Diario de confinamiento en Barcelona: & # 039; Esta desprotección cargará la factura & # 039;





D√≠a # 11 – Barcelona – Martes 24 de marzo. Escena: pensando en c√≥mo poner ¬ędeber√≠as haberlo entendido la primera vez¬Ľ en una letra de la canci√≥n.





¬ęPi, pipicachu? Picachu, picapi picapi pipipi, PI-CA-CHU!¬Ľ

El video casero, filmado en la comunidad espa√Īola de Asturias, ha estado circulando por Internet aqu√≠ y realmente ha tocado mi peque√Īo coraz√≥n brasile√Īo. ¬ęPens√© que era una tonter√≠a¬Ľ, dice alguien. Bien, muestra una patrulla policial de pie en medio de una calle, rodeada de edificios con gente en la ventana (por supuesto, donde m√°s), y un polic√≠a narrando una carta de Picachu a los ni√Īos confinados en el altavoz. Aplausos, aplausos.

Pienso en la polic√≠a de nuestro pa√≠s. Quiero decir, ya sabes (te doy uno, te doy dos …). Me pregunto si habr√° olas de cortes√≠a y buen humor como las que el otro d√≠a tom√≥ una patrulla espa√Īola para simular un escondite con los ni√Īos de un pueblo. O un sentido de solidaridad como el que ha motivado el baile de autom√≥viles, sirenas y aplausos policiales en los √ļltimos d√≠as en honor a los profesionales de la salud en Moncloa, uno de los principales barrios centrales de Madrid, y en otras partes del pa√≠s.

La realidad, sin embargo, est√° lejos de ser rom√°ntica. ¬ę85 a 90% de la poblaci√≥n sigue estrictamente el confinamiento¬Ľ, comenta un ¬ęmosso de escuadra¬Ľ (miembro de la fuerza policial de la comunidad catalana). Sin embargo, el problema m√°s grave radica en proteger a los que est√°n en primera l√≠nea en general. Adem√°s del personal de salud, los agentes de polic√≠a tambi√©n carecen de material de protecci√≥n simple, como m√°scaras. ¬ęHasta ahora, el material a menudo aparece porque alguien lo ten√≠a en casa o lo encontr√≥ en una tienda¬Ľ, dice. Adem√°s, hay agentes de polic√≠a en cuarentena sin confirmaci√≥n de diagn√≥stico por falta de pruebas, mientras que sus camaradas contin√ļan trabajando en las calles. ¬ęEsta desprotecci√≥n exigir√° una factura¬Ľ.

Hoy, el undécimo día de confinamiento en el hogar, mi meditación matutina fue turbulenta. Mil preocupaciones, incluidas las económicas, más una variedad de participaciones especiales.

Por ejemplo. Un chico en la esquina de un traje y una carpeta de la oficina gritando en el tel√©fono ¬ę¬ŅQu√©? ¬ŅPapel higi√©nico tambi√©n? Ok, ok¬Ľ. Una madre enmascarada arrastrando a un ni√Īo enmascarado (¬ę¬°Qu√©date en casa!¬Ľ, Creo, y mis p√°rpados meditativos parpadean nerviosamente). Un coche de polic√≠a que pasa por la intersecci√≥n vac√≠a con un letrero luminoso que dice en varios idiomas: ¬ęGRACIAS POR QUEDARSE EN CASA¬Ľ.





Y, principalmente, los p√°jaros en el √°rbol frente a mi edificio, gritando m√°s fuerte que nunca, exagerando, derramando su canci√≥n sobre el soleado mundo al aire libre que abandonamos apresuradamente hace 11 d√≠as. Pienso en los legendarios pueblos espa√Īoles abandonados, donde, dicen, obtienes una casa, comida y un salario para vivir, si puedes soportarlo.

La gripe normal mat√≥ a 6.300 personas en Espa√Īa en 2019, o el equivalente a poco m√°s de 17 por d√≠a. Solo hoy, m√°s de 500 personas han muerto por complicaciones de Covid-19 en el pa√≠s. Se espera que los n√ļmeros aumenten exponencialmente esta semana y lleguen a su punto m√°ximo a finales de mes. Sin embargo, los an√°lisis publicados recientemente ya apuntan a una curva de crecimiento m√°s pronunciada que la italiana. El infradiagn√≥stico es una de las grandes preguntas.

Mientras tanto, estoy viendo fotos a√©reas de mi ciudad vac√≠a. Barcelona, ‚Äč‚Äčgran capital tur√≠stica del mundo. Vac√≠o, pero en absoluto: en estos d√≠as, un jabal√≠ (un bichim incluso com√ļn en las monta√Īas que rodean la capital, pero no en el per√≠metro urbano) se sorprendi√≥ en el centro, sentado en medio de una avenida normalmente llena de gente. En las calles de alg√ļn pueblo de Asturias (nuevamente), una regi√≥n en el noroeste de Espa√Īa tan amada por Woody Allen, incluso se han topado con un oso pardo. ¬ęVeamos qui√©n denuncia al oso por no quedarse en casa¬Ľ, dijo alguien.

Las ¬ęCanciones para cuarentenas¬Ľ se pueden escuchar aqu√≠: https://soundcloud.com/kinglolaofficial


Lea la parte 1 del diario de contención de Barcelona

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Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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