Después de ganar el derecho de presentar una solicitud en la corte, Evo es juzgado en la urna.





En uno de los durmientes de la Avenida Panor√°mica, en la ciudad de El Alto, hay un peque√Īo quiosco. En medio de bocadillos, cajetillas de cigarrillos, papas fritas y accesorios para tel√©fonos celulares, Enrica Saucedo, de 59 a√Īos, da su conjetura sobre las elecciones bolivianas del domingo (18).





‚ÄúPrefiero que Evo (Morales) se vaya. Son muchos a√Īos y mucha corrupci√≥n. Por otro lado, mi familia y yo no queremos vivir el √°nimo de los rompedores de las protestas pasadas. Si es para volver a ello, mejor que sea ‚ÄĚ, resume.

El lugar donde trabaja es tan peque√Īo que solo dos clientes pueden ingresar a la vez. Contrasta con el cholet adyacente, que tiene una sala de fiestas en la planta baja y una barber√≠a y una tienda de lencer√≠a en el primer piso. Los pisos superiores son para uso residencial.

Un cholet es un tipo de vivienda y negocio t√≠pico de los a√Īos de la gerencia de izquierda Evo Morales, de 59 a√Īos. Anteriormente, El Alto era simplemente una ciudad somnolienta y pobre en comercio, habitada por una clase media baja y pobre.

Con la reducción de la pobreza y el ascenso de la clase media, muchos comenzaron a no querer abandonar el municipio cuando mejoraron sus niveles de vida, invirtiendo allí.

Carlos Arano, de 49 a√Īos, es uno de ellos. Con su familia, construy√≥ este "cholet", una mezcla de las palabras "cholo", que sol√≠a referirse a los ind√≠genas, y "chalet", cuya fachada, como otros edificios de la regi√≥n, est√° coloreada y revestida de Mucho vidrio.

‚ÄúSi no fuera por Evo, El Alto seguir√≠a siendo un lugar de pobreza y pobreza. Hoy puedes encontrar todo aqu√≠, hay un comercio pr√≥spero, las cosas son m√°s baratas que en la capital y vives m√°s en comunidad ‚ÄĚ, dice.





Con una poblaci√≥n de 2.3 millones de personas y un clima fr√≠o durante todo el a√Īo, El Alto es el hogar de migrantes de muchas partes de Bolivia que buscan trabajo en La Paz.

Por lo tanto, es un buen term√≥metro de un pa√≠s roto. En sus paredes, hay frases como "si no Evo, ¬Ņqui√©n?", "Suficiente de Evo", "Evo para siempre" y "Evo ecocida", en referencia a los incendios del Amazonas.

El domingo, m√°s de 7 millones de bolivianos acudir√°n a las urnas para decidir si quieren o no que el presidente, que ha estado en el poder desde 2006, permanezca en el poder durante otros cinco a√Īos.

El líder indígena de origen aymara tuvo que apelar ante el Tribunal Constitucional de Bolivia alegando que tendría un derecho humano violado si no podía seguir compitiendo. Esto se debe a que la Constitución boliviana solo permite una reelección consecutiva. Ganó la batalla de la interpretación legislativa y se está ejecutando.

"Esto es un fraude, es una candidatura ilegal", dijo Carlos Mesa, de 66 a√Īos, que quiere evitar que Evo avance en una entrevista con Folha en agosto.

Un ex presidente, el centro-izquierda ha estado recibiendo los votos de aquellos que creen que una reelección, en estas condiciones, sería un ataque a la democracia.

Con él forman parte del electorado urbano, que está tomando medidas para respetar el referéndum de 2016, cuyo resultado fue "no" a la ambición de Evo de volver a postularse, y los pueblos indígenas que estaban desilusionados con el presidente.

Las encuestas en Bolivia no son confiables, ya que los institutos tienen dificultades para viajar a ciertas regiones remotas del país para recopilar datos.

A√ļn as√≠, las principales encuestas, como Ipsos, publicadas el pasado fin de semana, apuntan a la victoria de Evo con el 40% de los votos, seguida de Mesa, muy por detr√°s, con el 22%.

Seg√ļn la ley electoral boliviana, para ganar en la primera vuelta, el candidato debe obtener el 50% m√°s un voto, o el 40%, siempre que tenga una diferencia de diez puntos porcentuales para el segundo lugar.

Otros institutos, sin embargo, como Ciesmori, muestran 36.2% para Evo versus 26.9% para Mesa. Si se confirma el resultado, habr√° una segunda vuelta el 15 de diciembre y una batalla por los votantes de terceros, el senador de derecha √ďscar Ortiz, que tiene el 7.9% de las intenciones de voto.

Otro factor de incertidumbre es el hecho de que todas las encuestas muestran una alta tasa de indecisión, entre 20% y 30%.

A favor de Evo, hay una econom√≠a que funciona bien, aunque no crece al ritmo acelerado del pasado. Para este a√Īo, el Fondo Monetario Internacional pronostica un crecimiento del 3.9% del PIB. Es decir, m√°s que Chile, Per√ļ, Argentina y Brasil. Adem√°s, la pobreza se ha reducido del 60% al 35%.

Finalmente, desde que asumió el cargo, los conflictos entre el estado y los sindicatos, que han sacudido a Bolivia y causado disturbios callejeros, han sido aplacados en su mayoría.

Contra Evo, hay acusaciones de corrupción, ataques a la prensa, altas tasas de feminicidio y violencia doméstica en el país y la lenta reacción a los incendios en la Amazonía boliviana que destruyeron 4 millones de hectáreas.

La regi√≥n m√°s afectada, Santa Cruz de la Sierra, sol√≠a albergar a sus oponentes m√°s feroces. Evo hab√≠a logrado alcanzar una alianza con este sector en los √ļltimos a√Īos, pero la insatisfacci√≥n con los incendios nuevamente cre√≥ resistencia.

‚ÄúDicen que soy populista. ¬ŅPero qu√© es ser populista? ¬ŅEs estar con la gente? Entonces s√≠, lo estoy ‚ÄĚ, dijo en una entrevista con Folha en agosto.

Mesa, por otro lado, cuenta con el apoyo de quienes sostienen que Evo dio un golpe de estado al postularse para un cuarto mandato. También es considerado como una persona moderada y culta, formada como historiador y autor de varios libros.

Contra Mesa está el hecho de que no es tan popular en áreas remotas del país y que ha renunciado en medio de una situación de conflicto social, que para muchos lo ha calificado de temeroso.

"Es m√°s probable que Evo gane en la primera ronda. Si hay una segunda ronda, puede ser complicado para √©l. Sin embargo, no se puede olvidar que tiene el aparato p√ļblico, y eso lo hace m√°s f√°cil ", dice el analista pol√≠tico Fernando Molina.


Variaciones en las encuestas de votación

Instituto Ipsos

Evo Morales: 40%
Carlos Mesa: 22%

Instituto Ciesmori

Evo Morales: 36,2%
Carlos Mesa: 26.9%

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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