y en una situaci√≥n como esta, donde el espacio a nuestro alrededor se reduce, ¬Ņa d√≥nde pertenecemos, cu√°l es el centro de gravedad? La cabeza es el √ļltimo refugio de los confinados, hogar de lombrices de tierra, algunas maravillas y neurolactobacilos enloquecidos.

Las conversaciones con amigos en Brasil son silenciosas. No por falta de amor o presencia; por falta de palabras. Choque, pánico y surrealismo ya no son suficientes; El siguiente paso es el espacio exterior. La explosión total. Super nueva.

El s√°bado (23) sal√≠ a correr y me encontr√© con un amigo. Caminamos juntos por un breve momento, con algo de miedo, en teor√≠a, no podemos. Pero miro alrededor del parque cerca de mi casa, en una sensual noche de s√°bado, y todos est√°n juntos. El cielo estaba despejado, el c√©sped estaba lleno, mojitos, risas, picnics, una pareja de gringos a mi lado, un grupo all√≠ lleno de bolsas, algunos ni√Īos fumando uno, perros, baloncesto en la cancha.

Y pens√©, ¬Ņse est√° metiendo el p√°jaro en mi cabeza? ¬ŅO la solidaridad sobrevive solo en el miedo?

Aqu√≠ se pueden escuchar ¬ęCanciones para cuarentenas¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *