Después de la disputa entre partidos, Moldavia tiene dos gobiernos





El viernes (7), Natalia Gavrilita era directora de una organización humanitaria en Londres. El sábado, inesperadamente, fue nombrada ministra de Finanzas de su país, Moldavia. El lunes se embarcó a Moldavia para comenzar en su nuevo empleo.





Sólo hay un problema: su predecesor en el cargo se niega a salir, y la policía no la está dejando entrar en su nueva sala de trabajo.

Tales son las realidades concurrentes en Moldavia, peque√Īo ex Estado sovi√©tico en el sureste de Europa, donde el s√°bado dos de los tres mayores partidos nacionales formaron un nuevo gobierno de coalici√≥n para apartar al tercero del poder. Pero este √ļltimo, el Partido Democr√°tico de Moldavia, se niega a dejar el gobierno. Con eso, el pa√≠s ahora tiene dos encargados de cada ministerio.

"Tenemos dos historias paralelas", dijo Dumitru Alaiba, parlamentario de uno de los dos partidos que forman el nuevo gobierno. "Tenemos un ex primer ministro que se niega a ceder su cargo."

El caos fue agravado por la Corte Constitucional, formada en parte por asociados de larga data del líder del Partido Democrático, el oligarca Vladimir Plahotniuc.

La corte decidió de repente la semana pasada que el nuevo gobierno es anticonstitucional, por haber sido formado más de 90 días después de las elecciones parlamentarias de febrero. La corte también suspendió al presidente moldavo y lo sustituyó por el ex primer ministro, Pavel Filip, que disolvió el Parlamento y convocó nuevas elecciones para septiembre.

El martes, todo indica que el impasse contin√ļa, con parlamentarios de los dos partidos que est√°n tratando de formar un nuevo gobierno (la Plataforma Ahora, una alianza proeuropea, y los socialistas, partido de centroizquierda pro-Rusia ) prometi√©ndose unirse al Parlamento para desafiar a Filip y la Corte Constitucional.





Desde que reconquistó su independencia de la Unión Soviética, al final de la Guerra Fría, Moldova se enfrenta a una inercia política y turbulencia frecuentes.

En los √ļltimos seis a√Īos el pa√≠s tuvo ocho primeros ministros.

Y, casi tres d√©cadas despu√©s de una franja oriental del pa√≠s, Transnistria, declararse independiente, su status a√ļn no ha sido decidido. Ning√ļn pa√≠s reconoce la regi√≥n separatista, ni siquiera Rusia, a pesar de haber estacionado a 1.500 soldados en territorio transtran√©s.

En una zona fuertemente afectada por las tensiones entre Rusia y Occidente, la desavenencia m√°s reciente en Moldavia puede acabar siendo una cuesti√≥n rara en la que Mosc√ļ, Washington y Bruselas est√°n de acuerdo.

Rusia apoya p√ļblicamente a los socialistas. La Uni√≥n Europea y los Estados Unidos divulgaron comunicados en los que no llegan al partido de un lado u otro, sino que se interpretaron como sugerencias de que deben respetarse los resultados de las elecciones de febrero, que dieron la mayor√≠a a la Plataforma Ahora ya los socialistas.

"Es totalmente contraintuitivo", dijo Dimitar Bechev, investigador del Centro de Estudios Esl√°vicos, Eurasianos y Europeos Orientales de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. "No se enmarca bien en el paradigma de Rusia frente a Estados Unidos."

Aunque Plahotniuc es nominalmente proeurope, él ha estado perturbando a sus aliados occidentales con las instancias en que su partido no respetó las leyes.

Plahotniuc no ocupa ning√ļn cargo formal en el gobierno, pero sus cr√≠ticos creen que ha conquistado la adhesi√≥n de buena parte de los medios y del Poder Judicial, en especial la Corte Constitucional, que a menudo toma decisiones a su favor. Antes de la crisis de esta semana, la corte regularmente suspend√≠a al presidente socialista, Igor Dodon, cuando √©l daba muestras de rebeld√≠a.

El a√Īo pasado, un tribunal de instancia inferior anul√≥ la elecci√≥n para la alcald√≠a de la capital, Chisinau, en la que un adversario de Plahotniuc hab√≠a salido victorioso.

Cualquiera que sea el lado que salga vencedor esta vez, la crisis representa el mayor desafío a la hegemonía de Plahotniuc en más de media década y llama la atención a los límites a su poder.

Plahotniuc se convirtió en una figura tan divisiva que logró unir partidos tan dispares como los socialistas y la Plataforma ahora, que tienen actitudes radicalmente opuestas a la integración europea. Los socialistas quieren mantener los vínculos históricos de Moldavia con Rusia, mientras que la Plataforma ahora cree que el país, en el pasado parte de Rumania, tiene un futuro en la Unión Europea.

"Plahotniuc logró aburrir a todos", dijo el diputado Alaiba.

Desde las elecciones de febrero, los dos partidos estaban teniendo dificultades para encontrar un terreno com√ļn para formar un gobierno de coalici√≥n, pero en la √ļltima hora lograron sumar sus fuerzas, principalmente en raz√≥n de su aversi√≥n com√ļn a Plahotniuc.

"Cuando fuerzas pro-Rusia y pro-Unión Europea se disponen a unirse para combatir un oligarca, eso demuestra el efecto perjudicial que ese oligarca puede ejercer", dijo Gavrilita, la ministra de Finanzas recién nombrada. "No vamos a poder cohabitar por mucho tiempo. Pero nuestra intención es liberar algunas instituciones de su control.

Para el nuevo gobierno que quiere asumir el poder, los dos partidos formaron una coalición justo en tiempo.

La Constitución prevé que los partidos tienen tres meses para formar una coalición, antes de que sea obligatoria la convocatoria de nuevas elecciones. Si la interpretación hecha es de tres meses corridos, el plazo habría terminado el domingo (9), un día después de la formación del nuevo gobierno. Pero la Corte Constitucional interpretó el plazo como de 90 días; en ese caso, se habría agotado el viernes.

Representantes occidentales pidieron que las dos partes dialoguen para llegar a una soluci√≥n de la disputa. Pero analistas dijeron que si los propios representantes de otros pa√≠ses no hicieran intervenciones m√°s fuertes, el impasse podr√≠a prolongarse hasta el oto√Īo.

"Por ahora están siendo vagos en sus comunicados", comentó Eugen Ghiletchi, analista del Experts-Group, una organización de investigaciones en Chisinau. "Si no tenemos una declaración clara de la UE o de los EE.UU. diciendo que apoyamos al gobierno A o al gobierno B, lo más probable, a mi juicio, es que haya una nueva elección.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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